Las bajadas pagas a la arena con un debut caótico y de protestas
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Los automovilistas expresaron su malestar por el tiempo de espera. Falta de información y escasos controles. Nueva circulación en la 2, de Pinolandia hacia Las Grutas
La Municipalidad implementó ayer el cobro para la bajada de vehículos a la arena y desde primera hora de la mañana se formaron extensas colas en los puestos de control, por lo que los automovilistas manifestaron su descontento con gritos y bocinazos.
La falta de una adecuada información provocó situaciones incómodas para los controladores y personal de tránsito que, por tratarse del primer día de la puesta en marcha del sistema, advertían a los conductores que tenían tiempo hasta la cero hora de hoy domingo para abonar la tarifa correspondiente, permitiéndoles bajar a la playa. Algo que es probable que muchos automovilistas no cumplirían.
Además, del cobro para la bajada de vehículos a la arena, la hora de estacionamiento en el centro y la Villa Díaz Vélez pasó a costar $25 y se modificó el sentido de circulación en la avenida 2 entre Pinolandia y 187.
Otra de las novedades es que se incorporó el cobro de $ 50 la estadía diaria en los playones ubicados frente al Hogar Raimondi y el complejo Sotavento. En este último se observó cartelería indicando que el lugar cuenta con estacionamiento municipal medido, en cambio en el sector de avenida 2 entre 75 casi 73 no había ningún tipo de señalización y desde primera hora de la mañana se encontraban apostados los cuidacoches. Ante esta situación se generaron algunos tensos intercambios de quienes, informados, habían adquirido el derecho a estacionar en comercios habilitados al efecto y eran recibidos por los popularmente conocidos con la denominación de “trapitos”.
¿Conflicto en puerta?
Siete son las familias que dependen de los ingresos de este cuidado de vehículos y un par de cuidacoches manifestaron a Ecos Diarios haber sido notificados que no podrían seguir cumpliendo su labor en el lugar, por lo que no se descartan que pudiera haber algún tipo conflictos en caso de intentar desplazarlos.
La gente comenzó a llegar desde temprano a la playa, particularmente en los lugares habilitados para bajar con vehículos 4×4 y, a media mañana de una jornada de alta temperatura, había casi dos cuadras de cola en la bajada de avenida 2 y 73 donde se generó un gran cuello de botella porque muchos conductores desconocían el funcionamiento del sistema y creían que se podía abonar la estadía en el puesto de control.
En realidad la compra se debe realizar en los comercios habilitados y más adelante se prevé el cobro a través de un monedero virtual, que se sumará a la actual aplicación del SEM.
La mayor parte de los usuarios expresaron su disconformidad con el cobro de esa suma, aunque la abonaban con resignación porque disfrutan del contacto con la naturaleza y así lo afirmó Mario Casero, de Tandil: “Estoy en desacuerdo por venimos a pasar unos días de playa y nos hacen pagar para bajar a la arena…”
Agilidad
En tanto que Yanina, de nuestra ciudad que siempre bajan en la zona del Raimondi, mientras aguardaba su turno afirmó que “ya que tenemos que pagar, podría ser más ágil”.
El afán recaudatorio del municipio y la falta de servicios para la gente que utiliza esas bajadas fueron algunos de los puntos que irritaron a los usuarios, aunque algunos no es mostraron en contra, “dependiendo para qué se use la plata”.
El personal del SEM, además de controlar a los que habían pagado, evacuaba las dudas de los que se acercaban sin haber comprado la estadía y eso generó demoras en las horas pico.
Y, por tratarse del primer día de la puesta en marcha del sistema, se dio tiempo hasta la cero hora para abonarlo en las oficinas de 79 y 2.
Las bajadas están situadas en calle 73, 117 (Parador Kabryl), calle 163 y el acceso intermedio de calles 163 y 171 donde se encuentran los containers con controladores e inspectores de tránsito aunque no observó personal municipal de otras dependencias haciendo tareas de control.
Toda la extensión de playa estuvo repleta de gente y el cambio de sentido de circulación de la avenida 2 entre Pinolandia y calle 187 también trajo aparejados varios inconvenientes.
Agentes de tránsito habían colocado dos vallas en dos puntos estratégicos de la costanera para advertir a los automovilistas que debían ir en dirección al Sur para buscar una salida hacia la 10 u otra arteria.
El mayor momento de confusión se generó al atardecer, cuando comenzó el retorno a casa y, por caso, en inmediaciones de Pino del Japón se encajaron en la arena un par de vehículos que por varios minutos obstaculizaron el paso de las camionetas y jeeps que subían de la playa.
Además, el importante flujo vehicular por la avenida 10, sumado a que siempre hay autos estacionados en toda su extensión incorporó nuevos contratiempos para movilizarse.
Ayer las quejas estuvieron a la orden del día y hoy se presume una concurrencia aún mayor a la playa. Es de esperar que desde quienes deben coordinar y controlar haya mayor agilidad.///