Las reglas no se hicieron para romperse
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Desde hace seis días se prohibió la circulación de vehículos por la arena pero parece que a pocos les importa y los controles son inexistentes
De nada sirve que se presenten proyectos para tratar de mejorar la ciudad y se armen debates en el Concejo Deliberante para aprobar, de la mejor manera posible, una ordenanza si después los ciudadanos no la van a respetar ni se van a hacer los controles pertinentes. Pero esto sigue siendo moneda corriente.
Desde el 1º de septiembre, como todos los años, quedó prohibida la circulación de vehículos por la arena en el sector céntrico, es decir, entre la calle 71 y el complejo Kabryl. Sin embargo, con los días lindos, al recorrer los balnearios ya se puede notar con facilidad que la ordenanza municipal, para muchos, no es más que un montón de palabras en un papel.
Tal vez por falta de más comunicación, por falta de conocimiento o por simple desinterés en respetar las reglas, varias personas estuvieron ayer por la tarde circulando con motos, jeeps, cuatriciclos y camionetas por la zona costera de Necochea.
Responsabilidad compartida
Es necesario, entonces, que se efectúen los controles y se apliquen las correspondientes multas a quienes no respetan las normas, para que esto no sea un descontrol. Sin embargo, la responsabilidad de que estas cosas pasen es compartida.
No se puede culpar de esta situación solamente a los ciudadanos que desconocen (o no) las normas en ese sector de la playa, cuando comenzó a implementarse una prohibición sin haberse colocado los carteles correspondientes.
La falta de señalización en la ciudad hace que muchos residentes y turistas tengan que adivinar qué es lo que se puede hacer y qué es lo que no. Y no solo aplica para esta ordenanza, sino también para la de prohibición de juegos de pelota y de llevar mascotas a la zona de balnearios.
Es cierto también que son insuficientes los inspectores de Tránsito para controlar este espacio tan amplio de la arena. Pero entre tantas excusas, las ordenanzas quedan de adorno.
Cabe recordar que esta ordenanza, que fuera promulgada en 2003, entró en vigencia el pasado sábado 1º de septiembre y regirá hasta Semana Santa del año entrante.