Largas colas para acceder al bono de $ 45.000
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En puertas de la Anses. Desde temprano decenas de personas fueron a tramitar el “refuerzo alimentario” del Gobierno a los sectores más vulnerables. La mitad no calificaba para recibir el beneficio
En todo el país hubo una gran cantidad de personas interesadas en consultar si podían acceder al bono de $45.000 que otorgará el Gobierno nacional y Necochea no fue la excepción, ya que ayer se formó una cola de alrededor de una cuadra casi de manera constante afuera de las oficinas de Anses, que se encuentran sobre la avenida 59.
La Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), en conjunto con el Ministerio de Economía, acordaron implementar una nueva ayuda económica para los sectores más vulnerables. En este caso, se trata de lo que llaman un “refuerzo alimentario” o “IFE 5”, que estará dividido en dos cuotas a pagar en noviembre y diciembre.
Las largas filas de ayer se debieron a que era la primera fecha que se otorgaba para hacer las consultas de manera presencial, sin turno previo y en las oficinas de Anses, dado que la inscripción anterior había sido online, el pasado sábado.
Cabe señalar que este “refuerzo alimentario” podrá ser recibido por personas de entre 18 y 64 años que no tengan trabajo ni ingresos registrados, y que no cuenten con jubilación, pensión, asignaciones o planes sociales. Tampoco pueden acceder los que tengan obra social o prepaga, dado que se cruza información con otros organismos para evaluar la situación socioeconómica de cada persona que solicite el refuerzo.
Ayer, hasta las once de la mañana, por ejemplo, de las primeras cien personas que se acercaron a las oficinas locales, solo 50 cumplieron los requisitos y pudieron inscribirse correctamente.
Casos
Ecos Diarios recorrió la larga fila de personas que aguardaban frente a Anses y así se pudieron conocer algunos de los motivos que impulsaban a la gente a intentar ser parte del registro de beneficiarios de este bono.
Por ejemplo, hubo personas que debieron esperar de pie en la vereda por más de dos horas y todos coincidieron en que el problema principal es que “la plata no vale nada”, aunque había varios que se quejaban de la falta de ofertas laborales en la ciudad y de lo mucho que se les dificultaba acceder a un empleo.
Había también otros casos de personas que tenían un empleo pero en negro, por lo que al no estar registrados quizá podían llegar a obtener el beneficio.
Una mujer comentó que trabaja como artesana y que además era único sostén familiar, por lo que el dinero que ganaba no era suficiente y el bono que ofrece el Gobierno podía serle de ayuda de manera temporal.
Un joven que estaba esperando a ser atendido también comentó que había sido intervenido quirúrgicamente en la cabeza y que le faltaba el 15% del cráneo, por lo que no podía hacer trabajos que impliquen hacer fuerza ni tampoco conseguía en alguna oficina porque solo había terminado el colegio primario.
Así, las situaciones eran muy variadas, casi tanto como las edades de los interesados. Lo que no variaba demasiado era el concepto que cada uno tenía de la realidad en que vivimos, donde incluso el que trabaja tiene serias dificultades para llegar a fin de mes.///