“Lo importante es el cuidado de los residentes, lo demás puede esperar”
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El director del Hogar Raimondi, Raúl Perata, opinó sobre pedido de concejales
Ante un pedido de concejales al Ejecutivo para que solicite al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que se realicen obras necesarias para mantener en buen estado de conservación del edificio del Hogar Raimondi, el director de ese establecimiento opinó que se hacen tareas de mantenimiento, pero se prioriza “el cuidado de los residentes. Lo demás puede esperar”.
Raúl Perata, director del Hogar que pertenece al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, minimizó el reclamo de obras de mantenimiento del edificio que realizaron concejales del Frente para la Victoria.
Ayer los concejales del FPV dieron a conocer la resolución presentada solicitando al Departamento Ejecutivo que se requiera al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires la urgente intervención a efectos de que en el Hogar de Ancianos Alejandro Raimondi se realicen obras necesarias para mantener en buen estado de conservación del edificio incluyendo todo su perímetro.
“Hemos tenido presupuestos para obras y se han hecho. Se está haciendo un esfuerzo permanentemente, hemos arreglado la cocina a nuevo. Son cosas que no se ven hacia afuera. Pero que sí que tienen que ver con el cuidado y la salud de los residentes”, dijo Perata.
“A mi entender lo más importante es eso. Lo demás, puede esperar”, señaló Perata, quien indicó que se trabaja con los recursos con los que se cuenta. “El trabajo con nuestros compañeros de mantenimiento es permanente y se ve adentro”.
“Yo invito permanentemente a la gente a que venga al hogar, lo recorremos juntos y que conozca las necesidades que hay. Ahora nos falta una silla de ruedas, nos falta una mesa, pero estamos en permanente atención de los residentes”, afirmó.
Puertas adentro
Reconoció que se realizaron tareas de hidrolavado en el edificio, pero no en el frente porque la máquina hidrolavadora sufrió un desperfecto por cuestiones eléctricas.
“El mantenimiento cuesta mucho. Estamos frente a la costa y este es un monstruo de 30.000 metros cuadrados techado”, dijo Perata.
“Hay cosas que la gente no sabe. El edificio no se puede pintar porque es un monumento histórico y hay que mantener su estructura original”, dijo el director.
Sin embargo destacó que se prioriza el trabajo de atención a los residentes, por lo que los recursos se vuelcan al interior del edificio.
“El esfuerzo de los compañeros que trabajan en el hogar es permanente”, dijo Perata. “Hoy (por ayer) no hay adentro del hogar una gota de agua. Además la calefacción hizo que el frío no se sintiera ni en los días de temperaturas más bajas”.
“Tenemos kinesiología, podología”, enfatizó Perata, que destacó el trabajo que se realiza para brindarle a los residentes la mejor atención.