“Las tres pasiones de mi vida son la danza, la psicología y viajar”
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Claudina De La Hera. Es psicóloga, profesora de danza, le encanta descubrir lugares y se anima a nuevos desafíos
Por María Cecilia Gotta
Redacción
En cuanto comienza a hablar, Claudina De La Hera, transmite calma, paz y armonía. A lo largo de su vida, ha sabido elegir lo que le hace bien. A través de la danza, la psicología, el yoga y los viajes, saca lo mejor de sí. En este sentido, manifestó “las tres pasiones de mi vida son la danza, la psicología y viajar”.
Actualmente Claudina divide su tiempo entre la atención en su consultorio privado como psicóloga clínica, ejerce en educación en varias carreras terciarias en el Instituto Superior Nº 31, practica yoga y piensa en nuevos proyectos para el año que viene.
Durante muchos años se dedicó a enseñar danzas, pero en esta etapa de su vida tiene nuevos desafíos por delante. Sin embargo, tiene muy presente la danza, siendo uno de sus ejes.
Siendo una niña manifestó a sus padres el deseo de empezar danza, pero no escucharon su pedido y tuvo que esperar un par de años más, hasta que su abuela la acompañó a inscribirse en la Escuela Municipal de Arte. Al respecto, recordó “tenía 10 años cuando empecé, pero pedí ir a danza siendo más pequeña, y ese deseo era tan ferviente e intenso que un día le dije a mi abuela, que quería entrar y anotarme y asi fue”.
Cuando Claudina habla de danza, se le iluminan los ojos y tiene hermosos recuerdos. Esta disciplina la acompañó siendo una niña, en su juventud, en su etapa de desarrollo y como adulta desde el rol docente.
“Para mí la danza siempre fue una forma de comunicación, era muy tímida y el cuerpo para mi fue primordial y me pude expresar a través de la expresión artística” dijo y señaló a su profesora Miriam Buttini. “Ella fue la que me conectó con este ferviente deseo por la danza y siempre señalaba que yo era muy perseverante cuando algo no me salía”.
A medida que fue transitando el camino de la danza, fue convenciendo a sus padres que no era un hobby. “Para mí era una forma de vida, de comunicación y expresión, pero en un momento me di cuenta que me faltaba el campo de la palabra y me decidí a estudiar psicología”, señaló.
Claudina notaba que tenía mucho registro corporal pero todo lo que tenía que ver con comunicarse a través de la palabra le costaba mucho. “Tenía inquietudes con el campo de la psicología, el estudio de la conducta humana y quería complementar con ese espacio”, dijo.
En esa etapa de su vida, la danza le permitió pagarse los estudios y por muchos años viajó a Mar del Plata a estudiar Psicología. Se recibió y pudo comenzar no solo con su consultorio sino a dar clases a futuros profesionales de carreras terciarias.
“En esta etapa de mi vida tiene prioridad la palabra antes que el cuerpo”, indicó.
Inquietudes
Claudina se define como una persona que siempre tiene proyectos y nuevas inquietudes.
Al respecto, adelantó que con su colega Sandra Altolaguirre están preparando un nuevo
dispositivo para unir “el cuerpo y la palabra”.
Claudina explicó “se trata de un espacio psicoanalítico para trabajar con el cuerpo y la palabra, con los dos campos a la vez y hacerlos confluir, es decir, primero abordar el lenguaje corporal y luego se comparte la palabra. La idea es entender que el cuerpo está sujeto a un lenguaje y se construye culturalmente”.
A nivel personal consideró que le serviría esta experiencia para unir ambas corrientes en las cuales viene trabajando hace mucho tiempo. “Sería unir el campo de la danza, el cuerpo y la mirada psicológica de un sujeto. Sería fascinante descubrir y poder transitar por este campo de acción. Las dos estamos muy contentas”, señaló.
El yoga es otra de las disciplinas que disfruta mucho. Claudina indicó que lo practica desde hace diez años. “El yoga es una disciplina que me conecta corporalmente, espiritualmente, psicológicamente, me equilibra en cuerpo, mente y alma. Actualmente voy con mi profesora Sonia García y lo disfruto mucho”.///
RETRATO
Descubrir
Los viajes son otra de sus pasiones y los comparte con su compañero de vida, Lucas. “Viajar me encanta. Cuando viajo inauguro un nuevo mundo, una nueva realidad, me conecta con la adrenalina, el descubrimiento, me conecta con mi espíritu de niña”, señaló.
Su espíritu curioso la ha llevado a incursionar en distintas disciplinas y actividades y remarcó “viajar es parte de mi vida, viajo mucho y me gusta conocer nuevos lugares. A los viajes los vivencio con el cuerpo y el alma y también está muy conectado con la danza y la psicología, es decir, cuando estoy frente a un paciente es un descubrir una historia y explorarla y que esa persona analice su propia historia y con la danza cada vez que empezaba a armar una coreografía escuchaba la música, se las enseñaba a mis alumnos y verlo en el escenario era un sueño cumplido”. ///