La arrastró con su moto y le robó la cartera
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La víctima, de 73 años, terminó golpeada por el delincuente
Los vulgarmente llamados “motochorros” siguen ganando la calle con su propósito de atacar a las personas mayores, indefensas y en estado de vulnerabilidad, que son presa fácil para despojarlas de sus pertenencias.
Esto ocurrió ayer en la zona de calle 62 entre 49 y 51, a plena luz del día, y la víctima fue arrastrada varios metros por el delincuente en moto que, finalmente, logró llevarse la cartera con dinero en efectivo, documentación de la jubilada, tarjetas de crédito y débito, el teléfono celular y demás efectos.
La señora de 73 años fue identificada como Ana Landi, quien al momento del violento arrebato se dirigía a una panadería emplazada en las cercanías, pero luego debió continuar viaje a la Comisaría Primera para radicar la denuncia.
“No se puede vivir de esta forma, es lamentable lo que está pasando y parece que esto no tiene freno”, dijo anoche a Ecos Diarios Miriam Peñalva, la hija de la jubilada que, además, días atrás fue despojada de sus pertenencias.
“A mí me tocó en la vereda de la peluquería, en la zona de avenida 74 y calle 73, hasta pareció que el individuo estaba esperando que saliera del comercio para arrebatarme la cartera, fue increíble”, acotó la mujer.
Otra víctima más
Era la hora 11.30 de ayer y la vecina Ana Landi caminaba con absoluta normalidad por la vereda de calle 62 al 2400. De repente, sintió un fuerte tirón de su cartera. Se trataba de un delincuente en moto que se había subido a la vereda y la sorprendió por la espalda.
La jubilada trató de afirmarse a la cartera pero el ladrón, lejos de deponer su actitud, avanzó en su propósito y en ese momento se produjo un forcejeo, que luego derivó en la caída al piso de la señora de 73 años.
La víctima fue arrastrada varios metros sin ninguna contemplación por el malviviente que, finalmente, logró apoderarse de las pertenencias de la mujer, en virtud que se cortó la correa y esto favoreció el accionar del individuo.
Un par de trabajadores que cumplían tareas en una distribuidora de productos alimenticios de la zona observaron el cuadro de situación y le gritaron al “motochorro”, pero éste continuó con su objetivo de quedarse con el bolso de la mujer.
Sin tregua
La señora sufrió golpes en distintas partes del cuerpo producto de la inusitada violencia ejercida por el delincuente y después debió ser asistida por sus familiares.
“Mi madre tiene en estos momentos (anoche) una de sus manos dormida, seguramente, como consecuencia de la defensa ejercida para tratar que no le robe su cartera el individuo y veremos cómo evoluciona todo esto”, añadió la hija de la víctima.
La jubilada perdió toda su documentación personal, esencial para poder desenvolverse en la actualidad, las tarjetas de los bancos y hasta el carné oficial de la obra social, entre otras pertenencias.
El ladrón en moto consiguió escapar con total impunidad por calle 62 en dirección al Centro Cultural Municipal y se perdió de la vista de la damnificada, quien quedó tirada en el suelo con las secuelas lógicas del violento arrebato sufrido.
Con este episodio queda en evidencia que las mujeres no tienen tregua ante el ataque de los ladrones que se movilizan en moto y aprovechan del estado de vulnerabilidad de muchas de ellas.