Las dos caras de los monumentos
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/08/845-OLALLA-e1503079343408.jpg)
Esta semana hubo dos noticias sobre diferentes monumentos que hay en nuestra ciudad, las cuales son contrapuestas porque mientras se recuperó y colocó la imagen de » la familia del pescador», desde la colectividad chilena manifestaron su repudio por los actos de vandalismo y robo en el monumento Chile, «país de poetas».
Esto marca las dos caras de la misma moneda , lamentablemente, en nuestra ciudad con los monumentos y los espacios públicos: mientras desde entidades y personas individuales piensan en realizar homenajes y destacar acciones y fechas mediante la creación de un monumento; otras se empeñan en atacar, destruir y ensuciar estos espacios.
Muchos de estos lugares tienen un significado especial, para los promotores, por ejemplo para Fernando Dasencic, ex presidente del centro de residentes chilenos Los Copihues,quien explicó que el monumento que se erige en 56 y 57 «fue obsequiado a la ciudad de Necochea por la colectividad chilena, no sólo para hacer un reconocimiento a los poetas sino para agradecer al pueblo de por el recibimiento que hicieron con los chilenos».
Por eso cuando alguien roba o rompe alguno de estos monumentos está haciendo mucho más que un daño material. Se golpea el orgullo y se lesiona las ganas de participar de quienes tuvieron la iniciativa de dejar algo en la ciudad.
Otro claro ejemplo es lo que ocurrió en el que evoca al Centenario de Necochea, el cual para un aniversario de la ciudad fue lavado y limpiado de manera que vuelva a tener una imagen similar a cuando fue inaugurado. Lamentablemente eso ya pasó y duró poco. Hoy esa hermosa construcción está llena de garabatos y grafitis que afean el monumento y la plaza Dardo Rocha.
En contrapartida el pasado viernes, como dijimos, fue devuelto a su lugar el monumento de «la familia del pescador» en la rotonda de avenida 10 y 59.
Este fue el final de una historia que se inició cuando dicha imagen desapareció. Luego se supo que la habían retirado unos vecinos, quienes colocaron un faro de hierro en su lugar. La idea era arreglarla para volver a colocarla, pero sin solicitar ningún tipo de autorización. Lo que marcó algo que se puede hacer lo que de la gana en los espacios públicos y con el mobiliario.
Después de un tiempo más que prolongado se lo restauró y se colocó en su histórico lugar. Se lo restauró y se lo pinto con el color original y se construyó una nueva base de manera de darle más valor a este monumento tan significativo para el sector pesquero.
Acciones, ideas y formas de actuar de ciudadanos que integran una comunidad. A la que todos pertenecemos, aunque actuemos de distinta forma. Y es necesario tener en claro que si hay vandalismo se hace necesario un cuidado mayor, más allá que el ideal sería que sea innecesario o sólo se recurra a ello por el deterioro normal de un monumento por obra y gracias del paso del tiempo.
Esto hace que sea necesario tomar cartas en el asunto desde la Municipalidad, no sólo desde el cuidado sino también de la concientización. Para que todos en una comunidad sepan lo que significa un monumento y que cuidarla sea cuestión de todos.
Porqué, más allá que sus precursores tengan un sentimiento de pertenencia y cariño especial, una vez inaugurado los monumentos son del común de la sociedad.
Por eso, el día que la mayoría lo entienda y que la preocupación sea cuidarlos y no perder tiempo en arruinar algo que es de todos, vamos a dar un paso adelante como comunidad.///