Las ataduras de Necochea
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» Los obstáculos son esas
cosas espantosas que ves
cuando apartas los ojos
de las metas»
Henry Ford
Recorrer la historia del distrito, al menos de los últimos 30 años, es observar la discusión repetida de los mismos temas, irresueltos que vuelven a aparecer como una constante.
Necochea es potencialmente envidiada, por sus costas incomparables, un puerto de primer nivel, un extenso frente costero mirando al sur que nunca terminamos de urbanizar y una zona agrícola-ganadera rica en todo sentido.
Si planteamos este panorama que resulta una incontrastable realidad deberíamos hacernos la clásica pregunta ¿qué nos ha pasado a los necochenses? no hemos podido dar el salto hacia adelante teniendo todas las posibilidades y nos hemos quedado detenidos en el tiempo. Como un reloj descompuesto.
Puede haber muchas respuestas, no es simple sintetizar eso que nos viene pasando. La mayor responsabilidad la tienen los dirigentes, porque se pusieron a disposición de la sociedad para hacer lo que no hicieron. Atribuirles sólo a ellos sería injusto también, debemos mirar para adentro cada uno de los que componemos la comunidad, debemos encontrar el grado de introspección para observar nuestras propias conciencias y reflexionar en conjunto. Porque eso de que el pueblo no se equivoca a la hora de votar se da de bruces si analizamos nuestra historia.
Muchas administraciones comunales han encarado con decisiones que se debilitan o van apagándose a medida que quieren ponerse en práctica, por la falta de acompañamiento de la sociedad, cruces políticos que impiden avances, a veces la lentitud del legislativo y en otras. el rehusar a seguir perseverando ante el mínimo conflicto que suelen presentar las minorías o los que prefieren que todo quede igual y que nada cambie, el clásico statu quo, que encapsula y paraliza con el objetivo de que nada cambie.
Ejemplos del “no se puede” y al final, pudimos a pesar de las ataduras
Basta recorrer el archivo de «Ecos Diarios» para darnos cuenta de las ataduras que aparecen siempre. Uno de los debates de hoy se centra en el frente costero, Alberto Percario fue quien avanzó con un proyecto por demás cuestionado y, teniendo en cuenta que éste no tocaba el parque. Y así una larga lista de máquinas de impedir y ataduras. Que ha llegado hasta el deporte mismo, cuando no pudimos, no quisimos o no pudimos mantener al equipo de fútbol que llegó más alto en toda la historia local, Estación Quequén en la segunda categoría del fútbol argentino en 1988. Pasando por expresiones inolvidables del básquetbol de Rivadavia con inclusión de jugadores de primer nivel de la liga de los Estados Unidos por dar ejemplos de instancias que no pudimos mantener y en muchas ocasiones ante la mirada esquiva de muchos.
El monumento a Malvinas, en pleno Quequén mereció al principio más reproche que aceptaciones, y finalmente la obra en época se concretó.
Podríamos seguir con ejemplos, uno de los más recientes fue la negativa para levantar un polideportivo, sobre una estructura abandonada, frente a la Terminal de Omnibus, la excusa para el no fue que allí se reservaría el lugar para otras realizaciones. Sobran las palabras para describir en qué quedaron esas posibilidades.
Fuerte oposición y críticas llevadas al campo de la política mereció la obra de Sitio 0 de Quequén, que comenzó en el año 2014 con obras de la construcción de una terminal de cargas que demandó una inversión total de cien millones de dólares, la mayor realización privada en Puerto Quequén aportando una nueva perspectiva al negocio de comercio exterior de granos, oleaginosas y otros productos.
Ir a las cosas en los próximos cuatro años
«Necochenses, a las cosas» deberíamos exclamar al unísono todos los habitantes. Unidad de concepción para la acción, abandonar el ideologismo desmesurado, aquello de escucharnos nosotros mismos y no al otro que puede tener una parte de razón a aplicar sobre la idea.
Concreto, estamos a pocos días del domingo 27 de octubre cuando vamos a definir para los próximos cuatro años. Existen diferencias que enriquecen la democracia y tal vez hilando fino coincidencias que no pueden acercarse por el proceso electoral. Entendible como lógica pura, algo nos debe identificar no sólo a los sectores en pugna sino a la ciudadanía general, dirigentes políticos, sociales, culturales, sindicales, comerciantes, empresarios, unirnos contra los abanderados del no.
Preservar el parque no es motivo para convertirlo en intocable a realizaciones, que de hecho tiene y tendrá, sin que se convierta esto en un maniqueísmo. Es de urgencia bajar al Concejo Deliberante, cualquiera sea el proyecto final a discutir, el futuro del edificio del Casino sin pérdida de tiempo, lo mismo con el Jardín de Rocas, punto estratégico de inmenso valor inmobiliario de cara al mar sin siquiera manifestar una idea al respecto.
Aquí debemos hacer una alto en nuestro comentario. El miércoles pasado tomó estado público la decisión del ejecutivo municipal de pedir el levantamiento del embargo efectuado, sobre sus cuentas no afectas, por parte de la empresa Relisa, encargada de la recolección de residuos domiciliarios, con la cual el municipio mantiene una millonaria deuda. El pedido ante la Justicia, se efectuó señalando sobrados argumentos por el daño que causaría de llevarse a cabo el bloqueo de esas cuentas bancarias, para el normal desenvolvimiento de la administración municipal, ofreciendo en contrapartida como garantía las tierras que ocupa el edificio del Casino, solicitando a su vez una audiencia con la acreedora para la semana que se inicia.
Resulta llamativo que no se haya previsto otra alternativa, sabiendo de la sagacidad del Intendente, y ofrecer ese aval tan caro a gran parte de la sociedad de Necochea. Ante el hecho consumado, toma relevancia la inoperancia a que nos tiene acostumbrado el Concejo Deliberante que sólo se sintieron molestos algunos de los concejales porque el escrito presentado por el área de legales de la comuna no haya pasado primero, tal cual corresponde, para su estudio y posterior aprobación o no, por el cuerpo. El viernes se efectuó una presentación ante la Justicia, por parte de algunos concejales a fin de que se determine, al no haber sido tratado este candente tema en el Concejo Deliberante, la eventualidad de un delito penal y la valides del poder del abogado actuante.
En plena campaña electoral
Dejando de lado el tema que abordamos en el párrafo anterior, del que Ecos Diarios ya se ha ocupado ampliamente, podemos agregar que todo no puede ser ideología, todo no puede encasillarse en campaña electoral y cuando estas no existen hay demoras de situaciones que discutimos hace años y nunca resolvemos.
Se deben resolver los temas, planificar, sin costo social un diseño nuevo estatal, posibilidad de tercerizar servicios, discutir la instalación de medidores de agua para grandes consumidores, unirnos ante la provincia de Buenos Aires firmemente con los números de la inversión difícil de sostener de la salud pública, que representa un 40 % del presupuesto municipal, volver a discutir la tasa a la hectárea seriamente.
Necochea es una ciudad incomparable, basta recorrerla sin el apuro de quienes vivimos aquí y a veces miramos sin ver, llena de posibilidades, que ha concretado hace tiempo atrás hechos positivos, pero no hemos sido capaces de romper esa máquina de impedir que atemoriza como un monstruo, desde hace años, a la dirigencia aduciendo el famoso costo político.
No dejemos pasar ni tiempo ni oportunidades, trenes que no pasan todos los días, el puerto con una dinámica e impronta que deberá seguir adelante sean quienes sean aquellos que tengan la responsabilidad de estar al frente del mismo en el corto plazo. Motivación turística, abrir las puertas a la inversión local y nacional, nuestra zona seduce, el dinero está hay que saber a dónde ir buscar. Basta de añorar tiempos pasados y asumamos el compromiso del presente, aportando ideas y participación, esto alienta a una Necochea que deje de ser repetitiva en la discusión de los históricos temas y vayamos a concreciones finales para que, fuese quien fuese, pueda cortar la cinta celeste y blanca, de una inauguración, alguna vez.