Los primeros tranvías y el tango
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Dimas Marzoto
Para Ecos Diarios
Si consideramos que el nacimiento de los tangos tiene algo que ver cuando empezaron los primeros tranvías en Buenos Aires, no estaríamos errados. En su libro, un estudioso de todo esto, como Cristian G. Werckenthien, doctor en Historia, egresado de la Universidad de El Salvador y que se dedicara al estudio del transporte en Buenos Aires, y con un currículum internacional, nos legó sus conocimientos que quedaron fehacientemente documentados en sus publicaciones.
De acuerdo a lo expresado podemos inferir que en 1863 ya corrían los llamados tranway con tracción a caballo, casi a la par del nacimiento de los tangos.
Los tangos cantaban en sus letras, podemos decir la idiosincrasia de sus conductores, de sus pasajeros, el paisaje de los barrios que atravesaban, de las calles chapaleadas por el barro y de las vecinas que los veían pasar.
Esos mismos tranvías y su gente fueron motivo de obras teatrales que se hicieron populares en la escenografía teatral porteña. Es decir que el tranvía y el tango se adueñaron de esta población incipiente para llegar a ser el Buenos Aires querido de los rioplatenses y se adentró en las principales ciudades de nuestro interior. En Córdoba desde 1878, en Tucumán desde 1882 y en ciudades como Bahía Blanca desde 1904 y así se fue completando la instalación de tranvías en el país. Hasta en Alemania se hizo un desfile de tango llamado “El Tranvía”, en la ciudad de Enger.
Poetas
Muchos poetas y compositores le dieron vida también al tranvía como Armando Tagini que compuso “El cornetín del tranvía”; Enrique Villoldo que compuso en 1900 “El cochero del tranway”. Celedonio Flores que compuso un tango inolvidable como “Corrientes y Esmeralda”, postal clásica del centro porteño donde habla de la mina en “doliente anemia que espera el tranway para el arrabal”. A quien no le parece oír aquel “Talán talán” “pasa el tranvía por Tucumán y los pibes gritan de esquina a esquina Prensa, Nación y Argentina” que nos dejaron en 1924 Vacarezza y Delfino. Un poeta clásico como Evaristo Carriego, es el poeta de la década de 1920, hizo muchos versos pero ninguno tango.
Hasta los números del recorrido de los tranvías tenían su influencia en la vida común como el caso del tango “El trece” y la línea “13” que iba desde el bajo de la calle Corrientes, por Corrientes hasta Chacarita, al recorrido le dieron de baja el número porque significaba la mufa llevar el “trece”. Esto se hizo cuando los tranvías se estatizaron con La Corporación de Transportes, tango escrito en 1913 por Angel Villoldo. El tango “Tres amigos”, de 1944 que nos dejara Enrique Cadícamo se refiere a la parada de tranvías “Portones”, hoy emblemático edificio de sucursal Palermo del Banco Nación Argentina.
Recorrido
También sirvió como auxiliar de los canillas para distribuir sus diarios en distintas paradas que los iban dejando en el recorrido del vehículo. Fue noticia trágica de la ciudad cuando el 12 de julio de 1930 cayó un tranvía al Riachuelo desde el puente Bosch que llevaba trabajadores desde la Provincia a Capital causando una tragedia de las que más muertes llevó, murieron 56 personas y sólo sobrevivieron cuatro.
Con el tiempo el tango se fue nutriendo de nuevos poetas y autores y ya lo que era el lunfardo, su idioma, se fue vistiendo con las galas de sus letras, inclusive con influencia de versos como los de Rubén Darío y Paul Géraldy y la década del 40 ya significando la inflexión con los nuevos poetas como Homero Manzi, Enrique Cadícamo, Horacio Ferrer, Cátulo Castillo y tantos otros.
Y fue así como desapareció el tranway y ese lunfardo canero que trajo la inmigración, cuya evolución social la fue haciendo crecer y dejando su marginalidad social para encarar una nueva educación ya basada en los cánones de un país transformado evolucionado en su cultura y en su quehacer.
Aflorando nuestros recuerdos de esta Necochea recordamos su tranvía que recorría la entonces avenida Pellegrini entre el arbolado de eucaliptus para llevar a la playa esa incipiente industria turística que en los veranos empezaba a arribar a esta Necochea de entonces, Lamentablemente de esto no quedó ningún tango.