“Lo estructural de una ciudad es el empleo y la oferta educativa”
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2023/05/erreguerena.jpg)
Juan Erreguerena planteó como su principal preocupación la cantidad de personas que están desocupadas y que tienen dificultades para acceder a los servicios básicos. Advirtió que se requiere “un ciudadano más comprometido” e insistió en que “las soluciones siempre son colectivas”
Julieta Moreno
Redacción
“Lo estructural de una ciudad es el empleo y la oferta educativa”, opinó Juan Erreguerena, al pensar en los problemas de fondo que tenemos que resolver para mejorar la calidad de vida de las personas. En este sentido, mostró su preocupación por la cantidad de personas que no tienen trabajo, que no les alcanza el dinero para vivir y que no tienen cubiertas sus necesidades básicas. “En un país que produce alimentos, no podemos perdonarnos ver a un vecino que pase hambre”.
Juan María Erreguerena nació en Lobería, donde vivió su infancia y adolescencia. Al terminar el secundario, se trasladó a Balcarce para estudiar Agronomía y, tras recibirse de ingeniero, se vino a vivir a Necochea. Durante varios años, trabajó en la actividad privada, haciendo asesoramiento agropecuario y administración de campos. En 2001, se le presentó la oportunidad de ingresar al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) como profesional y, tras ganar el concurso, ingresó como responsable del programa Cambio Rural en diez partidos. Posteriormente asumió como coordinador de la Región Sur de la provincia de Buenos Aires en 65 partidos, lo que le exigía viajar constantemente. Después se dedicó algunos años al área de Economía y Sociología Rural de INTA y, más tarde, fue jefe de Desarrollo Territorial del área de influencia de INTA Balcarce. Con la necesidad de llevar una “agenda más saludable” y no viajar tanto, tomó la decisión de quedarse más en la ciudad y le ofrecieron la jefatura de la Agencia de Extensión Rural INTA Necochea, cargo que ejerce actualmente en forma interina. Además, es el director de la revista “Visión Rural” de INTA y, en forma simultánea, participa de proyectos de Conicet y es profesor del Instituto de Formación Docente y Técnica Nº 31.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre la ciudad. Habló de la necesidad de agregar valor agregado a la producción para generar empleo genuino y destacó el rol que debe cumplir la educación terciaria y universitaria “para formar capital humano que traccione el desarrollo local”. Lamentó que a nivel global vivimos una era individualista y “yoica” e insistió en que las soluciones siempre deben surgir de proyectos colectivos y, en este aspecto, abogó por un ciudadano más participativo y comprometido.
“Potencialidad extraordinaria”
“Es una ciudad con un potencial sumamente interesante en cuestiones de desarrollo”, fue lo primero que dijo Juan Erreguerena, al pensar en Necochea. “A veces se debate si somos una ciudad turística o una ciudad vinculada a la producción primaria, pero me parece que no se debiera debatir en esos términos, sino que se deberían potenciar las posibilidades de lo que implica tener un Puerto y también la mejor playa argentina”.
Para él, “lo que se necesita es de un ciudadano comprometido en acompañar a la ciudad a desarrollarse”. Sin embargo, dijo que a veces nota que “el necochense se queja de su ciudad”, mientras que quienes no son nacidos aquí, como es su caso, la valoran mucho más.
Según su mirada, “la ciudad ofrece para vivir una calidad de vida extraordinaria” y enumeró una serie de actividades de tipo social que se pueden desarrollar para desconectarse de la vida laboral. A modo de ejemplo, mencionó la variedad de restaurantes, la amplia oferta del Centro Cultural, la cantidad de peñas folclóricas y milongas, la infraestructura para hacer deportes, además de la posibilidad de contar con el parque, el mar y el río.
Lamentablemente, advirtió que muchos dicen que “no hay nada para hacer”, pero replicó: “Las distintas comunidades siempre tienen algo para ofrecer” y advirtió que “hay que tratar siempre de ver el vaso medio lleno”.
“Es probable que a la ciudad le falten muchas cosas, pero la única forma de que tenga una oferta de mejor calidad, está asociada a la participación de sus ciudadanos”.
Problemas estructurales
Al referirse a sus preocupaciones, aclaró que hay una agenda coyuntural de temas relevantes que preocupan a la sociedad como puede ser la seguridad, pero afirmó que “lo estructural de una ciudad es el empleo y la oferta educativa”.
Sobre el empleo, consideró que “tenemos potencial no aprovechado” porque, a su entender, “hay una parte de la población que tiene excedentes y la sociedad debiera encontrar proyectos para estimular que ese excedente se invierta para producir”. En este punto, aclaró que cuando habla de producción, se refiere a la producción industrializada, que agregue valor y que genere empleo genuino.
Al mismo tiempo, remarcó la importancia de la educación en ese proceso. “Necesitamos una formación universitaria que forme el capital humano que sea el que pueda traccionar procesos de desarrollo”. Como ejemplo, mencionó el caso de la carrera de Logística de la Unicén, donde los estudiantes están discutiendo problemáticas de infraestructura de la ciudad, lo que genera ideas nuevas y posibles soluciones.
“La universidad es una usina permanente de gestión de conocimiento y de análisis y problematización de los temas de la ciudad”, remarcó sobre la importancia de potenciar nuestra oferta educativa. “El gran déficit que tienen las ciudades que no tienen universidades es que el capital humano se pierde”, haciendo referencia a que los jóvenes se van a estudiar afuera y no vuelven.
Más allá de estos análisis que buscan –según explicó- soluciones para los problemas de fondo, remarcó que su principal preocupación tiene que ver con “la cantidad de personas que están desocupadas o que no les alcanza el dinero para vivir, y que directamente tienen dificultades para cubrir las necesidades básicas”. Y en este tema, aclaró que “el Estado tiene un rol fundamental en contener y en garantizar cualquier servicio básico como son la educación, la salud y comer”.
“En un país que produce alimentos, no podemos perdonarnos como ciudadanos ver a un vecino que pase hambre y esto no se arregla dando limosna, se soluciona como sociedad estructuralmente”.
“Las soluciones se co-construyen”
Al profundizar en su planteo sobre la necesidad de contar con un ciudadano más comprometido, consideró que estamos en una era ‘muy yoica’. “Lo yoico implica me salvo yo y el resto, veremos; ese es el mayor problema que tienen las sociedades a nivel global”.
“Es un desafío que tenemos como ciudadanos entender que las cosas se solucionan juntos, con proyectos colectivos”, opinó, destacando la cantidad de ejemplos cooperativos que ha habido a lo largo de la historia.
Con respecto a la dirigencia política, opinó que estamos en un momento en que muchos ciudadanos han empezado a querer comprometerse, algo que le parece muy bien.
No obstante, cree que, en algún momento, en todos los niveles del Estado, “se debieran encontrar algunos puntos en común como sociedad que sean indiscutibles”, más allá de los matices y diferencias que existan entre los distintos sectores. “El desafío va a estar en que se junten”.
De todas maneras, aclaró que “las soluciones a los problemas de la ciudad se co-construyen con la ciudadanía”, algo que –para él- no estamos acostumbrados, aunque su expectativa es que sea así.
Al referirse al parque Miguel Lillo, opinó que “si se hicieran intervenciones debieran ser muy consensuadas”, pero opinó que “no cree que la solución esté en urbanizar”. “Quizás se podría ofrecer más infraestructura o servicios para ese visitante que va a disfrutar del parque en forma recreativa”, señaló, pero dejó claro que “es un bien de uso de la sociedad”. Reconoció que “el sector tiene un interés inmobiliario que no se puede negar”, pero desde su punto de vista debe seguir siendo de uso público.
Recursos limitados
Con respecto a la gestión del intendente Arturo Rojas, señaló que “en infraestructura ha realizado una cantidad de mejoras que en general son bien vistas por mucha gente”.
No obstante, aclaró que “este gobierno municipal y cualquier otro tienen una limitación muy grande en la magnitud de recursos que disponen”.
Afirmó que “los recursos están muy concentrados a nivel nacional” y dijo que “su expectativa es que esto en algún momento cambie y haya una mayor disponibilidad directa de recursos por parte de los municipios para gestar su propia política porque los problemas se solucionan en situ”. En este sentido, dijo que “pobre el que sea intendente por la magnitud de responsabilidades que toma y los pocos recursos que tiene para poder cambiar las cosas”.
Para terminar, manifestó que “es un optimista por naturaleza porque vivimos en un país que tiene una potencialidad extraordinaria con los recursos naturales que dispone y simultáneamente si se le agrega valor, que es lo que no se hace, el desarrollo podría ser muy importante”. Asimismo, volvió a insistir en el compromiso que se requiere de los ciudadanos y en la importancia de participar y acompañar el desarrollo de nuestra ciudad.///