Los candidatos a concejal no deben evadir respuesta
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«A veces para ver
las soluciones,
necesitamos dejar de lado
nuestros puntos de vista»
Julio Bevione.
Recorrer el archivos de Ecos Diarios, es tener la historia centenaria de la ciudad escrita y en fotos. Conocer esa historia es una obligación social y los dirigentes no sólo políticos sino los de todos los niveles tendrían que conocer el lugar donde se trabaja y se vive, aun es mayor la responsabilidad de los advenedizos que llegaron ayer y ya pretenden jugar a la política. Con el criterio principal para que se observe como en un espejo del pasado una realidad que da vergüenza que se llama presente.
Se ha dicho que el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra. En Necochea se han manejado diferentes temas y dando vuelta subidos en la misma calesita, no importan los actores que vienen frenando el desarrollo y crecimiento del distrito, quienes parecerían enfrascados en desencuentros de oídos sordos y con el árbol que les tapa el bosque, aunque no es hora de buscar culpables, que los hay, sino de lograr soluciones.
Una ventana abierta al pasado es la columna «Necochea hace 30 años», que publica diariamente Ecos Diarios, la que invito a leerla y se verá cómo podemos certificar lo señalado más arriba. El potencial abunda en sus títulos: “se haría”, “se licitaría” etcétera, etcétera endulzando el presente para ese mañana que siempre se repite y nunca llega, como decía José Ingenieros: «mañana es la mentira piadosa con que se engañan las voluntades moribundas».
Días pasados me senté a la mesa en un café con tres amigos (respetando los cuidados del caso) y les leí detalladamente una conferencia de prensa, rescatada en esa sección, llevada a cabo en la Municipalidad de Necochea, donde entre otros conceptos el intendente Julio Magnaterra y su equipo de gobierno, fundamentalmente su titular de Economía, daban cuenta del estado dificultoso de las finanzas públicas, producto de la falta de un orden en el Estado, la economía argentina con marcada inflación, la incobrabilidad de un alto porcentaje de las tasas, siendo siempre los mismos los que pagan, mucho dinero en la calle, ajuste del gasto público, en una ciudad que tiene que tener un proyecto que supere la coyuntura, palabras más palabras menos. Mis amigos escuchaban detenidamente y asentían con su cabeza y gestos, luego de la lectura les dije año 1990, además les reafirmé que podría citar muchos cientos de ediciones de Ecos Diarios con una historia que se repite, donde se incluyen los grandes temas que nunca se terminan de definir. Pero se insiste con el latiguillo tradicional real y cierto que tenemos todo, turismo, puerto, agro, parque, río, aunque sigue faltando algo fundamental, la firme decisión política con el acompañamiento de los concejales apuntalado por los diferentes bloques e impulsando sin pérdida de tiempo lo que hay que hacer. De esas páginas amarillentas encontramos dirigentes que no se han animado, que les ha faltado lo que hay que tener para ser intendente o concejal y han pasado sin pena ni gloria en la gestión, sin dejar un proyecto de ciudad que nos una tras el mismo objetivo, sólo han vivido sobre la coyuntura.
En esta elección legislativa donde se renovaran diez concejales debe servir para clarificar ideas, sin evasivas, doble discurso o decirle a cada auditorio lo que quieren escuchar, que digan claramente, en caso de asumir la banca qué piensan de cada tema, no que “se vería con agrado tal cosa”, foguear los asuntos importantes, muchos de ellos que se siguen debatiendo pero, paradójicamente a su vez durmiendo el sueño eterno.
Los candidatos a concejal deberán definir posturas ante los grandes temas
Tenemos el derecho como sociedad de exigir respuestas a todos los candidatos que aspiran a ocupar una banca en el legislativo y ellos la obligación de responder claramente el pensamiento sobre los grandes temas sin mirar con el ojo partidario ideológico sino pensando en la ciudad que aspiramos y merecemos. Si se aborda esto con seriedad y firmeza obligaremos a la dirigencia a dejar la retórica simple y la verba encendida con afanes tribuneros para ir a fondo y no sólo esperar quejas y críticas para los demás según la vereda que uno ocupa sino escuchar cómo se resuelven los problemas, mejorando la calidad de vida del habitante.
Aquellos que quieran ser, no nos pueden entretener con discutir un arreglo de calles, un caño perdiendo agua, o que la empresa privada que presta el servicio de transporte urbano de colectivos tenga que trasladar sin cargo al personal considerado de salud, en este caso siempre la fácil con el dinero de los demás, semáforos que no funcionan, moratoria si, moratoria no, sin dejar de restar importancia a estas cuestiones, los que marcan discusión y acción decidida, eso debe ser el centro de atención a la hora de colocarle una lupa a los dirigentes. A todos los candidatos a concejal hay que demandarles que puntualicen sobre cuestiones que por años están subidos a esa calesita que no para de girar.
Se dejaron escapar, por una supuesta irregularidad, nueve millones de dólares, cuando la licitación del casino encontró una sola empresa «Casinos Victoria S.A, y el día de la apertura de sobres se informó el rechazo a esa oferta presentada, aduciendo que la empresa pretendía obtener el título de propiedad antes de lo previsto, según determinaba el pliego de bases y condiciones. Por tal razón se resolvió volver a llamar a una segunda licitación lo que resulta una obviedad que, sin cambiar los ingredientes que llevaron al fracaso se obtendrá el mismo resultado.
Teniendo ahora un recorrido más espinoso a la espera del segundo llamado a licitación, este es el gran tema que cada candidato a concejal nos debe decir ¿ que quiere para el ex complejo casino, dejarlo como está, alentar y avanzar unidos al segundo llamado o tirar vidrios en la ruta del corto plazo?
No definir los temas es peor que cometer errores
Las elecciones legislativas será buen momento para que cada sector político nos diga su pensamiento sobre el futuro del Jardín de Rocas, por solo citar un ejemplo, al que hemos denominado en estas columnas «el tesoro olvidado», el que tiene abiertas sus puertas y posibilidades de llamado al inversor desde hace 27 años, año 1994 cuando el Ejecutivo de aquel entonces y los concejales dejaron la mesa puesta en la ordenanza 3130 para que ese lugar dejará de ser un paisaje abandonado en el mejor lugar de la costanera y se decidiera hacer lo que hay que hacer.
Es de esperar que el tema se centre en el debate, lo mismo que la apertura del frente costero oeste y terminar con el tabú del tema parque «Miguel Lillo», que parece propiedad de los que se adjudican su espacio, ese tapón verde, con la autodenominación de «Amigos» como si la mayoría de la sociedad fuéramos enemigos y la dirigencia ha vivido dubitativa, hasta con cierta cobardía ante voces minoritarias que se sienten dueños de la palabra y la verdad, este eje de qué hacer con el parque será otros de los ítem. Que sirva esta campaña proselitista para desnudar a cada uno, no dejemos pasar la oportunidad, estas suelen tener también fecha de expiración.
La larga lista problemas demorados tienen que resolverlos los tres sectores fundamentales, el oficialismo Nueva Necochea, Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, estos no deben ser una porfía deben ser la solución porque si no, seguirán siendo parte de los problemas que nos aquejan.