Dos parejas necochenses varadas en el exterior y el deseo de volver a casa
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Unos están en México y otros en España
La pandemia del coronavirus no solo está causando miles de infectados y muertos en todo el mundo sino que también ha modificado, y en muchos casos perjudicado, la cotidianeidad de todas las personas.
Además, ha cambiado los planes de aquellos viajeros que pensaban tomarse unas vacaciones en otro país y, sobre todo, para quienes salieron y hoy no tienen posibilidades de volver.
El dinero se termina, no hay vuelos suficientes y cientos de argentinos ya están durmiendo en aeropuertos a la espera de una solución que quizá tarde varios días en llegar.
En México
Hacía unos meses que Candela Ducca, oriunda de La Dulce, y su novio, Franco Carabajal, que es de Necochea, habían elegido México como destino para tomarse unas vacaciones.
Cautivados por los paisajes, las playas y la cultura del país azteca, el 11 de marzo llegaron a Ezeiza con un panorama al que notaron “para nada extraño” porque los vuelos salían de manera normal a todos lados, excepto a Europa que había algunas limitaciones. “Viajamos bien, nunca nos dijeron nada del coronavirus ni se veía nada, no había gente con barbijos en el aeropuerto y cuando llegamos a México era lo mismo. Todo estaba tranquilo”, contó Candela.
Al llegar, se dieron cuenta de que había mucha gente extranjera en el país e incluso varios locales de argentinos que trabajaban ahí, lo cual les sorprendió.
A los dos o tres días, recibieron un mail de la aerolínea con la que habían viajado (Aeroméxico) donde les informaban que se había suspendido el vuelo que tenían para regresar a la Argentina y que debían reprogramarlo. “Nosotros tendríamos que haber viajado hoy (por ayer), entonces pensamos que nos reprogramarían para una fecha cercana. Nunca se nos ocurrió que no íbamos a volar”, contaron.
Tras recibir ese mail, se dirigieron a la oficina de Aeroméxico que está en el aeropuerto de Cancún, donde se encontraron “con un montón de argentinos desesperados”, quienes les manifestaron que nadie se hizo cargo de explicarles cómo volverían a casa.
Ante esa situación, unos argentinos ya más experimentados les explicaron que debían endosar el pasaje, para pasar de Aeroméxico a Aerolíneas Argentinas, dado que hay un convenio entre ambas empresas. “Estuvimos tres horas para hacer un trámite de 15 minutos y lograr entrar en una lista, escrita a mano, la cual usaban para ir llamando a tantas personas como hubiese lugar en un vuelo. No ponen mucho empeño en que la gente escuche. Si no estás en el lugar, no escuchás o no estás atento, perdés el vuelo. Han subido unos 40 y hay unos 700 anotados solo de Aeroméxico. Hay otro tanto de las otras aerolíneas porque todas suspendieron. Vamos a ir todos los días a esperar y probar suerte aunque tenemos 180 adelante”, dijeron.
Afortunadamente, la pareja necochense tiene dinero suficiente para alquilar un lugar por algunos días más, aunque hay muchos casos de personas que tienen que dormir en el aeropuerto porque los taxis son caros y los hospedajes también.
En España
Karen Reinhart y Federico Miranda, otra pareja de necochenses, pasa una situación similar en España, luego de haberse tomado unos días de vacaciones en ese país en el que tenían familiares y amigos a los que no veían desde hacía años.
“Hoy nos tocó a nosotros quedarnos en el aeropuerto. Hoy hicimos un viaje lleno de esperanza de poder regresar a la Argentina producto de una serie de mensajes con Aerolíneas Argentinas. Vinimos a Madrid porque desde el WhatsApp nos dijeron que estábamos en una lista de espera”, contó Karen.
“Nos dieron un número de reserva para el viaje que salía el 23. Nos dijeron que la única forma de pago era de forma presencial en el aeropuerto. Nos dijeron que teníamos que estar lo más cerca posible del aeropuerto porque no podían anticiparnos si íbamos a poder ir en ese vuelo a la Argentina, o si era en el próximo”, relató.
Así fue que gastaron una buena suma de dinero y viajaron desde Tenerife, una isla de Canarias, hasta el aeropuerto de Barajas. “La cola que había en la Oficina de la aerolínea argentina era eterna. A medida que avanzaba nos llenábamos de dudas, pero teníamos una reserva. La cola avanzó y nos tocó hablar con el chico representante de la empresa. Ahí se nos derrumbó la ilusión. No vendían los pasajes de forma presencial, todo se hacía de forma online. La reserva que supuestamente teníamos no estaba acreditada”, manifestó.
Hasta ahora, saben que hay algunas posibilidades de que puedan viajar mañana o el 28, aunque nada es seguro, dada la situación actual.
Con las reservas de dinero que les quedaron, lograron alquilar un departamento cerca del aeropuerto, aunque no es algo que podrán mantener por largo tiempo y están a la espera de una solución.
“Valoren lo que tienen, valoren el poder estar en sus casas, valoren no tener la preocupación de que están en un lugar donde no tienen nada. Valoren a su familia y acaten las recomendaciones. Quédense en sus casas, quédense y eviten exponerse a cualquier situación”, indicó Reinhart.///