Lionel Messi metió tres golazos y una asistencia en la victoria contra el Sevilla
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Por la 25ª fecha del torneo, los catalanes derrotaron 4-2 a los andaluces en el Sánchez Pizjuán. Lo del rosarino fue colosal.
Lionel Messi vive con naturalidad su fútbol imposible. Recién terminaba un partido en el que Barcelona le había ganado 4-2 al Sevilla, en el que había ofrecido tres goles y una asistencia, en el que había ofrecido una nueva cátedra del delantero perfecto. Y ahí, al borde del campo de juego, ofreció un puñado de palabras. Módico, como casi siempre: «Fue un triunfo importante, lo resolvimos bien en el segundo tiempo». Como si nada. Como si su partido conmovedor -para propios, para ajenos, para todos- fuera uno más, apenas un detalle en el recorrido. Mago y fabricante de bellezas deportivas, parece que ni le costara esa tarea única que obliga a los aplausos hasta de esos hinchas rivales rendidos a sus pies, los más talentosos del mundo.
Hubo un partido de maravillas antes de ese desenlace…
El Sevilla dio el primer golpe en el Sánchez Pizjuán. Sorprendió al Barcelona con un contraataque supersónico definido por Jesús Navas. La jugada nació como de un ataque fallido de Lionel Messi. La apuesta del equipo -aprovechar los espacios que dejaban los catalanes en el retroceso- dio resultado. Uno a cero para los andaluces.