Las estafas virtuales que más crecen, en lo que va del 2024
La pandemia mundial y, en su momento, el encierro estricto, dieron lugar con mayor frecuencia a los intentos de fraudes con el uso masivo de los dispositivos electrónicos e Internet
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En la pandemia de Covid-19 y con el extenso confinamiento que tuvo la población en general, aparecieron en escena los delitos digitales, con evidente audacia y solidez de parte de los estafadores y extorsionadores.
Las cuatro estafas virtuales que más crecen en 2024: consejos para no caer en la trampa. Los fraudes financieros se propagan a través de WhatsApp, las redes sociales y el correo electrónico.
“Los ciberdelincuentes aprovechan las nuevas tecnologías para camuflar sus ataques con el fin de que el robo pase lo más desapercibido posible. Los códigos QR o las billeteras de criptomonedas son unas nuevas fuentes para distribuir virus informáticos”, señaló un especialista en “ciberseguridad” que investiga varias de las denuncias acumuladas en las fiscalías locales.
Y las personas mayores de 60 años, son las más proclives a ser engañadas.
En nuestra ciudad, varios casos, lamentablemente, se consumaron y otros quedaron el intento, ya que las víctimas no cayeron en la telaraña bien orquestada de los ladrones.
Cuidado con el “pago debin”
Según se informó, se debe tenerse mucho cuidado con los denominados “pago debin”, ya que no es una modalidad para recibir transferencias de dinero.
En estos casos, la víctima publica en redes sociales la venta de algún elemento en particular y aparece “un interesado” que consulta precio y luego deposita ese monto establecido en el CBU de quien pasa a ser “víctima” del intento de estafa.
Con absoluta impunidad, el supuesto “comprador” (en realidad, el malviviente) le manifiesta a la víctima que ya hizo el depósito de plata en la cuenta bancaria y que debe aceptar el dinero, mediante la opción “pagos debin” y luego “aceptación debin”.
Lo concreto es que si una persona de bien cae “en la trampa”, permitirá que el “comprador” (el delincuente) acceda su cuenta y, seguramente, retirará los ahorros hasta ese momento de la víctima.
Estafas por Internet
Por otro lado, se puso en conocimiento una vez más a la población sobre estas acciones delictivas que se inician cuando una persona publica en alguna red social objetos para la venta o también suele suceder con alquileres de inmuebles temporarios.
En un momento de la oferta, un presunto “interesado” se pone en contacto con el dueño del elemento o propietario de casa o departamento, a los fines de solicitarle el envío el CBU para transferir el dinero acordado oportunamente.
El supuesto comprador o inquilino pide a la víctima que se acerque a un cajero automático para continuar con la operación porque depositó más dinero del convenido.
Cuando la víctima está en el cajero, entonces, el delincuente solicita que extraiga un ticket con el nombre de usuario y contraseña de homebanking y se lo envíe.
Se trató de una estafa porque el malviviente con esos datos informáticos, accede a las cuentas de la víctima y puede vaciar la cuenta bancaria o requerir créditos a nombre del damnificado y ese dinero, de inmediato, es transferido a otra cuenta “adherida” al ladrón.
Las maniobras sexuales
Se advirtió también que los delincuentes envían solicitudes de amistad a las víctimas a través de Facebook o seguimiento de Instagram con el uso de un perfil falso.
Posteriormente, entablan conversación por mensajería privada para ganar la confianza de la persona y, luego, los mensajes ya pasan a un plano sexual.
El individuo desde ese perfil apócrifo comienza a mandar escenas de índole sexual y procura recibir fotografías con ese mismo contenido de parte de las víctimas.
A los pocos días, se reciben comunicaciones de un supuesto padre de la persona que enviaba las fotografías o de autoridad policial o judicial, recriminándole el accionar y la gravedad.
Los sujetos aducen que esa persona es menor de edad y tratan de hacer quedar a las víctimas como “victimarios” del delito.
En ese momento, comienza la extorsión a las personas de bien, con el pedido de dinero para evitar ser escrachado por las redes sociales o que se inicien posibles causas penales en su contra, algo totalmente falso. ////
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