Los fanáticos de Dragon Ball tuvieron su noche esperada
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La nueva película ya se puede ver en los cines de todo el país. Las palabras de los seguidores de una historia que tiene 38 años
Akira Toriyama creó hace 38 años una serie de personajes que ni siquiera él pensó que llegarían a captar un público tan grande en los distintos rincones del mundo. Todo empezó con una historieta, o un manga como se conoce a estas tiras japonesas, y de a poco se transformó en una saga animada que se extendió hasta el día de hoy, uniendo generaciones.
Ir al cine de la playa el jueves por la noche fue encontrarse a esas generaciones unidas con un mismo fin: ver la nueva película de Dragon Ball.
Padres fanáticos de la serie llevando a sus hijos pequeños, que aprendieron a amar a los personajes de igual manera; adolescentes que la siguen desde que eran niños y adultos que conocieron los inicios y la siguieron en la televisión a medida que iba llegando a la Argentina. Todos estaban juntos y con la misma mirada aniñada, porque en el fondo, al menos por 99 minutos, todos fueron niños.
La película colmó las expectativas de los que asistieron esa noche, tanto a la función en lenguaje latino como en la versión en japonés subtitulado. Trajo recuerdos de aquella primera historia del pequeño Gokú y sus aventuras contra la Patrulla Roja y, por fin, revindicó el triste papel que el joven Gohan venía desempeñando en los capítulos más nuevos en los que se mostraba como un eterno estudiante, alejado de las peleas y los entrenamientos.
Fanáticos
Humberto Moccia Barrios (31) y Ricardo Sánchez (25) fueron juntos a ver la película y ambos ven la serie desde chicos, por lo que estaban emocionados. “A mí me gusta el idioma original y veo Dragon Ball desde que tengo cinco años, así que he visto absolutamente todo”, dijo Ricardo, que tiene varias figuras de los personajes y álbumes de figuritas de los primeros que salieron a los que tiene “cuidados como oro”, mientras que a los más nuevos no les da tanta importancia.
Humberto lo acompañó a ver la versión subtitulada, aunque prefiere el castellano y conserva los viejos álbumes como “una reliquia” junto a algunas remeras con sus personajes favoritos.
Rodrigo Navarro, por otro lado, fue acompañado de su pareja, que al igual que él es fanática del animé y, si bien prefiere Sailor Moon, también lo acompaña a ver Dragon Ball. “Lo sigo desde que tengo memoria y ya me da lo mismo escuchar el idioma original o el castellano, pero elegí la versión subtitulada por cuestiones de trabajo”, confesó Rodrigo que tiene una importante colección de muñecos de los personajes, a los que limpia con un cepillo y con “un cuidado minucioso”. A mi me encanta, si pudiéramos tener más, los tendríamos”, dijo su pareja que, como buena compañera, apoya la colección de Rodrigo.
Santiago, por su parte, tiene 16 años y sigue la saga desde que era un bebé, porque sus tíos lo miraban. “Veo todo en el idioma original y voy siguiendo todo lo que salga, incluso el manga lo leo por Internet a medida que va saliendo, aunque hay que encontrar la página que te lo traduzca”, contó mientras sostenía el vaso y la lata de pochoclos que compró en el kiosco del cine con los dibujos de la película, para sumar a su colección.
Finalmente, Maxi (36) fue con sus hijos Benjamín y Bautista, de seis y ocho años, y los tres coincidieron en que la película les encantó. “Yo lo sigo desde chico y ellos obviamente lo aprendieron, así que lo miramos los cuatro, porque mi señora también se ha enganchado”, dijo Maxi, que no es de comprarse remeras para él, pero sí para sus hijos.
Sin duda, las distintas generaciones pudieron disfrutar de igual manera el estreno, que continuará proyectándose durante las próximas semanas en todo el país.///