Los restos encontrados en Arenas Verdes pertenecerían a una barcaza
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2021/03/Loberia-5.jpg)
LOBERIA.- El hallazgo de dos enormes piezas metálicas en la costa de Lobería atrajo las miradas de aficionados de la Segunda Guerra Mundial, que creían que podía tratarse de los timones de un submarino alemán.
Sin embargo, una investigación preliminar realizada por el Museo Histórico “La Lobería Grande” señala que no se trata de restos de un submarino sino de una barcaza hundida en Costa Bonita en la década del 90.
Esto echa por tierra la hipótesis que trataba de demostrar la expedición “Eslabón Perdido”, que lidera el periodista Abel Basti, según la que se podría tratar de timones de un submarino que fue hundido en la costa de Lobería.
Desde hace años, se ha especulado con que al finalizar la Segunda Guerra Mundial submarino alemanes desembarcaron en las costas argentinas a jerarcas nazis que huían de Europa. Incluso Basti ha escrito libros que sostienen que Hitler no se suicidó en Berlín, sino que escapó, desembarcó en esta región y vivió en la Argentina.
Desde hace meses la expedición “Eslabón perdido” comenzó a trabajar en Lobería para determinar si los restos de embarcaciones encontrados allí pertenecían a un submarino. Incluso se solicitó ayuda al Museo Histórico “La Lobería Grande”.
Desde esa institución se consultó en las últimas semanas no solo a los memoriosos lugareños sino a ingenieros, profesionales de la historia y científicos de distintas disciplinas para elucidar cuestiones que surgían a cada paso.
Desde el inicio de la investigación los integrantes del equipo barajaron distintas hipótesis. Sin comprometerse con ninguna, el Museo reunió evidencias que permitirían asegurar que los restos encontrados son aletas de la barcaza Alianza G4, varada en Costa Bonita el 28 de agosto de 1990.
Según se informó desde el museo, “el último aporte sustantivo lo proporciono el Ingeniero naval y mecánico (UBA) Carlos María Brañas que, reconocido especialista en la materia, participó en las operaciones de reflotamiento de la nave. De acuerdo a su consideración, se trata de aletas y no de timones, y fueron arrastradas por las marejadas hasta su ubicación actual”.
El Museo continúa interesado en reconstruir la historia de los múltiples acontecimientos registrados en “nuestra costa brava”, como la llamaba Luis María Villaverde, documentalista pionero de estos naufragios.///