Las medallas alimentan la ilusión de ir por mucho más
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Los taekwondistas Katherine Pirello y Facundo Aguirre repasan el exitoso Panamericano en Uruguay
Para los deportistas alcanzar el podio es sin dudas cumplir con un objetivo que quitó el sueño por varios meses, pero en la mayoría de los casos, las medallas en el pecho no hacen más que generar la expectativa de ir por mucho más. Los jóvenes taekwondistas Katherine Pirello y Facundo Aguirre Zeca, reciente campeona y subcampeón respectivamente en el Panamericano en Punta del Este, ven los escalones del podio como otro paso hacia nuevos horizontes.
Ambos venían de lograr podios en el Campeonato Mundial de Taekwondo ITF el año pasado y no desentonaron en su primera experiencia competitiva fuera del país. Aguirre, campeón en Buenos Aires en la categoría hasta 55 kilos el año pasado y ahora en 60 kg, no pudo revalidar el título mundial pero demostró que sigue en el buen camino, venciendo a dos integrantes de la selección argentina y en semifinales al último campeón mundial de esta categoría. En su debut debió llegar al límite tras dos empates: “Me gustan esos momentos porque puedo desarrollarme más fácilmente y sé que a la otra persona le como la cabeza; espero hasta último momento para impactar y con un sólo golpe terminar la pelea y fue eso lo que pasó”, recordó Aguirre.
Faltó aire
La final, frente a un bicampeón mundial y también de nuestro país, llegó dos días después de los preliminares y eso lo afectó: “Se hizo tensa la espera del viernes al domingo, tenía el cuerpo frío y hubiera deseado pelear ya mismo. La final fue muy pareja, incluso con la primera patada que le pegué lo tiré al suelo. Hasta que en un cruce de manos siento que me pincha y me quita el aire. Quedaba menos de un minuto y ahí me empezó a superar. No tenía aire para contratacar”, explicó el entrenado por Carlos Correa en la Academia Superior que funciona en el Club Huracán.
Al respecto, Correa valoró que “fue importante competir con taekwondistas de este nivel, sigue en ascenso. Y lo importante es que lo pueda disfrutar. Se nota que aunque la pelea sea reñida el tiene ese plus de ganar el punto y así lo hizo para ganar el Mundial”.
Tensa espera
También Pirello sufrió la tensa espera de dos días entre las preliminares y la final de la categoría hasta 60 kg. Y lo pagó en las formas, donde culminó como subcampeona. “Estuve más nerviosa en este torneo que en el Mundial. El día de espera me jugó en contra, sobre todo en la forma que era lo primero. Y después de eso sentí el bajón, pero por suerte Gisella (Cabrera) y Horacio (Ali) me ayudaron a salir a la lucha y dar todo”, relató Katherine quien también se cruzó con tres integrantes de la selección argentina en esta categoría, una de las más competitivas en juveniles.
Alí, su entrenador, analizó que “si bien tener dos días de descanso te permite prepararte bien, y está bueno, no pudo dormir bien esa noche. Sabíamos que en la doble final, ella era candidata en combate, pero en formas no. Iba a ser parejo y hubo errores que se pagaron caros. Y después de perder estaba con un bajón importante. Gisella (que viajó como asistente) le habló y pudo lograr que ella llegara finalmente más liberada al combate. Eso pone en claro que los resultados que se logran son una suma de voluntades para poder mejorar, no sólo deporte de mi, del instructor, sino que hay un equipo atrás”, resaltó Ali. Pirello se llevó la dorada en combate y un valioso subcampeonato en formas.
El Panamericano contó con 350 competidores de Argentina, potencia continental, además de 120 uruguayos, pero se sintió la merma en las delegaciones de otros países como Chile.
Mirando
al 2020
Pirello y Aguirre, junto a sus entrenadores, ya miran de reojo el 2020, buscando más desafíos, envalentonados por los resultados. Para Aguirre, que el próximo 24 de noviembre cumplirá los 18 años en medio de un torneo, pasar a la categoría adulto será todo un cambio: “Voy a ir preparado metal y físicamente para eso”, apuntó Facundo.
El entrenador Horacio Alí, sobre Katherine, apuntó que “además de lo técnico, táctico o estratégico, hablamos de trabajar en lo físico de manera diferenciada, para poder estar en el alto nivel competitivo”, por lo que comenzó a trabajar con preparador Nicolás Medina.
Ambos tienen como desafío máximo volver a competir en un Mundial y defender sus podios, para la edición de 2021 en Holanda. Sin embargo, el camino entre los selectivos y las chances de sumar experiencia, es largo en lo deportivo y en lo económico.
Alí explicó que “nuestra intención es que (Katherine) se pueda insertar en un circuito internacional, en la región y en Europa, pero depende del apoyo económico. En junio de 2020 está el Open de Catalunya, para el cual fue invitada por la organización. Poder viajar significaría sumar un torneo internacional con participantes de diez países, con inglesas y rusas, que dominan el circuito y con las que se va a cruzar en el Mundial, por lo que sería un buen roce previo”, resaltó. También de lo económico dependerá competir en mayo en la Copa Mercosur, en Foz de Iguazú, y en abril en un Open Internacional en Montevideo. El nivel claramente está.