“Lo que le falta a la ciudad es pensar en el futuro”
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Julio Irigoyen habló de la necesidad de planificar a 30 años con el acuerdo y compromiso de todos los dirigentes, pero no solo políticos. Mencionó el tema del Parque como “el gran debate”
Julieta Moreno
Redacción
“Pasan los años, pasan las gestiones y mantenemos lo que hay, quizás algún gobierno lo hace más que otro, pero eso no es suficiente para el futuro porque no transforma”, opinó Julio Irigoyen sobre la situación de Necochea y advirtió que “lo que nos falta es pensar el futuro”.
Julio César Irigoyen nació en Necochea, donde vivió toda su vida. Se dedicó a la comercialización de granos y trabajó durante 25 años en Agricultores Federados Necochea. Tras el cierre de la firma, empezó a incursionar en el acopio y comercialización de miel, actividad que continúa desarrollando actualmente. En forma simultánea, siempre participó de la vida política y social de la ciudad. En 1983 comenzó su militancia en la Unión Cívica Radical y fue concejal suplente en la década del noventa. En los primeros años del 2000 empezó a vincularse al club Villa del Parque y en 2004 lo invitaron a encabezar una lista con vistas a renovar las autoridades de la entidad deportiva. Así fue como asumió como presidente, cargo que ocupó durante ocho años. Hoy en día, sigue trabajando para la entidad e integra la comisión directiva como protesorero.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Consideró que es necesario avanzar en una planificación a 30 años con el compromiso de todos los sectores que forman parte de la economía de la ciudad. Mencionó como temas para desarrollar: los servicios básicos, la planta de tratamiento de efluentes cloacales, el parque, entendiendo que dinamizando estos aspectos crecerían otros como el comercio, el turismo y la radicación de empresas.
Planificar con participación
“A la ciudad le falta pensar en el futuro”, fue lo primero que expresó Julio Irigoyen para sintetizar lo que es, a su criterio, el principal escollo para desarrollarse: la falta de planificación.
“Estamos en deuda con el necochense”, destacó y se incluyó. Para él, “hay muchos dirigentes de diferentes actividades, no solo políticos, que se tienen que comprometer más y mirar hacia un futuro de ciudad como lo hizo Mar del Plata, Tandil y Bahía Blanca”.
“Es una ciudad que no puede estar a esta altura debatiendo el tema de agua, de cloacas, no podemos estar viendo si se pincha o no se pincha el caño cloacal”.
Repitió, una y otra vez, que “como necochenses tenemos que mirar la ciudad y no mirar al costado o para atrás. Todos somos responsables”.
Según su visión, no hay que delegarle todo a la política, sino que se deben comprometer dirigentes de distintos sectores: entidades intermedias, profesionales, empresarios, entre otros, pero también otras instituciones importantes como Puerto Quequén, que “tiene que ser partícipe de esta planificación”.
Recordó la década del 70 y enumeró las obras que se hicieron: el casino y la pavimentación de las avenidas 79 y 10. Además, mencionó que había tres clínicas y dos hospitales funcionando, dando cuenta de lo que hemos perdido. “Hoy en día, si necesitas una atención un poco más compleja, ya te tenés que ir atender a otro lado”. Y retomando este ejemplo, insistió en que “el compromiso debe darse desde todos los sectores”.
“Hay que pensar qué futuro queremos de acá a 30 años. Hay que planificar”, insistió. Y en este punto, para Irigoyen, es donde el sector político debe hacer un pacto entre todos los partidos para definir las prioridades. Entre ellas, mencionó la necesidad de apuntar a la obra pública de servicios básicos: agua, cloaca, iluminación, etc, pero también se refirió a temas pendientes y al Parque como “el gran debate” que se debe dar.
La planificación a 30 años, aclaró que hay que hacerla sin bandería política porque “hay gente que le escapa a la participación porque no quiere quedar pegado con un sello o un gobierno”.
“Nosotros tenemos que participar como ciudadanos y plantear qué es lo que queremos. Hay mucha juventud que es muy potable y puede hacer ese aporte que se necesita en temas pendientes como, por ejemplo, la planta de tratamiento cloacal o la separación de residuos”.
Hacia el sur
“Pasan los años, pasan las gestiones y mantenemos lo que hay, quizás algún gobierno lo hace más que otro, pero eso no es suficiente para el futuro porque eso no transforma”.
Se refirió a la necesidad de pegar un salto como lo hizo Mar del Plata en su momento. “Ellos tuvieron un intendente, Teodoro Bronzini, que desarrolló la ciudad con servicios públicos. Hicieron la red de agua, luz y un mínimo asfalto y con esto impulsaron el desarrollo porque, de lo contrario, se crece de forma esporádica”.
Para él, “la ciudad avanza hacia el sur”, aunque advirtió que “el gran debate es el parque Miguel Lillo”. Al respecto, dijo que “nos tenemos que sentar en una mesa” para buscar consensos.
Según su opinión, “hay que respetar el Parque como el pulmón de la ciudad y sostenedor de los médanos”, pero agregó que “también requiere atención, control del raleo, reemplazo de las especies caducas y un buen circuito con lugares señalizados donde, por ejemplo, haya fuentes de agua”.
Sobre la posibilidad de hacer otro tipo de intervenciones, mencionó los casos de otras ciudades costeras y consideró que en Necochea se pueden hacer desarrollos de a poco. “Yo no digo invadir con un elefante de cemento que avance y que se coma el Parque, sino que tiene que ser en un porcentaje, gradualmente”. Puso como ejemplo la avenida 10 entre la 91 y Pinolandia sobre cómo se han desarrollado emprendimientos que le han dado otro movimiento a ese sector.
Con respecto al casino, al que calificó como “un elefante blanco”, opinó que “es muy difícil que una gestión municipal pueda transformarlo”. No obstante, dijo que hay que pensar la forma de hacerlo y habló de la posibilidad de privatizarlo o hablar con el Gobierno provincial. Sobre la venta, indicó que “hay que analizarlo bien, ver cómo se vende, el valor”, pero advirtió que lo que no se puede hacer es dejarlo como está.
“Pegar el salto”
Con relación a la gestión de Arturo Rojas, comentó que “se ve que ha intentado hacer algunas cuestiones que le han cambiado la visión al ciudadano, pero falta mucho”.
Aseguró que le gusta mucho “la puesta en valor de los monumentos” y dijo que “hubo otros intendentes que también le han prestado atención”.
Elogió el trabajo que hizo Rojas cuando fue presidente de Puerto Quequén sobre la continuidad de la avenida 2 hacia la escollera, pero lamentó el estado actual del paseo que luce muy descuidado. “Estas son las cuestiones que yo le planteo también al Puerto; son temas que no se pueden olvidar. Es una pena que no se mantenga porque se había puesto en valor”.
Para terminar, se mostró realista sobre el futuro, aunque aseguró que él la sueña a la ciudad. De todas maneras, tiene en cuenta que en los años que ha vivido, “no ha habido muchas transformaciones, solo parches ni tampoco se han radicado empresas porque nos falta energía, son todas cuestiones que van de la mano”.
Irigoyen cerró la entrevista, insistiendo en que “para pegar el salto que necesitamos hay que arrancar con una planificación de ciudad en la que estén involucrados todos los sectores que forman parte de la economía”.///