La venta de naftas cayó un 90%
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“La ayuda del gobierno no alcanza”, dijo el empresario José Luis Arrate, quien planteó un panorama complejo y sin perspectivas
Si bien las estaciones de servicio estuvieron abiertas desde el inicio de la cuarentena porque la provisión de combustible es una de las actividades exceptuadas, las ventas cayeron abruptamente y al sector se le hace difícil hacer frente a todos los gastos, principalmente los sueldos a partir de la semana que viene.
En estos días, las expendedoras están despachando un 10 % de lo que vendían habitualmente, es decir que la caída fue del 90%. Esta situación se produce porque la circulación de vehículos ha disminuido y, por lo tanto, es mínima la demanda combustible. Además, los minimercados, que funcionan dentro de las estaciones, están vendiendo muy poco porque la Municipalidad dispuso un horario de 8 a 18.
Esta situación complica al sector que tiene un plantel de empleados para atender, en el caso de los minimercados, las 24 horas del día y ahora sólo pueden abrir 10 horas. Las estaciones permanecen abiertas e iluminadas durante todo el día, pero sólo venden un 10% de lo que vendían.
En el caso del GNC, se registró una baja menor, del 50%, lo que significa que los remises están circulando. La actividad del campo también continúa, al igual que el transporte, y es lo único que está manteniendo la demanda de gasoil.
Hay preocupación en el sector porque esta situación se va a extender en el tiempo y la ayuda que promociona el gobierno nacional, por ahora, no alcanza. Ahora, deben enfrentar el pago de sueldos de abril de varios empleados, en la mayoría de las estaciones de servicio, con recaudaciones en baja y con ayudas económicas que se anuncian, pero no se concretan.
Ayuda que no alcanza
El empresario José Luis Arrate, contó que inicialmente la ayuda del gobierno se dilató mucho y no llegó en tiempo y forma para pagar los sueldos de abril. “Se dieron préstamos con una tasa de interés del 24% más gastos, pero para tomar estos créditos hay que tener calificación vigente disponible, o sea que no pudimos tomar en todos los bancos lo que necesitábamos”.
Explicó que “la empresa tenía una calificación en el banco para operar con créditos en descubierto y en distintas líneas por determinado dinero para usar en capital de trabajo, ese monto se disminuyó porque lo absorben los préstamos de sueldos, entonces se debilita a la empresa en el resto de los pagos que tiene que realizar, compromisos pactados con proveedores, alquileres, planes de pago de AFIP, ARBA”.
Para Arrate, “no ha habido una ayuda por parte del gobierno para paliar la baja de la venta o para los negocios cerrados directamente”.
Además, aseguró que no se sabe que va a pasar con el pago de los sueldos de abril, que ya es la semana que viene. “No se ha anunciado nada y se va a ver muy resentida la calificación crediticia porque ya tomamos lo que podíamos tomar”.
Insistió en que la ayuda no alcanza porque están las puertas de los negocios cerradas o, en el caso de las estaciones de servicio, operando a muy poca marcha, mientras que los costos operativos son los mismos.
“Esto se está extendiendo y se va a ir agudizando cada vez más y el primer problema se viene la semana que viene con el pago de sueldos”.
Por qué no baja el precio
José Luis Arrate explicó que bajó el precio del petróleo crudo, pero esto no significa que bajará el valor de la nafta.
En la Argentina, hay algunas petroleras que hacen extracción y refinación como Axion, Puma e YPF y las otras marcas no tienen extracción. “A nivel nacional, se está por dictaminar una ley para poner un precio de barril en valor criollo a 45 dólares, por lo tanto, si en el exterior vale 8, 10 o 0, no interesa, acá hay que pagarlo 45, incluso quien tenga que importar no puede y lo hacen comprar el de 45”, detalló.
Además, agregó que “el combustible tiene un 60 por ciento de impuestos, que no los van a modificar”.///