La suerte de tener agua bajo el suelo
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Es probable que no sea una cuestión privativa de la comunidad de Necochea, pero de vez en tanto surge como rumor, y como tal sin ninguna severidad, que el agua que llega a cada domicilio no es potable y trae como consecuencias cuadros gástricos o enfermedades más graves.
Prontamente, como ya es moda, las redes sociales multiplican estas “sentencias” que en muchos casos generan preocupación y hasta pánico.
De hecho se ha llegado a difundir, obviamente sin comprobación alguna y la desmentida de los especialistas en oncología, que el agua es causante de cáncer. Un disparate total, algo que no resiste el menor análisis.
El tema volvió a instalarse en los últimos días, en esta ocasión con la publicación en Internet, irresponsablemente, que el agua de Necochea según estudios de años atrás, que nadie vio, donde el resultado arrojaba que no era apta para el consumo humano.
El comentario se fue multiplicando y, una vez más, obligó al área de Higiene y Bromatología de la Municipalidad a salir a aclarar que el líquido que tomamos es totalmente potable.
Desde ese organismo se indicó que cada mes se llevan adelante muestreos en los 42 pozos de agua distribuidos en distintos sectores de Necochea y Quequén, para su posterior análisis bacteorológico.
También se especificó que en caso de detectarse alguna condición que no hace apta para el consumo al agua de un pozo, se lo deja fuera de servicio temporalmente, hasta tanto Obras Sanitarias lo clore debidamente y pueda reactivarlo.
Elucubraciones acerca de la contaminación de las napas por el uso de agroquímicos en la zona agrícola inmediata a la ciudad; de la alta salinidad que produce la cercanía del mar y otros disparates por el estilo afloran de vez en tanto y por cierto se expanden más de lo aconsejable, sin ningún rigor científico.
Está claro que ninguna de estas aseveraciones ha podido comprobarse fehacientemente. Tampoco se han producido cuadros de gastroenteritis al mismo tiempo, que tendrían como inmediata caja de resonancia los hospitales públicos, debido al consumo de agua.
En esta época del año, producto de las altas temperaturas, que suelen alterar el estado de los alimentos y el no cuidado de mantener la cadena de frio, o algo tan simple como no lavarse las manos antes de comer, aparecen numerosos estados virósicos, que algunos se empeñan en relacionarlos a que el agua no es apta para el consumo.
A diferencia de otros lugares del país y a pesar de que al paladar de los foráneos resulte ligeramente salada, el agua que consumimos en Necochea es pura y de rico sabor, teniendo el privilegio de tener agua potable a 15 metros de profundidad
Ante esta realidad y el seguimiento que se hace desde el municipio y que queda asentado en los libros de la Dirección de Higiene y Bromatología, sería conveniente que no se repitieran estos periódicos comentarios, que sin fundamentos sólidos sólo inquietan, sin necesidad ni rédito positivo alguno.///