LLA de Necochea: del triunfo electoral al desafío de demostrar que puede gobernar
Ganó las dos elecciones de 2025 y se convirtió en una fuerza gravitante de la oposición local. Busca construir una alternativa para 2027, aunque todavía debe precisar cómo administraría el municipio y con qué propuestas enfrentaría los problemas cotidianos del distrito
:format(webp):quality(75)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/10/la_libertad_avanza.webp)
La Libertad Avanza (LLA) tiene motivos para mirar el calendario electoral con expectativas. En 2025 ganó las elecciones municipales para concejales y consejeros escolares y también los comicios nacionales para diputados en Necochea. Los resultados le dieron un lugar de privilegio y una responsabilidad que excede el Concejo Deliberante que resultar en demostrar que puede vestirse -en términos de organización- para gobernar.
Pero capitalizar el arrastre de Javier Milei o el descontento con la política tradicional no es lo mismo que administrar una comunidad con servicios que sostener, trabajadores que remunerar y calles que mantener, por citar un puñado de ejemplos.
El coordinador distrital, Gastón Berterreche, asegura -tras larga charla de por medio- que se trabaja en equipos, capacitación y un plan de gobierno. Sus 18 años en la Municipalidad, donde fue jefe de Patrimonio hasta renunciar en 2022, son un antecedente atendible. No obstante, falta saber cuánto avanzó esa construcción y cómo se traducirá en un programa para una presunta gestión desde diciembre de 2027. Tras ganar dos elecciones, LLA ya no puede tan sólo limitarse a fiscalizar a Arturo Rojas.
En 2023, Pablo Nosek fue candidato a intendente y LLA incorporó aquel comicio concejales como Mariano Valiante y Verónica Bibbo. Los triunfos de 2025 consolidaron su posición. El acuerdo con el PRO se tradujo en la incorporación de María Eugenia Vallota, mientras Juan Cerezuela, Eduardo Caballero y Alejandra Karagiannis completaron la representación. Con los dos ediles elegidos en 2023, LLA reúne 5 integrantes, una cuarta parte de las 20 bancas del Concejo Deliberante.
El bloque puede instalar discusiones, impulsar iniciativas y cuestionar al Ejecutivo. Pero los proyectos legislativos no acreditan por sí solos un programa integral. Desde una banca se exigen explicaciones, pero desde el Ejecutivo hay que resolver cataratas diarias de problemas, financiar decisiones y asumir sus consecuencias.
Berterreche da cuenta que los pliegues de ese plan se trabajan en una suerte de “mesa chica” que él integra junto a Valiante -presidente del bloque y coordinador de la Quinta Sección Electoral- y Nosek. La conducción bonaerense de Sebastián Pareja busca ganar municipios y contribuir al triunfo bonaerense de LLA.
¿Quién será el candidato a intendente? El coordinador local deja saber que la intención es que surja del propio espacio -un pura por cruza, originario-, más allá de los acuerdos que puedan establecerse con el PRO. Y el nombre de Nosek aparece inevitablemente. Ya fue postulante en 2023, participó desde los primeros tiempos en la construcción partidaria y actualmente está al frente de la oficina local de la ANSES. Una nueva nominación no sería descabellada, se conjetura. Sin embargo, hablar de Nosek como el nominado para 2027 es una interesante sospecha política, nada confirmada.
Los nombres importan, pero no deberían desplazar la discusión central. Una figura nacional puede traccionar votos; gobernar exige equipos, conocimiento del territorio y decisiones que afectan la vida cotidiana.
Berterreche pronostica -en el caso de hacerse del Ejecutivo local- una fuerte reducción de la planta política, revisar la estructura administrativa y jerarquizar al empleado municipal. Propone oportunidades de ascenso para el personal de carrera y concursos para ciertos cargos de coordinación por períodos de dos años.
Falta explicar cómo se compatibilizarían tales mejores salarios y jerarquización laboral con el achicamiento político. Eliminar cargos no garantiza eficiencia. Habría que precisar qué funciones cambiarían, cuánto se ahorraría y cómo se protegerían los servicios.
Las iniciativas político-electorales de resultar victoriosas, tras casi 43 años de ejercicio democrático local, deben fundarse en gente preparada -candidatos y equipo-, iniciativas rigurosas y sólidas, y contar con un preciso conocimiento de la cosa pública. Y la consulta que merodea a la LLA es si estará en condiciones y preparada para gobernar el municipio de Necochea.
El modelo de Milei tampoco puede trasladarse mecánicamente al municipio, que debe sostener servicios, mantener calles y atender demandas sanitarias en Necochea, Quequén y el interior. No alcanza con anunciar recortes. Hay que explicar qué cambiará y cómo se financiarán las obligaciones que continúen.
La salud municipal será una prueba decisiva. LLA prevé meter mano en el manejo del Hospital Emilio Ferreyra y evaluar una descentralización administrativa ¿Un ente? Se menciona cobrar prestaciones a las obras sociales. No propondría cerrar el hospital, sino mejorar su funcionamiento. Pero faltarían respuestas ¿Qué cambiaría?, ¿Cómo se atendería a quienes carecen de cobertura y qué pasaría con los centros de atención primaria? Cualquier reforma deberá mejorar la eficiencia sin debilitar el acceso a la atención.
También está la infraestructura. Necochea y Quequén tienen unas 4 mil calles sin pavimentar. LLA plantearía que su mantenimiento siga en Servicios Públicos y revisaría la relación de esas tareas con el ente sanitario. Pero la pregunta es concreta ¿Con qué maquinaria, personal, combustible y presupuesto se mantendrían? Lo mismo vale para alumbrado y recolección de residuos.
Reducir la presión tributaria exige demostrar que los recursos alcanzarán para sostener los servicios. Esta cuestión -ingresos y egresos- muestra la distancia entre las aspiraciones y las decisiones de gobierno.
LLA querría aliviar la carga fiscal, pero Berterreche reconoce que aún no está definido si se congelarán las tasas durante este presunto primer año al frente del DE, si se reducirán o cuándo se aplicaría un cambio.
Primero, sostiene, hay que conocer las cuentas municipales. Pide fortalecer la curiosa idea de auditar las cuentas por fuera de la actual normativa, acceder a la información y reemplazar los informes trimestrales por un seguimiento en tiempo real. Los controles pueden mejorar la transparencia, pero conocer las cuentas no significa tener recursos para querer bajar el costo de las tasas.
Se planteó un ejemplo. Si una gestión asumiera en diciembre de 2027 y congelara las tasas para 2028, ¿cómo afrontaría el aumento -inflación mediante- de combustible, salarios, medicamentos, repuestos y equipamiento?
No alcanzaría con esperar que una mejor administración genere hipotéticos ahorros. Hay que proyectar aquellos ingresos y gastos y definir qué servicios pueden sostenerse. Bertereche admite que hoy LLA requiere información financiera para precisar el alcance de la propuesta.
Es más prudente que prometer una baja sin conocer las cuentas, pero confirma que el compromiso tributario sigue en etapa preliminar ¿Qué tasas se reducirían? ¿Cómo se compensarían los ingresos perdidos si las economías no alcanzaran?
No hace falta exigir hoy un presupuesto para ese lejano 2028, pero sí una orientación clara. Si se congelan tasas mientras aumentan los costos, la diferencia deberá cubrirse con recursos adicionales, recortes o una suba posterior. Ninguna opción es inocua. LLA todavía tiene tiempo -falta un año para elegir autoridades municipales- para describir con preciso rigor esta propuesta.
Si LLA conserva el respaldo de 2025 y Milei vuelve en 2027 a traccionar votos, podría ser protagonista de la disputa territorial. Pero el resultado nacional no se reproduce automáticamente. El electorado puede apoyar al presidente y evaluar con otros criterios a quienes aspiran a gobernar el municipio.
LLA corresponde que demuestre que entiende esa complejidad. No bastaría con trasladar consignas nacionales ni confiar en el desgaste del oficialismo. Ya tiene representación, ganó elecciones y cuenta con cinco concejales. El capital electoral existe.
Se le puede exigir muchas más precisiones sobre qué municipio ofrecería. Hay una estructura en desarrollo y voluntad de competir, pero faltarían precisiones bien claras sobre salud, infraestructura, salarios y financiamiento. No es una descalificación, sino una discusión que debe profundizarse.
Llegar a la Municipalidad para aprender sobre la marcha puede resultar demasiado costoso para una comunidad que necesita respuestas concretas. La gestión pública no admite improvisaciones prolongadas ni permite resolver todos los problemas con una consigna.
LLA tiene la oportunidad de manifestar en los papeles y en la voz de sus dirigentes que puede hacer algo más que pretender ganar elecciones. Explicar qué quiere cambiar, cómo y con qué recursos. En 2027 no alcanzará con preguntar quién será el intendente. La pregunta es para qué quiere gobernar Necochea y qué puede ofrecerle al distrito.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión