La tradicional “Bajada”
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Para quienes no son de Necochea, este término les puede parecer extraño y no entender de qué se trata, para quienes alguna vez egresamos, significa una noche especial, una fiesta tradicional, que se realiza al finalizar el nivel secundario.
Por María Cecilia Gotta – Redacción
Si se le pregunta a alguna persona que no vive en Necochea, qué es una bajada, quedan descolocados y no entienden de qué se trata, pero para quienes alguna vez egresamos, significa una noche especial, una fiesta tradicional, que se realiza al finalizar el nivel secundario, sumándose a los festejos, padres, familiares, amigos, siendo una fiesta inolvidable.
De acuerdo a datos e información de este evento, la fiesta data de hace más de 30 años, comenzando en los últimos años de la década del ’70, donde todo se realizaba en el más estricto orden, siendo una ceremonia, pero igual de divertido como hasta ahora para los chicos.
Antes no se hacían coreografías, y ahora es muy tradicional que previo a la bajada por la escalera, los egresados realicen una especia de baile, coreografía o parodia.
La bajada es uno de los eventos tradicionales de nuestra ciudad, que justamente el nombre se caracteriza porque se baja desde una escalera y se realiza todos los años, durante los meses de noviembre y diciembre, siendo un clásico, las instalaciones del Club Rivadavia, donde por muchos años se realizó sólo en este lugar y actualmente también se llevan a cabo en el Centro Vasco y otras en el salón del predio de La Rural.
En otras ciudades se hacen fiestas de egresados, pero en nuestra ciudad la bajada es un clásico. Una fiesta donde los egresados visten de gala, las chicas se peinan, maquillan y usan vestidos largos y cortos, con brillos, siendo súper variados los modelos y los varones, usan esmoquin, en algunas épocas se usaban mucho los trajes acompañados de moños con fajas y ahora hay una tendencia por la camisa y los tiradores, quedando muy elegantes todos, incluida la familia.
Algunos también se animaban a maquillarse la cara, personificando a los integrantes de la banda Kiss, o portando cornetas, bombos, saxos y demás instrumentos.
La bajada a lo largo de los años, tiene una línea a seguir, a pesar de que todo cambia y se aggiorna.
Sin embargo, es tradicional que un remis pase a buscar a los egresados por sus domicilios, las fotos previas a la bajada entre los compañeros de curso, dedicar la bajada, que el egresado reciba una rosa de su familia, elegir a los profesores que aprecian y sean padrinos de la fiesta, vestir de gala, levantar las copas y brindar todos los egresados después de haber bajado todos y vivir una noche a plena diversión.
En los primeros años, el festejo lo realizaba cada colegio, incluyendo todas las secciones. Luego al ser cursos numerosos, lo hacía cada curso en una noche diferente.
Con el paso de los años y al complicarse la situación económica, es común ver que son varios los cursos que bajan juntos, inclusive de distintos colegios, teniendo que ser un mínimo 15 alumnos los que egresan.
Muchas veces hay 8 alumnos de un colegio, 5 de otro, y en varios casos los alumnos se conocen en las charlas previas.
La bajada sigue siendo una fiesta privada, donde los egresados son quienes invitan, teniendo alrededor de 20 entradas para obsequiar a quienes quieran.
En este sentido, se aggiornó los talonarios con un logo, o un dibujo que los identifique, siendo los egresados quienes eligen el diseño del mismo.
Ritmo
Este evento social, convoca cada año a 300 egresados, teniendo un promedio de 12 o 15 bajadas. En las mejores épocas, se realizaban hasta 30 bajadas, pero hoy, por los costos, se les complica a las familias y a veces egresan en la fiesta un 60% del curso.
Actualmente una bajada vale alrededor de $4000, y pueden pagarlo en cuotas a lo largo de ocho meses.
Como en toda fiesta no puede faltar la música y cada egresado puede elegir un tema con el cual bajar, y a lo largo de los años se ha podido apreciar diversos géneros y temas internacionales, clásicos, rock nacional, cumbia, pop, y hoy en día suena mucho el reggaeton y el trap, siendo este último una mezcla de hip hop con música electrónica.
Roberto Nebot, quien trabaja en la parte fílmica hace más de 20 años indicó que “en su momento trabajábamos desde la previa hasta el desayuno incluido, filmando hasta las 7 de la mañana, pero hoy hacemos hasta que comienza el baile y nos vamos”.
Horacio Castelli, también anima la fiesta desde hace muchos años y fue quien impuso el famoso “Palmas, palmas”, una muletilla que se ha arraigado a la fiesta y hasta el día de hoy la dice en la presentación.
Por mencionar a algunos presentadores de la bajada han pasado María José Hegui, Osmar Ciotti y Néstor Chalde, entre otros.
Algo atractivo y entretenido son las parodias y shows previos que realizan los chicos antes de bajar con dos o tres de sus acompañantes, que pueden ser padres, amigos, tíos, hermanos, o con quien ellos deseen.
Nebot al respecto, detalló que “este año optaron por bajada única, sin show, es decir, hubo varios con show, pero en relación a otros años que todos hacían una parodia, este año predominó el bajar con un solo tema”.
Si de parodias se trata, hay de lo más diverso, como por ejemplo de Pepe Argento, Midachi, Hombres de Negro, enganchados de cumbia, pasos de murga, entre otros.
También antes se hacían previas, y los egresados se reunían en alguna confitería donde tomaban algo y brindaban todos juntos para luego ir al salón, algo que ahora no se hace, y van directamente para la fiesta de egreso.
Otra de las costumbres que cambió, es el horario de la fiesta, donde culmina siempre al amanecer, pero ahora si el día de la fiesta es un sábado es común que a las 3 o 4 de la mañana los chicos se vayan del salón y sigan la fiesta en el boliche.
Sonia García, mamá de Isidro Knudsen, participó de la fiesta de egresados recientemente y puntualizó que “primero pasaron fotos de los chicos cuando eran pequeños junto a otra actualizada y luego compartieron un video que hicieron los egresados muy divertido”.
Sonia es mamá de cinco hijos, y ha vivido diferentes bajadas desde el año 2002 con el egreso de su primera hija, notando algunas diferencias, como las vestimentas en los varones y los temas de música.
Ella vivió cuatro egresos en el Colegio Danés, siendo una de las escuelas donde privilegiaban hacer el festejo de sus egresados en sus instalaciones, pero al ser una institución educativa y no poder vender alcohol, se dejó de hacer.
Como padres, Sonia aseguró que “disfrutamos de la bajada, siendo un lindo momento familiar y como vinieron mis yernos de La Plata y Chile, ellos se mostraban totalmente sorprendidos de este evento, que era una fiesta, de cómo nos vestíamos y lo importante que era”.
A pesar del paso del tiempo, las bajadas son y seguirán siendo, un momento especial, que después recordará cada egresado el baile previo que hizo en las escaleras, el momento emotivo que vivió cuando abrazó a algún ser querido, ese vals que bailó, siendo un hermoso recuerdo.