Los que están detrás del sostenimiento de las instituciones educativas
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Las cooperadoras escolares están nucleadas en una Federación que continúa buscando sumar nuevos colegios
Tender una mano cuando la cosa se le complica y ayudar cuando se necesita siempre son actos destacables, sobre todo cuando esas ayudas se hacen de manera desinteresada y sin perseguir fines económicos. Por eso, no cabe ninguna duda de la importancia que tienen las cooperadoras de todas las instituciones, más aún cuando se trata de cooperadoras escolares, que más de una vez sacan del pozo a los colegios, aportando el capital y la mano de obra necesarios para poder solucionar problemas de todo tipo.
Por eso, el hecho de que la Federación de Cooperadoras Escolares de Necochea es una forma de nuclear a un montón de personas que están dispuestas a ayudar por el solo hecho de ver crecer a las escuelas a las que asisten sus hijos, nietos o a las que algún día asistieron ellos mismos.
Más allá de que algunos consideran que es prácticamente obligatorio el aporte mensual de dinero para la cooperadora, está claro que sin ellas muchos edificios estarían venidos abajo, descuidados o incluso serían peligrosos para los chicos.
Historia
La Fecoen existe desde hace dieciséis años en nuestra ciudad, con el lema de difundir la importancia de estos grupos de padres y amigos de los colegios que conforman las cooperadoras escolares. Además, son los encargados de brindar capacitaciones, fomentar y guiar en los procesos burocráticos a los que recién empiezan para poder estar debidamente enmarcados en la ley.
La Federación se creó el 12 de noviembre de 2004, tras concretarse en una audiencia en el Consejo Escolar de la que participaron distintos miembros de cooperadoras escolares del distrito.
El primer presidente de la Fecoen fue el ingeniero José Garcés mientras que Marta Montoya ejercía su rol de secretaria.
En el año 2007, por cuestiones laborales, Garcés no pudo continuar desempeñándose en su cargo y asumió a la presidencia Montoya, que justamente ese año se había jubilado y, por tal motivo, podía destinar más tiempo a efectivizar las tareas de la entidad.
Actualmente, 13 años después de haber asumido el máximo cargo, Marta sigue al frente de la entidad, trabajando en conjunto y codo a codo con el Consejo Escolar y con el Ejecutivo municipal, a través del área de Educación.
La federación funciona igual que una cooperadora, donde todos los años se renuevan la mitad de los cargos; donde hay revisores de cuentas y los socios activos son las distintas cooperadoras escolares en las cuales los socios activos son, generalmente, los papás y mamás de los chicos.
La pandemia
“Ha sido un año muy difícil, porque al estar las escuelas cerradas no se efectuaron las reuniones ni tampoco la asamblea correspondiente al 2020, que se debería haber hecho en mayo. Así que se mantiene la gente de la cooperadora anterior”, explicó Marta Montoya.
“Desde la Federación hemos seguido trabajando, respondiendo a todas las consultas de manera telefónica, pese a que no hemos podido viajar a ninguna parte del distrito. Ha sido un año muy atípico para los que estamos acostumbrados a andar y a ayudar, sobre todo porque lo hacemos de corazón”, señaló.
Elba Chabagno, quien también está desde el comienzo de la Federación, es actualmente la tesorera, mientras que la secretaria es Paola Arana.
Actualmente cuentan con alrededor de 50 establecimientos federados. “No es obligación federarse y si nos piden ayuda estamos presentes para todos. Mi teléfono está siempre a disposición de cualquier establecimiento”, aseguró Montoya, que también explicó que les cuesta mucho encontrar en los padres el compromiso que se necesita para conformar una cooperadora nueva.
Colaboradores
Desde hace más de una década y media sostienen que “cooperar es una forma de vida” y por eso su rol no termina en todo lo antes mencionado sino que también cuentan con una cuota mensual mediante la cual recaudan dinero para comprar útiles escolares que luego son donados a las escuelas más carenciadas o a aquellas que están federadas y tienen chicos con bajos recursos económicos.
Así, para los chicos llegan hojas de carpeta, cuadernos, lápices, lapiceras y todo lo que necesitan para poder estudiar. Sin embargo, su ayuda también llega a la parte administrativa de las instituciones, ya que brindan el papel, las plasticolas, las cintas, los artículos de limpieza y todo lo que necesiten.
Según afirman desde Fecoen, esas son cosas que sin el aporte de la cooperadora no se podrían comprar en una escuela todos los meses.
También son los encargados de llevar a cabo los trámites correspondientes para que las cooperadoras se transformen en entidades de bien público y así puedan, por ejemplo, instalar legítimamente un puesto de venta de distintos artículos en diferentes eventos para recaudar fondos.
En el interior
Cabe mencionar que en el distrito hay alrededor de 150 instituciones educativas que le corresponde supervisar a la Federación, por lo que los miembros de la misma deben viajar a cada una para asegurarse de que todo esté funcionando de manera correcta y de que no tengan dudas en cuanto a los procedimientos y funcionamiento en general.
Así es que, cada tanto, se puede ver a la presidenta en Energía, Claraz, Juan N. Fernandez, La Dulce o Ramón Santamarina. Incluso son invitados a disertaciones en San Cayetano, Mar del Plata y Lobería.
Cabe destacar que en el último tiempo también sumaron a los jardines municipales y a las dos escuelas de arte a la Federación.///