Mejoras en fachadas de inmuebles abandonados
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“Los dueños de los edificios abandonados han empezado a responder y harán mejoras”, indicó Leandra Grassi, titular de Obras Privadas. En varios casos los inmuebles están en venta desde hace años, pero no aparecen inversores
Con la implementación de un mayor control por parte del municipio en lo que respecta al estado de las fachadas de diversos edificios de la ciudad, se vienen percibiendo algunas mejoras, producto de una mayor respuesta por parte de los propietarios de los mismos.
En general se trata de establecimientos hoteleros o comercios que han estado cerrados por muchos años, y que presentan un lamentable estado en sus frentes e interiores.
De ellos ha dado cuenta en varias oportunidades Ecos Diarios, y si bien aún resta mucho por mejorar, se observan algunos cambios favorables, al menos avances en la ubicación de sus propietarios y el compromiso de éstos de hacer cambios.
La titular de la Dirección de Obras Privadas de la comuna, Leandra Grassi expresó que “los dueños de los edificios abandonados han empezado a responder y se han comprometido a hacer las mejoras requeridas”.
El principal avance es el pintado del ex hotel Cervantes, en 52 y 59, que ofrece una fachada totalmente mejorada, dando respuestas a la oportuna notificación de la comuna, para que se dejara prolija y pintada el frente.
Lunares la Villa
Los lugares a los que más ha apuntado el municipio están ubicados en la Villa Díaz Vélez, y en general se apuntó que los dueños de las construcciones abandonadas han acusado recibo.
Recientemente los integrantes del bloque Compromiso y Trabajo por Necochea, María Eugenia Ruiz y Jorge Martínez, hicieron diversos reclamos sobre el estado de una construcción de calle 4 casi 83, donde funcionara hace varios años un comercio de comidas, que a su mal estado en general ha sumado en los últimos días la rotura de los vidrios de una amplia ventana lateral, que invita al ingreso de personas al lugar e incluso su posible usurpación.
Sobre este lugar Grassi, explicó a Ecos Diarios que “los dueños se comprometieron a traernos a fines del presente mes un proyecto de lo que pretenden hacer con la fachada, la que renovarían y a su vez deben presentar un informe técnico que verifique el estado general del inmueble”.
Falta de inversores
Se supo que tanto este es negocio de comidas, como el hotel ubicado en la misma calle 4, pero entre 79 y 81 y el ex hotel Almirante, en 85 entre 2 y 4, se encuentran en venta desde hace años, todos con un resultado similar: la falta de inversores interesados en apostar a esos lugares, que en su momento fueran estratégicos desde el punto de vista turístico.
En el caso del hotel de la 85, desde un estudio de abogados de Bahía Blanca que está a cargo de las instalaciones, se respondió al municipio que se presentarán en breve y armarán un expediente. Cabe recordar que dicho inmueble fue vendido en un remate hace años.
Otro de los inmuebles que peor estado muestran es el del ex Hotel Alvarez Palace, en 79 y 6. Sobre el mismo un profesional ha elaborado un proyecto, que será analizado por el propietario del lugar, aunque el municipio los ha emplazado para mejorar el amplio frente.
Grassi reconoció que varios casos “ya fueron enviados a Legales, pues nos respondieron que no quieren hacer nada”, y aclaró que “si la gente se presenta y nos pide un plazo para mejora su edificio, se lo damos. No podemos decirles que inviertan de un día para otro millones de pesos”.
Sin respuestas
En la zona de la Villa aún no han surgido respuestas positivas por parte de los titulares del inmueble de 10 y 79 (donde funcionara un bailable; la ex Clínica Atlántica, en 77 entre 8 y 10 y de un ex hotel ubicado en 8 entre 77 y 79.
La ordenanza para el control de fachadas se aprobó en 2016 y en tal periodo se ha buscado a propietarios de sitios abandonados, para que los acondicionen.
Más allá de estos ejemplos, Leandra Grassi destacó que “en general la gente responde, por caso el ex Cine Gran Sud se sacó el cartel, que prácticamente colgaba y la marquesina. En general se trata de que, más allá que las edificaciones estén cerradas, se observe prolijidad, que en definitiva contribuyen a una mejor imagen de la ciudad”.