Las caóticas doble fila, un problema que no se resuelve
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Se registran diariamente frente a la mayoría de las escuelas de la ciudad
Aunque se trata de una mala costumbre de vieja data y para la que frecuentemente se ensayan algunos operativos tratando de modificarla, la doble fila de vehículos a la hora de entrada o salida de las escuelas sigue sin resolución y es una materia pendiente para el área de Tránsito del municipio, que dispone de las herramientas para corregirlo pero no hace uso de las mismas.
La mayor problemática, producto de la proximidad de varios establecimientos educativos, se registra en las calles que rodean a la plaza Dardo Rocha, en especial frente al Instituto Nuestra Señora del Rosario, donde se forman dobles y hasta triple filas.
Vigilancia son continuidad
Está claro que el área de Tránsito no dispone de suficiente personal para vigilar las distintas escuelas, ya que deben cumplir con otras intervenciones.
Sin embargo los controles para morigerar el caos frente a las escuelas se hacen sin continuidad. Por caso en el citado Colegio de Hermanas durante una semana se cortó totalmente el tránsito en 59 y 60 durante la hora pico de entada y salida de la escuela, es decir a las 13, lo que originó más de una discusión entre padres deseosos de llevar sus autos hasta “adentro” del edificio escolar y los inspectores, y luego se pasó a no enviar a ningún efectivo, para organizar la circulación y retirar a los vehículos mal estacionados.
Al no tener continuidad, estos operativos nunca surtirán efecto en cuanto a acostumbramiento de los infractores a hacer lo correcto. Máxime si no se les aplica las multas que contemplan las normas de tránsito.
La indebida conducta de no pocos automovilistas a los que solo les interesa que sus hijos suban o bajen en la misma puerta del colegio, genera un enorme caos, con cruces de rodados por delante de otros, con el peligro latente de colisionar o atropellar a algún peatón, el atascamiento del tránsito y un concierto de bocinazos, peleas e insultos que se evitarían con sólo hacer respetar las reglas y en el caso de la comuna hacerlas cumplir. Ya se concientizó demasiado, es hora de actuar con mayor rigor, antes que tengamos que lamentar alguna víctima fatal.///