“Los chicos no tienen porvenir porque no hay trabajo”
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Silvia Elías insistió en la necesidad de atraer empresas e industrias para generar empleo y se lamentó por la cantidad de jóvenes que se van del país. Mostró su preocupación por las necesidades que viven muchas familias, la inseguridad y la falta de agua
Julieta Moreno
de la redacción
“La gente está pasando un mal momento por la falta de trabajo”, señaló Silvia Elías, en relación a la que considera la principal problemática del distrito y se lamentó por la cantidad de jóvenes que se van del país. “Los chicos no tienen porvenir porque no hay trabajo”.
Silvia Elías nació en Necochea y toda su vida la desarrolló aquí. Se casó, formó su familia y trabajó durante 25 años vendiendo ropa: viajaba a Buenos Aires, compraba en las fábricas y revendía, mientras criaba a sus hijos. Además, desde que nació formó parte de la Sociedad Árabe de Necochea y actualmente es la presidenta. Sus abuelos vinieron de Líbano en 1916 y se instalaron en el distrito, sin olvidar sus raíces árabes, y ella continuó la tradición. Además, fue una de las impulsoras en 1989 de la Feria de las Colectividades, que se hizo por primera vez en la peatonal 83 y actualmente sigue siendo una de las organizadoras a través de la Coordinadora de Colectividades Extranjeras. Durante varios años, también participó activamente en el espacio de Gerónimo Venegas, dentro del Partido Justicialista.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre la ciudad. Consideró que “está muy floja” en el aspecto turístico y se quejó por los inconvenientes que genera la falta de agua en algunos barrios. Se mostró preocupada por la falta de trabajo y por las necesidades crecientes que sufren muchas familias por la pérdida del poder adquisitivo.
Turismo, agua e inseguridad
Según Silvia Elías, Necochea “está muy floja” en el aspecto turístico. Mencionó que la costa está muy decaída y puso como ejemplo el ex restaurante Sotavento que sigue cerrado. “No hay ni siquiera un buen restaurante donde se pueda comer mirando el mar”, se quejó.
Además, dijo que “no tenemos nada que ofrecer para el turismo, no hay shopping, no vienen espectáculos artísticos, salvo los de este fin de semana” y, para ella, como resultado “no viene nadie”, a diferencia de lo que sucede en otras ciudades turísticas como Mar del Plata, incluso mencionó que ni las termas se publicitan.
Si bien no está conforme con el trabajo que se está haciendo en el aspecto turístico, sí elogió el rol de la Dirección de Cultura. En este sentido, hizo referencia a las distintas fiestas que se hacen en la plaza Dardo Rocha. “El poder adquisitivo de la gente es muy poco y una familia necesita mucho dinero para ir y venir de la playa para ver algún espectáculo, en cambio a la plaza, quizás pueden ir caminando para disfrutar de alguna actividad”.
Con relación al edificio del Casino, dijo que a ella le parece bien que demuelan una parte, pero no la sala de juego para que no se pierdan las fuentes de trabajo. “Lo demás que lo demuelan, o lo rematen o se haga otra cosa”, precisó.
Sobre el parque Miguel Lillo, se mostró de acuerdo con que se hagan intervenciones porque generarían trabajo, aunque también advirtió que ya están los molinos, los campings y quizás sería interesante expandirnos también para el lado del río.
No obstante, advirtió que lo primero que hay que solucionar es la falta de agua y contó que hace una semana que no cuentan con el servicio en la sede de la Sociedad Árabe. “Llamo a Obras Sanitarias y no va nadie; ya no sé a quién quejarme”, señaló. En el verano les pasa habitualmente, pero ahora empezaron con problemas mucho antes de la temporada. “Yo pienso que es importantísimo que se arreglen los pozos de agua”.
La inseguridad es otro de los problemas que no se resuelven, aunque reconoció que no sucede solo en Necochea y contó que a su hermana le desvalijaron la casa en Miami y no se esclareció nada.
“Robos hay todos los días, pero no encuentran a nadie”, indicó. En su barrio, contó que a las mujeres les arrebatan la cartera y no hay policías vigilando. “Nosotros –por los vecinos- pusimos cámaras de seguridad y luces blancas para tener más iluminación”.
La falta de trabajo y la realidad social
Más allá de los problemas estructurales que tiene la ciudad, lo que más le preocupa es la falta de industrias y empresas que generen puestos de trabajo para los jóvenes.
“Yo tengo dos nietos que se van a vivir uno a Miami y otro a España”, contó. Una de sus nietas es diseñadora gráfica y el otro ingeniero agrónomo y se van del país. “Uno de ellos tiene un contrato por seis meses en España, no es nada seguro, pero acá no hay nada; han estudiado cinco o seis años y no tienen nada para hacer”, se lamentó Silvia Elías y contó que la nieta trabajaba en el shopping en Mar del Plata, pero con los gastos que tienen para vivir “cambian la plata”.
Se refirió a la tristeza que le causa que sus nietos se vayan, así como se fue uno de sus hijos a vivir a España. “Uno siembra raíces, hace crecer el árbol y ahora se empiezan a quebrar todas las ramas”, contó, detallando que tiene seis nietos y algunos se están yendo. De todas maneras, lo entiende porque asegura que “los chicos no tienen porvenir porque no hay trabajo y si no tenés un acomodo político, no tenés donde entrar a trabajar”.
“La gente está pasando un mal momento por la falta de trabajo”, expresó y agregó que a muchos directamente “les falta para comer”. “Uno va al almacén y ve cómo la gente se priva de muchas cosas por no tener poder adquisitivo”.
Remarcó que es un momento difícil para los jóvenes que no encuentran trabajo, pero también para las personas mayores que no tienen ingresos suficientes. “Hay gente que vive con una jubilación mínima o con dos y con eso no se puede vivir si no se tiene otras entradas”, señaló, y aseguró que “los jubilados la están pasando muy mal”.
“A la Argentina la han empobrecido totalmente. Yo hace mucho que no veía el país así. Acá cualquiera se hace dueño de las escuelas, cortan las calles, esto no tiene límites. Tengo 75 años y nunca vi lo que estoy viendo ahora. Se ha perdido todo”, se lamentó.
“Hay gente que la está pasando muy mal. No hay trabajo, hay familias que viven en casas de chapas y lonas”, expresó y contó que colabora con un comedor, donde concurren 50 chicos a tomar la leche a la tarde y muchas veces es la última comida que reciben en el día. “¿Qué les queda a estos chicos en el futuro?”, se preguntó, y afirmó que “esos chicos tienen hambre”.
“La veo muy mal a la situación y me duele porque este país lo formaron mis abuelos y todos los que vinieron. Ellos hicieron su porvenir acá y ahora estamos tirando todo por la borda porque nadie quiere trabajar, todos quieren planes y no puede ser”.
Con respecto a la gestión de Arturo Rojas, indicó que “se está moviendo y creo que, si sigue haciendo cosas, la gente lo va a volver a votar”. De todas maneras, reiteró que “le falta mucho a Necochea”.
Tampoco cree que tengamos candidatos que nos hagan pensar que nos va a ir mejor o que van a sacar adelante el país. “Los argentinos hemos perdido la esperanza de todo y ya estamos como entregados”.
En el final, expresó: “Dios quiera que esto cambie, pero la veo fea”. Sin embargo, pese a todo, dijo que no se iría de Necochea, ni de la Argentina. “Mi hijo me dice que me tendría que ir a vivir a España, donde está él, pero yo no me quiero ir porque acá tengo mi vida, mi Sociedad Árabe, parte de mi familia, aunque cada vez que se va uno, se me parte el alma”.///