Ladrones sustrajeron dos motos cuando una familia descansaba
Dos o más delincuentes accedieron al patio trasero de la vivienda, se apoderaron de ambos rodados y se los llevaron a tiro. La víctima del robo es repartidor de mercaderías
“Miguel y su familia estaban descansando cuando los delincuentes accedieron al patio trasero de la casa, se apoderaron de las dos motos y las llevaron de tiro”, aseguró ayer un familiar de Miguel Angel Heyd, víctima de robo en su vivienda de Quequén.
Dos o más ladrones sustrajeron una moto marca Motomel Skua, patente colocada 001-VIV y otra marca Gilera Smash, dominio colocado 816-KCZ, las cuales se hallaban estacionadas en la parte de atrás de un inmueble de calle 515 entre 530 y 532.
La víctima reparte mercaderías y, lógicamente, trabaja con ambas unidades que los malvivientes se llevaron durante la madrugada de ayer. Se estima que el robo ocurrió entre las 2 y las 5, en momentos en que los moradores de la casa dormían.
“Nadie del vecindario pudo advertir las maniobras de los delincuentes que aprovecharon la entrada que tiene la casa para llegar hasta el fondo, donde estaban estacionadas las dos motos que luego se llevaron”, acotó el familiar del vecino quequenense Miguel Heyd.
Observan imágenes
Tras la denuncia realizada en la sede de la Seccional Segunda, los investigadores del gabinete de prevención del delito comenzaron a reunir elementos de prueba y consultaron en el sector donde ocurrió el atraco, si existe alguna filmación a través de cámaras de seguridad.
En ese sentido, se supo en las últimas horas que los encargados de la pesquisa observaron escenas que captó un aparato de video instalado en el frente de una carnicería de la zona.
A partir de esta posibilidad, se trataba de establecer si, efectivamente, existe alguna grabación de imágenes que pudiera orientar a los policías acerca de la identificación de los individuos que sustrajeron las dos motos del patio de la casa.
Serios perjuicios
Miguel Angel Heyd tiene 28 años, vive en Quequén junto a sus familiares y es repartidor de diferentes productos, además de llevar adelante otros trabajos particulares.
“Esta situación lo perjudica bastante porque había logrado comprar una de las motos (la Motomel Skua) luego de mucho sacrificio y ahora se quedó sin la herramienta fundamental para cumplir con su labor”, reconoció un pariente que habló con Ecos Diarios.
Al cierre de esta edición, no había novedades de los motovehículos sustraídos del patio trasero de la vivienda de calle 515, en cercanías a la sede social del Club Defensores de Puerto Quequén.
Los robos de motos son muy comunes en distintos sectores del núcleo urbano y a diario se reciben denuncias en las tres comisarías de la ciudad. Las unidades, en varias ocasiones, son destinadas al desarme de piezas y otros accesorios que luego engrosan el llamado “mercado ilegal”.
También es válido decir que durante operativos callejeros, el personal policial y de la División Tránsito del municipio secuestró unidades que fueron sustraídas y circulan al mando de personas jóvenes, a quienes se les inicia una causa judicial por “encubrimiento”. ///