Los insumos biológicos ganan terreno frente a los químicos y demuestran superioridad agronómica y económica
Durante su visita a Agro La Nair, Facundo Ramos —Gerente de Desarrollo y Marketing de Biomagna— detalla cómo las tecnologías desarrolladas junto a Biotrop revolucionan el tratamiento de semillas y la salud del suelo. Además, destacan el avance del primer bioherbicida registrado en Argentina y soluciones de biocontrol clave como el tratamiento contra la chicharrita del maíz
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En el marco de un cambio de paradigma productivo en el campo argentino, los insumos de origen biológico avanzan a paso firme en los establecimientos agrícolas de Necochea y la zona. La alianza entre la firma local Agro La Nair y Biomagna, representante exclusiva de la multinacional Biotrop en Argentina, acerca a los productores de la región herramientas biotecnológicas de vanguardia que no solo compiten de igual a igual con los agroquímicos tradicionales, sino que empiezan a desplazarlos gracias a sus beneficios agronómicos, económicos y ambientales.
Un universo de alta tecnología y biología molecular
La transición hacia la agricultura biológica abarca múltiples líneas de investigación y desarrollo. "Cuando hablamos de biológicos, lo primero que tenemos que tener en cuenta es que hay un gran universo de tecnologías que abarcan biocontroladores, biofertilizantes, bioestimulantes y distintas calidades", señala Facundo Ramos, Gerente de Desarrollo y Marketing de Biomagna.
El abanico de insumos incluye desde formulaciones de origen artesanal hasta productos con investigación en biología molecular y prospección de cepas. En ese contexto, Biomagna y Biotrop se posicionan en el segmento de mayor desarrollo tecnológico, integrando un portafolio que cubre biofertilizantes (inoculantes y solubilizadores de nutrientes) y biocontroladores (biofungicidas de suelo y foliares, bioinsecticidas y bioneumaticidas).
Entre sus logros en biocontrol destaca Biocato, un bioinsecticida biológico desarrollado por Biotrop y comercializado por Biomagna que se ha convertido en la herramienta más utilizada para el control de la chicharrita del maíz, plaga de gran impacto en el norte argentino que avanza hacia otras latitudes.
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Tratamiento de semillas de soja: Corto, mediano y largo plazo
Ante el inicio de la siembra de soja, la elección del tratamiento de semillas pone de manifiesto la brecha entre la síntesis química y la tecnología biológica de alta calidad, un área donde los biológicos han superado la eficacia de los agroquímicos convencionales.
Al comparar ambas opciones, se observan tres etapas clave:
- Corto plazo (Sanidad inicial e implantación): El tratamiento biológico iguala al químico al garantizar un arranque vigoroso del cultivo y la protección contra patógenos. La diferencia radica en que los fungicidas químicos eliminan la microbiología benéfica presente en el suelo, mientras que los biológicos la preservan.
- Mediano plazo (Desarrollo y rendimiento en rizósfera): "Los microorganismos que incorporás en la semilla permanecen en la rizósfera alimentándose de los exudados de la raíz, multiplicándose, facilitando la absorción de nutrientes, combatiendo patógenos del suelo y bioestimulando el crecimiento hormonal durante todo el ciclo", explica Ramos. Esta interacción constante se traduce en una mayor productividad y mejor rendimiento final a la cosecha.
- Largo plazo (Salud y estructura del suelo): El uso sistemático de químicos degrada los hongos y bacterias del suelo. En cambio, la incorporación de consorcios microbiológicos enriquece la biología edáfica campaña tras campaña.
Mitigación del estrés con microorganismos extremófilos
Además del tratamiento de semillas y la protección de suelo, las aplicaciones foliares biológicas aportan un valor diferencial frente a las adversidades climáticas. Para mitigar el estrés térmico, hídrico, lumínico o el daño mecánico por viento, se emplean bioestimulantes basados en microorganismos extraídos de ambientes desérticos u hostiles.
"Aislamos microorganismos extremófilos que conviven con plantas en condiciones muy adversas y los trasladamos a cultivos de soja, maíz o girasol; al hacerlo, generan los mismos mecanismos de tolerancia que en el desierto, permitiendo que el cultivo atraviese situaciones de estrés con menor impacto", destaca el especialista de Biomagna, en su visita a Agro La Nair y en diálogo con Ecos Agro.
Hitos de la industria: El primer bioherbicida argentino y nuevos registros
El pipeline de innovación de Biomagna incluye hitos relevantes para la agroindustria nacional. La empresa se encuentra ensayando el primer bioherbicida registrado en Argentina. Asimismo, la firma avanza en la presentación de registros para bioneumaticidas y biofungicidas orientados a cultivos intensivos como el tomate y la vid, expandiendo la tecnología biológica más allá de los cultivos extensivos tradicionales.
Con resultados probados a campo, el sector biológico quiebra viejos prejuicios que vinculaban a estos insumos con una menor eficacia, costos elevados o complejidad operativa. En la actualidad, las tecnologías biológicas ofrecen rentabilidad económica, alta eficacia agronómica y el cuidado sostenible del recurso suelo.
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