Ladrones en motos ganan la calle y nadie les pone límite
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Se mueven a diario a cualquier hora del día con absoluta impunidad. Arrebatan carteras y celulares a mujeres de distintas edades, rompen cristales de vehículos para sustraer lo que esté al alcance y, en ciertos casos, hasta se apoderan de motos de las víctimas a punta de revólver
En un verano caliente por las altas temperaturas que se produjeron en lo que va de enero, se añadió un ingrediente más que confirma los tiempos complicados que atraviesa la sociedad en su conjunto.
La modalidad delictiva de los vulgarmente llamados “motochorros” parece no terminar en el núcleo urbano Necochea-Quequén. Y en el comienzo de la presente semana, varios vecinos denunciaron ser víctimas de estos delincuentes en distintas zonas.
“Se nota a simple vista como van chusmeando todo, miran detenidamente a los autos estacionados o las chicas que van por la vereda o cruzan la calle con el celular en la mano. Y la policía no los detiene”, expresó ayer una víctima de estos malvivientes.
Además, en muchos casos, los individuos se movilizan en motos que no tienen luces, les falta la chapa patente y se mueven, indudablemente, en actitudes muy sospechosas.
Nada los detiene
La realidad es que “los ladrones en moto han ganado la calle” y hacen lo que quieren con las personas de bien que pretenden transitar por la vía pública con tranquilidad, pero no lo consiguen.
En lo que va de la semana hubo arrebatos de carteras, roturas de vidrios de autos y camionetas, y también la sustracción de teléfonos celulares a mujeres de distintas edades que caminan por la calle.
También estos ladrones son capaces de robar una moto que está estacionada en la vereda o, de lo contrario, si el rodado está en plena marcha, se lo sustraen igual al conductor con la utilización de un arma de fuego.
Nada los detiene a estos delincuentes que han “copado” la calle y parece que lograron afirmarse en esa convicción de robar lo que esté al alcance, sin importarles nada.
Dos relatos
Días atrás una vecina brindó una realidad incontrastable: “No se puede ni andar en la calle, detuve la marcha de mi auto en 69 y 54, y en ese preciso momento, un ‘motochorro’ que viajaba en el asiento trasero me rompió el cristal del coche y se apoderó de mi cartera”, narró la víctima.
“Intenté correr, pero fue en vano. Me pegaron, me tiraron al suelo y me arrancaron el pelo”, afirmó otra mujer y reconoció que “le doy gracias a Dios de poder contarlo, a pesar de que uno de ellos me mostró un arma de fuego”.
Los desconocidos le robaron el documento, la billetera, tarjetas de débito y crédito y el carnet de la obra social, pertenencias que estaban en el interior de un bolso.
Y podemos añadir otros hechos que a diario se producen en sectores de Necochea y Quequén. “Si bajas a la playa en zonas más alejadas del casco urbano hay que tener un cuidado bárbaro que no desaparezca el auto y si te lo vigilan ‘los trapitos’, te revientan igual los vidrios para robarte el estéreo, estamos a la deriva”, aseveró un habitante de nuestra ciudad.