La voz que trascendió la ciudad
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El loberense Germán Sosa es uno de los relatores de fútbol más importantes del país. Es un apasionado del automovilismo y también de los números, que lo llevaron a recibirse de Contador Público
Adrian Stolarczuk
Redacción
Es una de las voces más reconocidas para los futboleros, firmando gritos de gol en las transmisiones televisivas y radiales. El loberense Germán Sosa se crió escuchando LU13, siguiendo la campaña de “Pincho” Castellano en el Turismo Carretera y los partidos de Estación Quequén en el Nacional B. Su pasión por la radio le permitió trascender las fronteras, formándose entre grandes en la Oral Deportiva de Radio Rivadavia y actualmente relata el fútbol europeo y las copas sudamericanas por la prestigiosa señal de ESPN.
Tras renovar su contrato, su primer partido del año iba a ser la presentación de Defensa y Justicia en las semifinales de la Copa Sudamericana el pasado jueves, pero se suspendió por casos de coronavirus en el plantel argentino. Por estas horas improvisa un pequeño descanso en su Lobería natal para reencontrarse con su madre a quien no pudo visitar en las fiestas navideñas o festejar junto a ella su propio cumpleaños el 1 de enero por estar recuperándose tras ser covid positivo. “Me di cuenta que perdí el gusto y el olfato tras tomarme un té después del partido de Boca frente a Racing por la Copa Libertadores. Me arruinó las vacaciones”, comentó Germán, que no sufrió síntomas graves y ya está recuperado. Aquella última referencia laboral del 2020, el pasado 23 de diciembre, fue para la señal radial de Clubes 947 FM, donde además forma parte de un programa diario de 18 a 20.
El tipo de la caja
Volver a Lobería es para Germán volver de alguna manera a donde la “magia de la radio” comenzó. “Mi viejo escuchaba radio las 24 horas, se dormía con la radio prendida. Fue mi viejo quién sin proponérselo me puso en la sangre el bicho de relatar, escuchando a Muñoz, Víctor Hugo, Legnani o González Rouco, todos los domingos. Yo tenía 6, 7, 8 años y ahí empezó, quise ser el tipo que estaba dentro de esa caja y que contaba lo que estaba pasando. Escuchar a Juan Alberto Poteca, Santiago Veiga, Mario Cuñado o el “Negro” (Daniel) Ferrer, en LU13 o FM del Atlántico me fueron acercando. Fueron la chispa que encendió la hoguera. Todo eso me fue alimentando para lo que soy hoy, pero el embrión fue mi viejo. Y nunca pensé que podría llegar hasta acá”.
Camino
En su camino en Buenos Aires, en Radio Rivadavia, se codeó con grandes periodistas deportivos como Enrique Sacco o Ernesto Cherquis Bialo y también compartió aire con próceres del micrófono como Héctor Larrea y Antonio Carrizo. Sobre sus primeras coberturas, recordó seguir “la pretemporada del Vélez de Bianchi en el Hotel Las Nieves” y “mi primera nota en Rivadavia fue con Maradona, que debutaba como DT de Racing en un clásico de verano contra Independiente en Mar del Plata, en enero de 1995. ‘Justo me dan aire, yo estaba en el campo de juego y le digo ‘Diego, podemos hablar para la Oral Deportiva’ y me invitó al banco de suplentes, a su lado”.
Maradona “no tenía
ganas de vivir”
Golpeado como cualquier futbolero por el fallecimiento de Maradona, aceptó una reflexión sobre sus sensaciones: “Lagrimeé por los rincones, como nos pasó a muchos, no pudiéndolo creer. Me tocó hacer el partido de Gimnasia, el día de su cumpleaños, y me contuve, me censuré de decir lo mal que lo estaba viendo. Si bien era difícil acceder a él, supe por gente cercana que Diego estaba triste. Desde que se murieron sus padres empezó el declive y la pandemia además lo alejó de las prácticas, el fútbol era su sostén anímico. Ahora están investigando, buscándole el ‘pelo al huevo’ pero la realidad es que Maradona no tenía ganas de vivir y se fue por eso. Hay que aceptarlo, es un golpe durísimo. Creo que también, al menos con su muerte, se fue el tipo con problemas de conducta, el drogadicto y volvió el campeón del mundo, volvió el reconocimiento que se merece”.
Momentos
Con varias experiencias relatando en mundiales de fútbol y finales de todo tipo, aceptó el difícil desafío de elegir sólo un par de momentos de su carrera. “Elijo la final del Campeonato del Mundo con Argentina, en Brasil 2014, trabajando para ESPN radio con Enrique Sacco. Si bien había ido a Japón, Alemania y Sudáfrica, estar en la final de un Mundial y con Argentina…lamentablemente no se dio por muy poco”.
Y buscando más en su experiencia personal, agregó que “cuando estaba dando los primeros pasos, ya con dos años relatando a nivel nacional, me dieron la posibilidad en el 2000 de relatar a Boca y al Real Madrid en Japón. Fue un episodio memorable, con ese Boca de Bianchi frente a los “Galácticos”. Profesionalmente, más allá de todo lo que significó para Boca ese título intercontinental, aquella experiencia con Carlos Menéndez, que comentó, esos 10 días en Tokio, fueron impresionantes. Y que al venir, maestros del periodismo te feliciten por el laburo que hiciste, superó todo”.
A pesar del compromiso que implica elegir entre tantos grandes con los que trabajó, valoró a Sacco como su mejor ladero en el comentario y como profesional. “Me resulta difícil no elegir otro que no sea él, muchas de las mejores cosas que me pasaron las viví con él”.
Autos y números
Al mismo nivel de su pasión por el fútbol, Sosa puso su corazón “fierrero” que “se despertó casi al mismo tiempo que cuando “Pincho” Castellano estaba iniciando su carrera. La primera que fui a ver fue en octubre de 1982, justamente en el circuito Benedicto Campos en Necochea. Y disfruté mucho el TC de los 80”. Curiosamente, evitó dedicarse el periodismo motor y con fundadas razones: “El fútbol me robó ser aficionado, la pasión que yo sentía, ahora como profesional del periodismo la perdí, esa pasión está muerta y no quiero que me pase lo mismo con el automovilismo”.
Durante la cuarentena, despuntó esa pasión por el TC mejorando su colección de réplicas a escala de autos de Turismo Carretera. “Compré toda la colección y me decidí a agregar autos que faltaban. Me tomé el trabajo de sacar el original que tenía repetido, lijarlo, pintarlo, ponerles las nuevas publicidades… en la cuarentena apareció el tiempo que antes no tenía y todavía lo estoy haciendo, tengo dos Chevrolet en proceso de armado”, confesó.
También durante el aislamiento pudo completar una carrera universitaria, recibiéndose de Contador Público. “Siempre me gustaron los números y sentí la necesidad de darme otra cosa. Terminé la carrera sin darme cuenta, hubo años en los que no pude cursar o rendir por el trabajo, pero pude en este año tan particular”. De alguna manera fue cumplir otro sueño o un nuevo objetivo ahora fuera del periodismo y del fútbol, una profesión que disfruta desde chico. “Me ha tocado saturarme de la pelota. Disfruto de lo que hago pero como a todos nos pasa cuando llegamos a algo queremos ver qué hay más allá. Soy un apasionado de este laburo. Este año se ha dado poder relatar la Copa Libertadores. Quiero seguir creciendo en mi profesión, como todos. ¿Qué más puede haber que relatar una final de una copa del mundo?… bueno, si puedo pedir, que sea relatarla con Argentina campeón…»