1973 │La vida cultural en plena expansión
El 6 de mayo de 1973 se inaugura el Centro Cultural y Biblioteca Popular “Andrés Ferreyra”
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El Centro Cultural y Biblioteca Popular “Andrés Ferreyra” ha mantenido su vigencia en el transcurso de los años. Desde aquel 6 de mayo de 1973 en que se inauguraba su edificio que alberga aún hoy la biblioteca pública y cuenta con un espacioso salón auditorio, y otras salas de exposición donde mes a mes se llevan adelante diferentes actividades.
La década del 70 fue muy prolífica culturalmente en nuestra ciudad, por caso, el 23 de octubre de 1970 quedaba inaugurado el Teatro Municipal “Luis Sandrini”, una sala que fue el sueño hecho realidad de actores locales, junto al director Natalio Seta, el municipio, el Fondo Nacional de las Artes y la Subsecretaría de Cultura de la Provincia, y obviamente con la colaboración de amplios sectores de la comunidad.
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Mientras que, por decreto municipal del 1° de octubre de 1970 era creado el Museo Regional y a poco de andar fue designado director Egisto Ratti, cuyo nombre fuera impuesto años más adelante. Este espacio de incuestionable valor para nuestra comunidad funcionó en varios lugares hasta que en abril de 1981 fue trasladado definitivamente a la casona del Parque Miguel Lillo donde funciona actualmente.
Cada uno de los espacios mencionados grandes emblemas de la ciudad y se encuentran cada vez más presente en la comunidad. Uno de los lugares en los que rápidamente podemos asociar libros y actividades culturales es el Centro Cultural y Biblioteca Popular “Andrés Ferreyra”, que nació en los primeros años del siglo pasado, gracias a un grupo de docentes y maestros que en el año 1904 se adhirieron a la Asociación de Maestros de la provincia de Buenos Aires. Un par de años más tarde tuvieron la idea de armar una biblioteca, en un primer momento para consulta de ellos mismos, pero con el correr del tiempo se dieron cuenta que había una necesidad de extenderla a todo el ámbito educativo.
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Finalmente, en 1907, comprometidos con su sociedad decidieron que se termine expandiendo a toda la comunidad, siendo sostenida por ellos mismos y la primera sede se ubicó donde en aquel momento funcionaba el Consejo Escolar.
A lo largo de su trayectoria, llegó a funcionar en el sótano del local de calle 62 y 61”. Atravesaron tiempos bastante complejos, y en el año 1922 los integrantes de dicho lugar habían pensado en donar la institución, ya que además de los problemas de dinero había un problema no menor: “La falta de interés en la población, no por el uso, sino por el sostenimiento”. Afortunadamente, todo cambió seis años más tarde, y en 1928 se la designa como biblioteca popular dentro de la Conabip, además de un hecho trascendental: adoptó el nombre de “Andrés Ferreyra”.
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En la época del 30 se mudan a otra sede, que es la que más tiempo permaneció luego de la actual, la cual estaba ubicada en la zona de calles 62 y 64, entre 53 y 55,
Luego de ir por diferentes lugares y de tratar de encontrar una identidad bien marcada, deciden pensar en dar un salto cualitativo. Comenzaron a pensar en una nueva sede, y como no tenían personería jurídica propia. Entonces se creó una nueva institución, para que luego reciba en donación a la biblioteca “Andrés Ferreyra” que pertenecía a la Asociación de maestros de la provincia de Buenos Aires. Finalmente, en 1959 nace el “Centro Cultural Necochea”, bajo la presidencia Valentina Eseverri de Premrou”.
Con la idea que la entidad albergue a la comunidad, abrazando la cultura, en la década del 50 comenzaron las gestiones a favor de su edificio propio. El proyecto fue avanzando, el municipio donó los terrenos en el año 64 se firma el contrato con la Provincia para su construcción, tarea que estuvo a cargo de Héctor Zorzi y fue finalizada en 1973. El resultado un edificio con un diseño particular, con espacios amplios y flexibles que pueden cambiar de acuerdo a las necesidades, ya sea para conferencias, recitales de música y todo tipo de eventos.
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En lo referido a museos, hay que recordar que el área de Museos comprende también al de Ciencias Naturales, emplazado en el Parque Miguel Lillo. Nacido por iniciativa de un grupo de jóvenes que el 25 de mayo de 1965 fundaron la Asociación Amigos de las Ciencias Naturales, y llevados por su entusiasmo formaron una vasta colección con la que organizaron varias exposiciones. La idea de crear un museo se vio cristalizada en 1973, cuando tuvo su sede en el recién inaugurado Centro Cultural de calle 54 N° 3062. Allí tuvieron posibilidad de expones su patrimonio, conformado por colecciones científicas y bibliográfica además de numerosas piezas recogidas en la región. En 1980 la Municipalidad acepta la donación de su patrimonio y se instala definitivamente en el edificio del parque.
Otra obra de gran valor científico y artesanal fue la realizada por el Dr. José Squadrone, creador del Museo Bromatológico. Preocupado por temas inherentes al cuidado de la salud, prevención de enfermedades y el control sanitario alrededor de 1942 comienza a preparar algunas piezas en yeso reproduciendo alimentos en diferente estado de conservación, para despertar conciencia sanitaria y evitar enfermedades microbianas y parasitarias.
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Todo su trabajo conformó las bases del Museo Bromatológico que primero funcionó bajo la órbita municipal y luego del Ministerio de Salud de la Provincia.
Hasta 1977 funcionó en el edificio del antiguo Palacio Municipal, hasta su demolición, y luego fue emplazado en el complejo museológico del parque. Aunque debido a la falta de cuidado de sus piezas gran parte de su colección ha desaparecido, aunque es necesario resaltar el valor de su contenido y como contribuyó en el cuidado de la salud.
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