Bibliotecas atraviesan un duro presente
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Tanto la de Necochea como la de Quequén siguen complicadas para cumplir con el pago de sueldos y cargas sociales. Los gastos son mayores a los recursos
Las bibliotecas populares de Necochea y Quequén desde hace años atraviesan una difícil situación económica, debido a que los recursos son inferiores a los gastos, lo que más de una vez complica el mantenimiento de las instituciones.
El principal problema es el pago de los sueldos y las cargas sociales de los empleados, que pese al aporte de los socios –a traves de las cuotas- y los subsidios que reciben de la Provincia y de Conabip (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares), no llegan a cubrir o lo hacen con más de una dificultad.
“Una situación histórica”
“Es una situación histórica, ya en 1910 el problema era el mismo que ahora”, explicó el presidente de la comisión directiva del Centro Cultural de Necochea y Biblioteca Andrés Ferreyra, Juan Marraro, y detalló que se trata de una dificultad propia del sistema de bibliotecas populares.
“En todo el mundo, las bibliotecas son públicas y sostenidas por el Estado, en cambio en la Argentina, son bibliotecas populares gestionadas por asociaciones civiles independientes, que tiene ventajas porque se trata de un sistema democrático, pero en lo que respecta al financiamiento es muy difícil de sostener”.
Para revertir esta situación, en los últimos años han aumentado la masa societaria en un 50% y han ido actualizando el valor de la cuota en forma anual. Además mantienen contacto fluido con el Ejecutivo municipal en lo que respecta al pago de la tasa de la Patrulla Bonaerense, de la cual la biblioteca de Necochea recibe el 12%. Cabe destacar que dicha tasa se abona con la factura de la Usina, pero es el municipio el que transfiere los fondos. Si bien los pagos siempre llegan demorados, se están haciendo.
La Provincia tampoco paga en tiempo y forma, pero de todas maneras se trata de $9000, un monto que ni siquiera –según Marraro- llega a cubrir lo que cuesta abrir la institución por día que está en el orden de los $10.000. Conabip también envía un aporte mensual, que hay que destinar la mitad a libros y la otra mitad, a sueldos.
“El sueldo de una bibliotecaria con las vacaciones en enero insumió toda la cuota de la categoría escolares de un mes y medio”, detalló Marraro para explicar lo que le cuesta a la biblioteca pagar sueldos y ni hablar de las cargas sociales.
El titular de la comisión aclaró que se le da prioridad a pagar los sueldos, pero lo que sí está atrasado es el pago de los aportes y contribuciones de la seguridad social. “Nos genera un déficit mensual enorme, no llegamos de ninguna manera nunca y vamos ordenando las cuentas con algunas moratorias”, se lamentó.
Actualmente la asociación cuenta con seis empleados, cuatro destinados al funcionamiento de la biblioteca y dos en la administración.
Ahora el Centro Cultural de Necochea está por lanzar una nueva campaña de socios para reforzar los recursos e incluso están pensando en alguna rifa. Cabe aclarar este mes, subieron los valores de las cuotas: a partir de ahora el socio escolar cuesta $ 75, el activo $ 150; protector, $ 200 y socio amigo, $ 260.
En tanto, en lo que respecta a obras y actividades especiales gestionan subsidios a través de proyectos- varios de los cuales ya han ganado- lo que les permite mejorar la infraestructura y poner en marcha nuevas propuestas culturales y educativas.
“Momentos difíciles”
En el caso de la Biblioteca Popular de Quequén desde hace años mantiene una situación económica muy complicada, incluso en algún momento se habló de un posible cierre. Sin embargo, salieron adelante con el aporte extra de algunas empresas y también del municipio a través de un subsidio, que permitió cumplir con los pagos en ese momento.
“Todas las bibliotecas pasamos momentos difíciles principalmente por lo que significa pagar sueldos y cargas sociales”, explicó Víctor D’Anunnzio, presidente de la comisión directiva. Si bien aseguró que están al día con los sueldos, reconoció que se hace complicado cumplir con todas las obligaciones, teniendo en cuenta los recursos escasos que tiene la entidad.
Actualmente cuentan con 70 socios al día que pagan una cuota mensual de $ 60. Además reciben un subsidio del municipio – que lo cobraron hasta diciembre del año pasado-, otro de la Provincia y otro de Conabip, que es para gastos corrientes, pero sólo el 30% se puede utilizar en sueldos. El mes que pasó debieron usarlo para cambiar las patas de cinco mesas y, así todos los meses, surgen gastos distintos vinculados al mantenimiento.
Por otra parte, la Municipalidad les transfiere, con alguna que otra demora, los fondos de la tasa de la Patrulla Bonaerense, de la cual el 2% corresponde a la biblioteca de Quequén, lo que significan alrededor de $ 6000.
Actualmente la Biblioteca de Quequén cuenta con una bibliotecaria y dos auxiliares, si bien necesitarían un empleado administrativo no pueden contratarlo por la falta de recursos.
La entidad presta un servicio fundamental en Quequén en lo que respecta al préstamo de libros y la sala de lectura con Internet para los chicos para hacer los deberes y buscar información. Además tiene un espacio ciudadano, a través del cual se pueden tramitar turnos de Anses, AFIP, entre otras gestiones que se deben realizar en forma virtual.///