“La temporada aún no empezó y ya estamos diciendo que será mala, debemos esperar un poco”
Dijo el titular de la pescadería “Santa Cecilia”, Roque Bruno. Mirada optimista. Agradecimiento a los clientes y los gustos de la gente
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“A la gente pareciera que le gusta decir que la temporada va a ser mala, cuando ni siquiera arrancó; tal vez no lo sea, pero esperemos hasta febrero para tener un balance real. En nuestro caso ya hemos recibido en nuestro local a turistas de San Juan y Tucumán, lo que indica que la gente viene a Necochea y tanto acá como en Quequén hay muchos departamentos con propietarios de otros lugares, que siempre vienen. No van a hoteles, pero sí compran alimentos o comen en restaurantes de acá y nos favorecen…”, indicó el dueño de la tradicional pescadería “Santa Cecilia”, Roque Bruno.
Al hacer un balance del año que se va, el comerciante apuntó que “comenzó muy bien, y para todos los comerciantes fue una buena medida la Cuenta DNI, porque nos permitió vender más. Ahora estamos afrontando un cambio y una crisis más de las que hemos tenido; y ojalá vayamos por buen puerto”.
Sobre su pensamiento positivo, Roque explicó que “en lo personal siempre soy optimista. Mi padre siempre decía que esto es como una vaca lechera, un día te da dos litros y otro 20, pero siempre te dará algo”, para agregar que “si uno se acostumbra a hacer economía cada día y sabe ahorrar y gastar lo que gana, siempre va a estar ordenado; aunque lógicamente en un momento podrás gastar más que en otros, y de los años malos es de lo que más se aprende, porque te fortifican”.
Cambios de gustos y consumo
Al ser consultad sobre los cambios de gustos a lo largo de los años por parte de sus clientes, Bruno contó que “cuando empezamos prevalecían en nuestra clientela inmigrantes italianos y españoles, con sus descendientes, que venían a buscar una corvina o bacalao enteros para cocinarlos en su casa. Hoy la forma de comprar cambió porque el hombre y la mujer de cada familia trabajan y no tienen tiempo para cocinar, con lo cual llevan el pescado-milanesa ya frito y empanadas. Tuvimos que aggiornarnos a ese cambio, sin encarecer el producto”.
Según Bruno, el filet de merluza sigue siendo el alimento que más se vende, a la vez que reveló que “nuestro rubro se asemeja a una frutería, con sus épocas de producción y por caso en diciembre es el mes de la pescadilla, que si bien no abunda como antes, alcanza para abastecer el gusto de la gente”.
Otro aspecto en cuanto a cambios en el consumo fue descripto el propietario de “Santa Cecilia”, al decir que “hoy existe un 50% más de ventas que hace 30 años, la gente se acostumbró a comer pescado y los grandes artífices de ello han sido los nutricionistas y médicos, como consejos en la dieta para una vida sana. Y en el caso de las fiestas de fin de año se han incorporado la copa de camarones, salmón rosado al horno o empanadas, algo que antes no sucedía”.
La mayoría de los productos que se venden en las pescaderías de la ciudad provienen “en un 90%” de Mar del Plata, mientras que la pesca local se reduce a “dos o tres embarcaciones menores” (gomones).
Camino a los 40 años
Aunque el negocio ya tiene 33 años al comando de Roque, su esposa María José y sus cuatro hijos, “Santa Cecilia” comenzó su labor en 1984 por decisión de su padre Pablo, quien desde joven desarrolló labores en el ámbito de la pesca y la comercialización de los frutos del mar.
Con casi cuatro décadas de historia, la pescadería de los Bruno está ubicada en avenida 59 Nº 585, y abre sus puertas de lunes a sábados.
“En nuestra pescadería hay un gran trabajo de preparación de comida y cazuelas diarias que no se ve desde el mostrador, pero las ocho personas que trabajamos acá, buscamos que el cliente esté muy bien atendido y se lleve ricos productos. Siempre tengo en cuenta y le agradezco enormemente a cada cliente de tantos años, porque le han posibilitado a mi familia que siempre haya un plato de comida en casa y han contribuido para darle estudios a mis hijos…”
Cuestión de identidad
A Roque Bruno le interesa sobremanera que la zona portuaria recobre el brillo de lejanos tiempos; y en ese sentido hace un par de años propuso a la actual administración municipal la transformación de la plazoleta de la avenida 59, frente a su comercio, en un sitio de homenaje a los pescadores, área de descanso y juegos para los chicos.
“Nos falta poco para inaugurarla, poner una placa testimonial, más plantas y luces, pero ya viene teniendo un gran suceso y me hace feliz”, aseguró.
Siguiendo el legado solidario de sus padres, que alguna vez cobijaron por varios años en su casa a toda la matrícula de 180 alumnos de la escuela Nº 35 por un problema en sus instalaciones, Roque auguró por “nuevas ideas que se nos ocurran para este lindo barrio. Ojalá podamos volver a hacer la fiesta de los pescadores y si Dios quiere volveremos a tener el puente Ezcurra, que se cayera en las inundaciones del 80”.///
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