Las ventas por Internet, entre la deslealtad comercial y la ilegalidad
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Comerciantes preocupados por el avance de la venta de productos y servicios a través de las redes sociales
A la globalización, la fluctuante situación económica, la inflación y la informalidad, los comerciantes locales parecen haber sumado un nuevo factor de preocupación que incide directamente en la recaudación: las ventas a través de las redes sociales.
Imposibles de controlar, al borde la ilegalidad y con una clara ventaja por la falta de pago de tasas e impuestos, las ventas de productos y servicios a través de las redes sociales presentan una clara competencia desleal al comercio tradicional.
Días atrás, en una reunión con el intendente Facundo López, los comerciantes convocados por la Cámara Comercial, señalaron la clara desventaja que tienen frente a quienes comercializan los mismos productos a través de Facebook.
Si bien se trata de un fenómeno global y que es propio de la época, los comerciantes tienen una notable desventaja debido a que quienes utilizan este canal de venta informal no pagan impuestos, no deben afrontar costos de locación y trabajan en la más absoluta informalidad, lo que les permite bajar notablemente el precio de sus productos.
En la reunión del jueves pasado algunos comerciantes indicaron que han descubierto que existen muchas personas en nuestra ciudad que venden a través de esa red social los mismos productos que en los locales habilitados, pero completamente “en negro”.
Sin embargo, no sólo se trata de la deslealtad comercial debido a que este tipo de ventas no abona impuestos ni cargas sociales. También muchas veces este método de venta permite la comercialización de mercadería robada.
De todo
Además de los conocidos grupos donde se comercializan todo tipo de elementos nuevos y usados de dudosa procedencia, la misma red social cuenta con una aplicación especial que permite la venta directa a los usuarios.
Allí se puede elegir el tipo de producto que se quiere comprar, el precio máximo y mínimo e incluso el radio de kilómetros alrededor de nuestro domicilio en el que deseamos buscar.
Los resultados que muestra la aplicación, denominada Marketplace, van desde ladrillos, hasta puertas, macetas, estufas, morzas, cocinas, vehículos, ropa de cama, leña, comida, etc.
Esta aplicación permite a pequeños emprendedores vender sus productos y servicios directamente a otros usuarios de la red y evitar los intermediarios, además del pago de tasas e impuestos.
Si bien esto impacta directamente en el precio de los productos y beneficia tanto a quienes producen y a los compradores, implica una clara deslealtad comercial para los vendedores y productores tradicionales, que deben soportar una pesada carga impositiva.
Pero si bien esta situación ya de por sí es irregular y se encuentra al borde de la legalidad, el medio permite reintroducir en el sistema productos y elementos que proceden del ámbito delictivo.
El viernes pasado la Policía secuestró un televisor de 32 pulgadas y un costoso sistema de audio que se ofrecía a través de Internet y que habían sido robados.
Televisores, teléfonos celulares, cámaras fotográficas y computadoras, son algunos de los productos de procedencia ilegal que más comúnmente se ofrecen a través de las redes sociales.