Los orígenes de un clásico de los casinos: el Póker
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El póker está consolidado como uno de los juegos favoritos del casino en Buenos Aires y no es nada extraño debido a que en todo el mundo, y sobre todo en los últimos años, tuvo un desarrollo y una expansión inimaginable y que no se había visto nunca antes en un juego de casino. Esto se debe a múltiples factores como la televisación de los torneos más importantes de Póker a nivel mundial en donde miles de jugadores de todo el planeta participan por premios millonarios que los catapultan a la fama o a ser un juego desafiante a nivel estratégico y mental, en dónde tienes que tener una mente paciente y fresca para obtener la victoria. Este apasionante juego también cuenta con una gran historia y te la contamos brevemente en el siguiente artículo.
El nacimiento de la pasión de miles
El Póker como tantos otros juegos de casino modernos nacieron de alguna variación de juegos más antiguos que se fueron perdiendo a medida que esos países se reestructuraron o caían ante un nuevo presente que les cambiaba su demografía, cultura y tradiciones. En el caso del Póker, se cree que nace directamente del juego persa llamado Âs Nas, un juego de naipes que era furor en el siglo XV y XVI, por lo que no fue ninguna sorpresa cuando los mercaderes europeos llegaban a Persia y conocían el juego en los puertos, y decidan llevarlo a Europa.
Su consolidación en Europa
Como suele suceder en el Hemisferio Occidental, primero fue necesario que se consolide en Europa para llegar al resto del planeta, y el Poker es el mismo caso. El Âs Nas llegó a Francia de la mano de los mercaderes que se pasaban largas horas practicando en los puertos y bares cercanos. Allí, tuvo un proceso de cambio y de adaptación a las costumbres francesas, además de que por primera vez en la historia apareció el nombre de Poque, el primer indicio de lo que hoy conocemos como Poker.
Llegada a América y nacimiento del Póker moderno
Si bien sus primeros pasos se dieron en el continente europeo, no fue hasta su llegada a América que no se creó el Póker moderno con las reglas y la etimología por lo que hoy lo conocemos. A mediados del siglo XIX los mercaderes europeos frecuentaban sus colonias en el nuevo continente y llevaban consigo cientos de costumbres y modalidades, entre ellas una de las que llegó fue el Poque. Pero al mezclarse el inglés con el francés, los habitantes de América lo rebautizaron como Póker, dando a luz por primera vez su nombre actual y sus reglas tal y como lo conocemos actualmente. En ese momento, se jugaba el Póker de cinco cartas cerrado que se basaba en repartir cinco cartas a cada participante de la mesa y un intercambio de máximo cuatro cartas para todos aquellos que hayan entrado en juego, posteriormente se apostaba y se dictaminaba un ganador con el juego que hayan armado con sus cinco cartas.