La solidaridad, pilar fundamental del sistema de salud
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2023/04/mirada-2-1.jpg)
Desde la fundación de la ciudad en 1881, los vecinos se organizaron para brindar atención médica a los más necesitados, y esa tradición de apoyo solidario ha perdurado hasta la actualidad, tanto en Necochea como en Quequén
Necochea ha sido desde su fundación una comunidad comprometida con el bienestar de sus habitantes. La atención médica y el acceso a servicios de salud han sido una preocupación constante a lo largo de su historia.
Desde los primeros años de la ciudad, en 1893, la Sociedad Protectora de los Pobres impulsada por Mariana G. de la Moneda se convirtió en una de las primeras organizaciones dedicadas a brindar atención a los más necesitados.
Posteriormente, en 1895, se fundó el Hospital de Caridad bajo el auspicio de la Sociedad de Beneficencia protectora de los pobres.
En la década de 1960, un grupo de mujeres lideradas por la esposa del intendente Norberto Echegoyen, dio origen a la cooperadora que actualmente continúa brindando apoyo al hospital.
El compromiso solidario de la comunidad se ha mantenido a lo largo del tiempo, con distintas personas y organizaciones trabajando para mejorar la calidad de vida de los necochenses en materia de salud.
Fundadoras
La ciudad de Necochea, situada en la provincia de Buenos Aires, Argentina, ha sido históricamente reconocida por la solidaridad de su gente. Desde los primeros años de su fundación, la comunidad se ha comprometido con el bienestar de los más necesitados y ha trabajado arduamente para brindar una atención médica de calidad a todos sus habitantes.
En 1893, Mariana G. de la Moneda impulsó la creación de la Sociedad Protectora de los Pobres, cuya finalidad era ayudar a las personas más vulnerables de la ciudad. Dos años después, esta sociedad fundó el Hospital de Caridad, el cual fue integrado por una comisión directiva liderada por Cruz P. de Murga.
El hospital fue bautizado como «General Díaz Vélez» en honor a Carlos Díaz Vélez, descendiente del prócer de la Independencia argentina, quien donó las tierras donde se construyó el hospital. El hospital fue durante décadas una institución clave para la salud de los necochenses.
El hospital municipal «Dr. Emilio Ferreyra» es el actual centro de atención médica de la ciudad de Necochea. Sin embargo, el viejo hospital «General Díaz Vélez» tuvo una larga trayectoria en la atención sanitaria de la población hasta mediados del siglo pasado.
Después de la desaparición de la Sociedad de Beneficencia, un grupo de mujeres liderado por la esposa del intendente Norberto Echegoyen formó una asociación cooperadora del hospital en los años 60. Estas mujeres llevaron a cabo diversas iniciativas solidarias para recaudar fondos para el hospital, como la venta de rifas, la organización de bailes y la instalación de alcancías en diferentes lugares.
El 19 de octubre de 1966, se formó la primera comisión directiva de la cooperadora del hospital «Dr. Emilio Ferreyra» durante un acto realizado en el salón de actos. La primera comisión estuvo presidida por Fortunato Zabala Vicondo y estaba compuesta por diversas personalidades de la ciudad, como Elida Burchi de Trelles, Pedro Rafael Depierro, Carmen P. de Balsategui, Agustín Salanueva, Carlos Buck, Emilce Anastacio, Aurora Suarez de Salvador, Nora E. Depierro, Zilda P. de Balsategui, Nelly Urriza de Percario, Julio Caraffo, Angelita Ricco de Murray, Elvira B. de Rasmussen, María H. P. de Tabares, Orfeo Maillán, Ester Asad de Bossio, Delia Jackier de Depierro, Otelo Casarín y Raúl R. Nobile.
Desde su creación la cooperadora del Hospital Municipal “Dr. Emilio Ferreyra” ha sido presidida por diversos vecinos de Necochea comprometidos con la salud de su comunidad. Fortunato Zabala Vicondo fue el primer presidente de la cooperadora y lideró el grupo solidario en sus primeros años. Luego de su mandato, la presidencia pasó por manos de Pedro Rafael Depierro, Roberto Galilea, Zilda Balzategui, Elida Leonor Burchi e Ilda Nora Cianci.
En la actualidad, la cooperadora está presidida por Marta Roldán de Iriberri, quien continúa la labor de sus predecesores en la búsqueda de recursos y el apoyo al hospital.
A lo largo de los años, el sistema de salud local ha evolucionado y ha enfrentado diversos desafíos, pero siempre ha contado con el compromiso y la solidaridad de la comunidad.
Actualmente, Necochea cuenta con un sistema de salud moderno, en gran parte, gracias a una asociación cooperadora que trabaja desde la década de los ‘60 para ser un nexo eficiente y transparente entre la solidaridad de la gente y el hospital.
Quequenenses solidarios
Quequén cuenta con una historia de solidaridad y colaboración entre sus vecinos y entidades locales que merece ser destacada. El 22 de mayo de 1927, falleció el vecino José Irurzun, quien antes de morir donó una importante suma de dinero para la construcción de un hospital. Fueron 50.000 pesos destinados para la edificación del nosocomio y otros 50.000 pesos para su mantenimiento.
Sin embargo, la construcción del hospital no se llevó a cabo inmediatamente y los vecinos de Quequén debían cruzar el río para recibir atención médica en el Hospital “Díaz Vélez” de Necochea. Ante esta situación, la Unión Vecinal de Fomento de Quequén tomó la iniciativa de buscar una solución para brindar una atención más cercana y rápida a la población. En 1933, se habilitó una sala de primeros auxilios que funcionaba de manera gratuita para los habitantes de la ciudad.
Pero la necesidad de un hospital más completo y con mayores recursos seguía siendo una realidad en Quequén. Fue recién el 10 de febrero de 1947 cuando finalmente se inauguró el Hospital “José Irurzun”, gracias al aporte y compromiso de los vecinos y entidades locales.
Este hospital, que lleva el nombre de aquel vecino generoso que donó una parte importante de su fortuna para su construcción, hoy en día sigue siendo un lugar fundamental para la atención médica en la ciudad de Quequén. Es un claro ejemplo de cómo la solidaridad y la colaboración entre una comunidad pueden llevar a la creación de un espacio vital para la salud y el bienestar de todos sus habitantes.
Irurzun y la solidaridad
La asociación “Amigos del hospital José Irurzun” se formó para llenar el vacío que habían dejado las anteriores asociaciones cooperadoras, que cometieron graves irregularidades en el manejo de los fondos donados por los vecinos al hospital.
Pascual Corapi, uno de los integrantes de la nueva asociación, señaló que la anterior cooperadora “no entregó un solo peso de lo que donó la gente”, y que antes de ella, hubo otra entidad similar que cometió un desfalco. Ante esta situación, los vecinos de Quequén se organizaron para crear una nueva cooperadora que pudiera asegurar el correcto manejo de los fondos y la transparencia en las actividades de la misma.
La asociación está integrada por vecinos comprometidos con la salud y el bienestar de la comunidad, como Jorge Salazar, Víctor D´Annunzio, Carlos Orcoyen, Alberto Salvador, Alicia Ortiz, Eduardo Lozano, Juan Carlos González, José Ortiz y Analía Durán, entre otros. Su objetivo es colaborar con el hospital para que pueda brindar una atención médica de calidad y a la altura de las necesidades de la población.
“Somos gente de Quequén que quiere ayudar a que el hospital esté cada día mejor”, afirmó Corapi, demostrando el compromiso y la dedicación de esta asociación con la comunidad y su hospital local. Esta iniciativa es una muestra más de la solidaridad y el trabajo conjunto entre vecinos que caracteriza a la ciudad de Quequén, y es un ejemplo a seguir para otras comunidades que buscan mejorar sus sistemas de salud.///