La UCR entre la interna partidaria y la búsqueda de unidad
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2022/08/ucr.jpg)
«La democracia discute,
y sus crisis, las crisis de sus
partidos son de
carácter creador»
Ricardo Balbín.
La Unión Cívica Radical del distrito tiene dos temas que resolver en el corto y mediano plazo. La interna por la conducción del comité «Emiliano Abasolo» prevista para el domingo 13 de noviembre con cierre de listas el 14 de octubre y la proclamada búsqueda de unidad que ya tiene cansado a los correligionarios y a los pocos que siguen de cerca el acontecer político. Es un canto de sirenas lleno de vanidades y personalismos, porque no puede haber diferencias filosóficas para postularse para tapar un bache o pagar los sueldos del personal municipal.
En esa búsqueda de unión y consenso suele decirse que hay matices diversos, pero son los que hemos señalado, los que se ocultan bajo un manto de afirmaciones confusas que llevan a la interna o abortan la lista única que, de darse favorablemente no suele ser precisamente un canto de unión y confraternidad, solo suele ser un amontonamiento de nombres.
Una interna sirve si hay un fuerte liderazgo partidario para que luego de ésta todos se encaminen en la misma huella. Algo que no suele ocurrir por la falta de ese nombre fuerte, que no necesariamente debe ser el candidato, con capacidad de conducir y permitir el avance supuesto de quien ganó. Y una lista de unidad sirve si realmente es contemplando por todos los sectores un mismo proyecto; si sólo es un acuerdo de cúpula entre gallos y medianoche con la ausencia marcada de afiliados casi seguro va directo al fracaso político y arrastra a todos sus integrantes.
Ni la interna ni una lista única garantiza unidad en el radicalismo de la calle 57, al menos las experiencias vividas así lo demuestran.
Ya lo expresaba Mahatma Gandhi «la unidad debe soportar la mayor de las tensiones sin romperse», con la diferencia oceánica que existente entre el «gandhismo» y la versión política vernácula. La UCR necochense tiene varios frentes abiertos de cara al año próximo, haciendo gala del viejo dicho que, cuando se juntan dos radicales arman una interna. Por ser así, el radicalismo sigue siendo el único partido respetuoso de su Carta Orgánica.
Vienen tiempos complicados para el radicalismo que nunca escapó a la disputa con las intenciones de ser gobierno, que marca su larga historia en la política local,
¿Habrá interna por la conducción
del comité o lista única?
Al facción Unibaso-Maizzani no le es ajena la intención confrontar por la presidencia de la UCR. El abogado ya ya fue titular por dos períodos, en ese vaso medio lleno como se acostumbra a usar para ejemplificar una situación, algunos la vieron vacío aduciendo que Unibaso no estuvo a la altura de las circunstancias y otros lo vieron más contemplativamente medio lleno, cumpliendo algunas expectativas.
Todo hace presumir que podría este espacio participar sin los nombres mencionados, el primero porque cumplió su ciclo y tiene aspiraciones mayores, tal vez, aunque parezca apresurado disputar una interna para la candidatura a intendente y la segunda no oculta expectativas de retornar al Concejo Deliberante, que la tuvo cuatro años como edil y viene de competir muy cercana, en votos, en la última elección, hace apenas 10 meses ante Gonzalo Diez.
El dirigente Sebastían Sarasibar, con desencuentros permanentes ante la actual conducción manifestó en la semana que pasó que es muy importante que en el comité radical «debamos tener un candidato que aglutine a los sectores, evitar una interna, si se puede, y para eso debe ser elevado el candidato que contenga a todos», aclarando por cierto, hermoso en la teoría pero traducido a la realidad no es simple de cerrar.
Por eso la conducción del Comité no es tema menor, será para quien se siente a definir temas concretos y acuerdos tampoco nadie ignora que aunque haya interna siempre tendrá el ganador un margen de “hándicap” por todo lo que significa la presidencia, lo que quedó manifiestamente demostrado en otras elecciones.
Por otra parte, el radicalismo está decidido a conducir Juntos, algo que no se hace por decreto, imposición o historia, debe surgir de la praxis, para eso necesita imperiosamente unidad, por convicción o necesidad, todos adentro de un paraguas porque a la intemperie la lluvia puede ser fuerte; para eso los pasos deben ser serenos y firmes, enfrente hay un adversario en las Paso, el Pro que ya demostró que tiene las mismas intenciones y está a la altura competitiva y al que puede costarle menos la unidad que impulsan sus máximos dirigentes provinciales, a diferencia del radicalismo que tiene diáspora provincial y nacional y esto baja a cada distrito donde cada uno tiene sus padrinos.
Para la mayoría de los dirigentes el radicalismo en un año tendría tres elecciones, la interna partidaria de octubre, las Paso y la general si es que supera al Pro en esa elección por eso sabe que nadie regalará posiciones dentro, pero si la cuerda se estira demasiado puede romperse.
Pensar el futuro presidente de la UCR
y el perfil del candidato a intendente
Juntos, a diferencia de los diversos distritos de la provincia de Buenos Aires, nunca pudo lograr un sentido de unidad, es que en Necochea la impronta de Gerónimo Vengas con su partido Fe se infiltró, previa alianza con Macri, en las huestes radicales tradicionales adversarios del peronismo y esto nunca lo pudieron digerir los seguidores de Alfonsín. Menos aún una mesa amplia con la participación de todos, con la intransigencia que los caracteriza, de todas maneras siempre ha sido una alianza importante en Necochea, llena de votos y desencuentros, ganadora constante de elecciones que llevó paradójicamente al peronista de cuna Arturo Rojas a la intendencia.
«El presidente del radicalismo es una cosa, el candidato o la candidata a intendente es otra cosa, menos atrapada en la ideología y más cercana a la sociedad en su conjunto», definía un viejo dirigente sobre la situación actual.
¿Existen candidatos que no sólo reciban apoyo intra muros sino extra muros, algo similar cuando nació, creció y se desarrolló la candidatura de Daniel Molina que, con su triunfo del 2003 quebró la hegemonía peronista que regía desde hacía 20 años en la comuna de Necochea. La pregunta es ¿si no aparece alguien que contenga ese perfil, como resolverá la UCR la candidatura a intendente?
Hay dos posturas que pululan en las cabezas de boinas blancas. Una es que todas las líneas converjan en conjunto y sin fisura en el nombre y apellido de quien tiene que ser el candidato y colocarse tras él en trabajo electoral. Otra posición es una interna, donde aparecen como posibles Gonzalo Diez, Leopoldo Bernard, Damían Unibaso, Sebastían Sarasibar y nombres de correligionarias que también están, pero sin definir en la agenda.
Serán meses ajetreados para la Unión Cívica Radical, haciendo, tal vez, en el tiempo que resta hasta octubre el juego que más le gusta la interna para determinar la conducción por dos años, luego el armado de la lista y, de superar la Paso la UCR deberá escoger su camino, significa abandonar otros, es imposible recorrer todos, se termina extraviando el rumbo.///