La oscuridad se notó, pero la tormenta tapó el eclipse
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Las nubes llegaron en el momento más inoportuno. Si bien estaba anunciado, algunas personas tenían la esperanza de poder verlo y lo esperaron afuera
Hacía ya varios días que se venía hablando de que el eclipse se podría ver en varios puntos de la Argentina, con más o menos facilidad y hasta se sabía a qué hora exacta sería su punto de mayor esplendor.
Sin embargo, en Necochea los pronósticos ya anunciaban que la jornada iba a estar inestable por la tarde y con mucha nubosidad, algo que se seguirá viendo también hoy y mañana.
A pesar de que las nubes oscuras ya se veían venir cuando eran las cuatro de la tarde, varias personas salieron de sus casas después de las 16.30 con la esperanza de poder ver el eclipse.
Algunos se trasladaron a puntos más despejados, donde los edificios no interrumpan la visibilidad.
Por ejemplo, en la Escollera Sur, se podía ver que algunas personas estaban en sus vehículos esperando a ver el espectáculo pero, cuando empezó, las nubes avanzaban rápidamente y pronto cubrieron el sol.
Enseguida, en la escollera empezó a caer granizo de manera intensa y los espectadores del fenómeno astronómico del año empezaron a escapar hacia el centro. Incluso, dos jóvenes que caminaban por la zona tomados de la mano mientras esperaban el eclipse, tuvieron que pedirle a un automovilista que les haga el favor de llevarlos a algún lugar cubierto y un niño que andaba en bicicleta abandonó el rodado en la calle y se refugió bajo unas plantas.
Por su parte, los fotógrafos aficionados de la ciudad, que siempre rescatan algunas imágenes de estos fenómenos que vale la pena disfrutar, estaban un poco advertidos de que la tormenta llegaría y no habían organizado una salida grupal. Claro que al ver las imágenes que se tomaron en distintas partes de Sudamérica, no pudieron evitar sentirse “estafados” por la naturaleza.
Más oscuro que de costumbre
A pesar de que no pudo verse el eclipse directamente, la oscuridad se notó desde mucho más temprano que cualquier otro día.
Es que arriba de las oscuras nubes, el fenómeno astronómico estaba ocurriendo igual, aunque no podamos verlo.
Las calles se oscurecieron cuarenta minutos antes de que el sol se ponga, las luces del alumbrado público se encendieron y los conductores de los vehículos que circulaban por la calle debieron encenderlas también. A las cinco y media, todo estaba oscuro.
La fase total fue observada por miles de personas en sectores de seis provincias situadas en la franja central del país (principalmente en San Juan), mientras que en el resto pudo apreciarse en forma parcial.///
Más oscuro que de costumbre
A pesar de que no pudo verse el eclipse directamente, la oscuridad se notó desde mucho más temprano que cualquier otro día.
Es que arriba de las oscuras nubes, el fenómeno astronómico estaba ocurriendo igual, aunque no podamos verlo.
Las calles se oscurecieron cuarenta minutos antes de que el sol se ponga, las luces del alumbrado público se encendieron y los conductores de los vehículos que circulaban por la calle debieron encenderlas también. A las cinco y media, todo estaba oscuro.
La fase total fue observada por miles de personas en sectores de seis provincias situadas en la franja central del país (principalmente en San Juan), mientras que en el resto pudo apreciarse en forma parcial.