Libertad, salud y economía
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/04/foto-abalsamo-2.jpg)
» Las acciones
expresan prioridades».
Mahatma Gandhi.
La pandemia causada por el Covid-19 nos pone a todos a prueba, saca de nosotros los costados positivos y negativos, exacerba nuestras emociones, nos desnuda en muchos sentidos, mostrándonos ante el espejo el verdadero rostro, con marcas de depresión, temores, todo ello en personalidades diferentes, ante un mundo extraño al que vemos desde el encierro obligado con la incertidumbre de no saber cuándo será el final y cómo será al volver a la normalidad en la vida cotidiana.
Tenemos en el escenario tres actores, salud, libertad y economía, es simple analizar cada uno y darle el enorme valor que tiene su significado, a nadie escapa que en el orden de prioridades la salud ocupa la vanguardia, podemos abrir el debate sobre la libertad y la economía en el segundo lugar, los tres conceptos siempre manejados pero en tiempos de tranquilidad, o de convulsiones internas no en la dimensión mundial del presente.
¿Hay salud sin libertad, libertad sin una economía que permita crecer, planificar y desarrollarnos?
Pregunta a la que tratamos de buscarle una respuesta en la situación actual. Cuando las prioridades están claras, las decisiones suelen hacerse más fáciles, es una frase empleada con concepto lógico, sin embargo, ahora no es tan lineal, nadie puede aseverar taxativamente la prioridad, aun cuando, ponemos la salud en lo más alto.
La valoración de la libertad
La sociedad comienza a valorizar la libertad de una manera muy especial, con la fuerza de las cosas que se pueden perder y allí reacciona para defenderla a muerte. La cuarentena a la cual no vemos compelidos, por la presencia del coronavirus, a permanecer en nuestras casas, nos hace revalorizar el sentido de libertad pero, sólo a quienes respetamos el compromiso sanitario. Resulta un momento oportuno para recordar a aquellas figuras que a través de la historia de la humanidad perdieron el derecho de ser libres precisamente por defender ese dogma.
La cárcel, el destierro, la dictadura en todas sus expresiones conculcan el derecho Divino de la libertad del hombre, no una cuarentena que tiene por objetivo preservar la vida, por más tediosa que sea la espera, haciendo que estos días que transcurren se hagan interminables para el más paciente de los humanos.
Y a pesar del llamado del gobierno, ante la emergencia, aparecen claramente quienes hacen caso omiso y siguen irresponsablemente circulando por las calles sin ningún tipo de obligación que lo justifique. Estos individuos no pueden hacer la revalorización que señalamos más arriba. El libertinaje es una enfermedad endémica de la sociedad que nos nuclea.
Trabajo en salud pensando en prevenciones
La salud es aquello que cuando se tiene no se valora y que se valora sólo cuando no se tiene. El área de salud pública viene trabajando, sabiendo que esto es día a día y prever es de suma importancia.
A la clásica pregunta ¿estábamos preparados para esta crisis?, debemos contestar que nadie lo estaba, aún en los lugares del primer mundo, por eso resulta necesario la atención de asistencia hospitalaria con la apertura de líneas telefónicas de contención psicológica que requiere el momento, como la acción en los centros de salud.
Contar con la asistencia en sala de internación, terapia intermedia con seis camas más habilitadas, y un área de conexión directa entre la guardia hacia la zona de terapia intensiva.
Las capacitación al personal para su higiene individual, es un elemento clave, cumpliendo estrictas órdenes del protocolo y recomendaciones con consultas permanentes a los infectólogos, la protección de cada uno, en el caso de sacarse la ropa, algo tan simple en épocas normales hoy es una acción determinante para evitar contagio, especialmente cuando se relacionan con pacientes críticos.
Se han comprado insumos y equipamientos, lográndose un buen acopio pensando en el desarrollo del virus en el distrito, fruto del aporte de diferentes donaciones y del estado municipal.
El coronavirus nos colocó en la realidad de algunas falencias en el sector de salud, por ejemplo en el área de terapia intensiva donde se tuvieron que cambiar los filtros, trabajos sobre el aire y picos de cabezales, ya que no se encontraban en el estado deseado.
Estamos en época de gripe común, que provoca en la situación actual una incertidumbre que ante no teníamos, por eso es necesaria la permanente presencia de los CAI (Centro de Atención Primaria).
Se sigue trabajando conjuntamente con el Círculo Médico y los efectores privados, clínica Cruz Azul y en ese sistema integrado se conjugan los hospitales ya que también se acondicionó el Irurzun de Quequén y el hospital de psiquiatría, dependiente de la provincia de Buenos Aires, y en caso de necesidad más extrema se tienen preparados siete hoteles que suman 140 plazas.
Otro detalle a tener en cuenta ha sido el área de migraciones, donde médicos durante las 24 horas se mantienen en actividad para realizar los controles, exámenes correspondientes y los hisopados.
Lo más importante, al momento, es que no hay transmisión local y los tres casos confirmados están controlados.
En medio de toda esta parafernalia aparece el reclamo de quienes prestan servicios en el hospital Emilio Ferreyra. El viernes se viralizó un pedido de los profesionales en los siguientes términos: “Queremos cobrar, 2019 adeudan el pago de guardias de julio a noviembre y 2020 aún no han pagado las guardias de febrero. La pasión por lo que hacemos no puede justificar que nos pasen por encima. Todo el personal de salud, Necochea”. Un problema irresuelto nada menos con personal municipal del área de salud, base fundamental en la contingencia actual, una prioridad que no resiste mayor análisis. Consecuencia de este malestar, también trascendió que ese mismo día, el intendente Rojas en su visita al hospital para observar las obras en el sector de terapia, fue abucheado por un grupo de mucamas. Aquello que la felicidad radica en la salud, adquiere en estos momentos un concepto que no se puede discutir.
La economía. Eso de administrar los pocos recursos que se tienen
Los datos de la economía nacional muestran escaso crecimientos en la última década, con mucho empleo estatal y muy poco en el ámbito privado, Necochea no es la excepción. Ciento sesenta y tres impuestos distintos, entre nacionales, provinciales y “made in local”, infinita maraña de regulaciones, 35 % de Impuesto a las Ganancias, 21 % de Iva, 3,5 % de Ingresos Brutos, 1,2 % a los débitos y créditos bancarios, a los bienes personales, combustibles, a la venta interna de automóviles, retenciones a las exportaciones y tasas municipales, entre otros item, cargas patronales excesivas, etc..etc., todo esto no era sostenible y lo será menos en el día «D» del coronavirus. Aunque parezca una contradicción porque los estados necesitan dinero, sin embargo, terminarán recaudando menos si no abre la posibilidad de producir, incentivar a las Pymes, oxigenar a monotributistas y autónomos. Hay que derogar la cantidad de trámites en cada municipalidad, reducir costos urgente, llamar a una gran mesa de consenso político-social-comercial- empresarial, e integrar a todos luego de esta pandemia económica que tendremos en el distrito reestructurar el Estado municipal.
Mantener viva la economía de la ciudad es otra prioridad, como la de salud. Los intendentes le pedirán al gobernador Kicillof la posibilidad de posponer los pagos de seguros al Banco Provincia de los municipales bonaerenses, lo mismo en las retenciones de IPS (Instituto de Previsión Social), usar fondos afectados para abono de salarios, utilizando aquellos dos mil millones para obra pública que nunca se reglamentó, es de esperar el sí del Gobernador, para al menos bajar algunas de las enormes dificultades.
En esta empresa estamos todos, atendiendo por supuesto las necesidades sociales inmediatas de esa Necochea que a veces parece invisible, del hacinamiento y pobreza, solamente con políticas activas con la Nación y la Provincia, podremos llevar el barco a la costa, ese que navega hace muchos años soportando vientos y tempestades.
Aprovechar el trágico momento que estamos viviendo para no repetir errores, no dejemos pasar la oportunidad. Los errores son para aprender, no para repetirlos.