Las galerías comerciales sin el brillo y atractivo de otros tiempos
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Se tiende a buscar locales a la calle porque se da prioridad a la imagen y el diseño. Los hábitos han cambiado y la gente circula de paso por estos espacios.
Las galerías y paseos comerciales del centro han sido parte del engranaje de tracción de la economía local, sin embargo, en el transcurso de las décadas estos espacios han venido perdiendo brillo y hoy algunos están prácticamente abandonados.
El costo de los alquileres es uno de los motivos que desalienta las inversiones y también es cierto que la gente ya no circula por estos espacios buscando una marca en particular; mientras que, los comerciantes compiten con los showroom y las ventas por Internet.
Algunos edificios fueron construidos hace más de 50 años y la prolongada falta de mantenimiento ha dejado sus huellas, con ventanales rotos y frentes deslucidos. Aunque hay que destacar que hay modernos paseos, con una cuidada estética que, lentamente, están quedando desiertos.
El precio de la renta mensual depende de la galería y de la superficie del local, oscilando entre 5.000 y 20.000 pesos, y si el inmueble es a la calle son más onerosos.
A diferencia de otras ciudades, en Necochea estos centros comerciales no albergan a reconocidas marcas, lo que podría hacerlas más atractivas.
La pandemia agravó algo que venía sucediendo de larga data, porque la actividad en las galerías comerciales viene decayendo gradualmente desde los años 80. Si bien esta situación provocó un abaratamiento de los alquileres, al no ingresar demasiada gente al comerciante se le complica para afrontar los costos fijos.
Estética
Otro dato saliente es que en la actualidad se pone énfasis en lo relacionado con la imagen y el diseño, y particularmente las franquicias determinan a qué clientela apuntar y las características del local, entre ellas la ubicación y que dé a la calle, pero nuestro microcentro es bastante acotado para cumplir con todas esas pautas sin alejarse demasiado de la avenida principal.
La evolución comercial ha ido transformando la fisonomía de la ciudad y uno de los aspectos más salientes fue la construcción de las primeras galerías. Entre 1958 y 1963 surgieron cinco nuevas en distintos puntos de la ciudad, particularmente en la Villa Díaz Vélez donde se inauguraron las galerías Florida, Aconcagua y San Martín, que incorporaron más de 50 locales.
La expansión fue muy notable y, en el mismo lapso, nació la Galería Zulberti, ubicada en 64 entre 59 y 61, con 16 locales en planta baja, entrepiso con salón y nueve oficinas en el primer piso
Por su parte, el 20 de junio de 1963, con un acto al que asistieron unas 700 personas se inauguró el edificio de la Gran Galería Central.
Con tres cuerpos de departamentos y 100 locales, donde supieron funcionar negocios como la confitería Jockey Club, Bari café y el kiosco Peralta, que aún existe.
Además, en el edificio había juegos infantiles, una fuente y funcionó en acuario pero las sucesivas crisis hicieron que fuera perdiendo su encanto.
Proyectos
Para toda la comunidad es un edificio emblemático y, en los años 90 se construyó la Galería Cócega con la que se comunica internamente, lo mismo que con la Huracán, con salida por calle 61.
Vale mencionar que, a comienzos de 1961, en 59 Nº 2948, se construía la galería y edificio Alsina una obra de magnitud cuyo proyecto original contemplaba una salida por calle 64, donde se erigiría un hotel de seis pisos, que finalmente no se concretó.
Mientras que, a comienzos de la década del 70 se autorizó por asamblea la venta del inmueble que fuera sede del Club Huracán donde años después se erigió una galería que, a pesar de tener una ubicación privilegiada, nunca llegó a ser comercialmente exitosa.
Otro lugar totalmente transformado es la ex Galería Minerva, en 61 Nº 2840, donde funcionó la tradicional librería, con varios negocios y una confitería al fondo.
A pocos metros, en la intersección de 62 y 61 está la Galería de las luces, con todos los locales a la calle funcionando y un interior algo desolado
Otra imagen del ocaso es el edificio de la Galería Cristal, en 57 y 62, a comienzos de los 90 un viejo local comercial se transformó en una coqueta esquina, con detalles de categoría, aunque tampoco tuvo el éxito esperado y está deteriorado.
Algo similar ocurrió con el Paseo Luxor en calle 62 casi 57, con varios locales y oficinas en planta alta, este espacio aportó su moderna arquitectura a la cuadra, extendiendo el centro más allá de la 59.
En el año 2005 se inauguró el Paseo del Centro Las Delicias por calle 62 que se comunica con el Paseo de las Luces, con salida a la 64, una galería con modernos locales y detalles de buen gusto que hoy está prácticamente vacía, salvo los comercios que dan a la calle.
El crecimiento, a veces es imperceptible y las reiteradas recesiones impiden que pequeños y medianos comerciantes inviertan en la ciudad, pero siempre hay excepciones y una muestra de ello fue la instalación de un shopping en la zona de Capuchinos que, con algunos altibajos, sigue teniendo vigencia.///