Los televisores colman las vidrieras en la previa al Mundial
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La oferta aumenta y la demanda también. Cada cuatro años, el furor de la compra de televisores revive en la ciudad
A medida que nos vamos acercando al Mundial de fútbol de Rusia 2018 comienza a ocurrir lo mismo que pasa cada cuatro años. Los más futboleros aprovechan para cambiar el televisor por uno nuevo que permita disfrutar los partidos de la mejor manera posible, en la comodidad del hogar.
Los lugares de venta han abastecido de una enorme cantidad de televisores que varían en tamaños, delgadez, marcas, calidad de imagen, precios y valores. Incluso algunas vidrieras cuentan con banderas celestes y blancas y carteles alentando a la selección de fútbol.
Sabiendo que el interés aumenta en estos meses previos, la oferta y la demanda de estos aparatos ha aumentado. Por dar un ejemplo, solo la sucursal local de Musimundo ha vendido en el último mes y medio seis televisores de 75 pulgadas y más de treinta unidades de 65, que son los más grandes que hay en stock.
Con muchas facilidades de pago, cuotas sin interés y plazos de hasta tres años, los televisores y Smart TV se venden en cantidad. Los catálogos gratuitos que se distribuyen tienen la bandera argentina en todas partes y dedican varias páginas a ofrecer pantallas.
La oferta no solo aumentó en las casas de electrodomésticos sino también en el mercado de venta informal, ya que muchas personas ponen a la venta sus televisores más chicos para tener una ayuda a la hora de comprar uno más grande.
Para todos los gustos y bolsillos
El televisor más grande que se ofrece en nuestra ciudad pero que se trae a pedido por su exclusividad, es de nada más ni nada menos que de 86 pulgadas, que expresado en metros serían unos 2.18 metros de pura pantalla con calidad de imagen 4K. Sin embargo, su precio es tan elevado como su tamaño: casi $250.000.
Uno un poco más chico, también con resolución ultra HD y 75 pulgadas, cuesta 95.000 pesos al contado. Por su parte, uno de 60 pulgadas, que ya es un tamaño más que interesante, se puede financiar en 36 cuotas de $2249. Marcas menos reconocidas tienen valores un poco más bajos aunque no hay grandes diferencias.
También están los televisores de pantalla curva, de los cuales la mayoría son pertenecientes al a marca Samsung, y uno de 65 pulgadas se puede conseguir en una oferta de $39.000. Esta marca, puntualmente, no es de las más económicas pero ahora cuenta con las promociones de la campaña denominada “Blue Day” que continuará hasta el 15 del corriente en todas las casas de electrodomésticos locales.
Para los que quieren disfrutar de la alta definición pero sin pantallas tan extravagantes que ocupan un buen lugar en una pared, están los televisores más discretos a valores mucho más accesibles.
Por ejemplo, un televisor de 32 pulgadas de la línea LG cuesta $8.500 pero hay marcas mucho más económicas como Philips, Philco o Ken Brown, en las que uno del mismo tamaño y características similares se consigue a unos $6.000.
Otra alternativa
Otra opción, aunque todavía un poco desconocida, está en el mercado de los proyectores. Con estos aparatos, ya se disponen de pantallas mucho más grandes, incluso de hasta 200 pulgadas. Las ofertas de estos proyectores también aumentaron en esta época de previa al Mundial pero la gente no está del todo informada de su uso. Además, a diferencia de los televisores, no se pueden dejar funcionando durante muchas horas, porque su vida útil se reduce considerablemente y tienden a sobrecalentar.
Otras desventajas son que se debe tener una pared blanca sin imperfecciones en la pintura o una pantalla que se compra aparte y que requieren de parlantes externos para un sonido bueno. Además, para una pantalla de gran dimensión, se necesita que el equipo esté a una distancia de alrededor de tres metros del lugar en el que se proyecta, por lo que se necesita de un espacio amplio.
Estos proyectores cuestan mucho menos que los televisores y presentan muy buena resolución. Por dar un ejemplo, un Epson de los mejores cuesta unos $17.000 en las casas de electrodomésticos y garantiza una pantalla casi como la de un cine.
Gastos adicionales pero necesarios
A pesar de que muchos creen que comprar estos televisores puede hacer grandes diferencias en la visualización, no sirve de mucho tener una pantalla con esta calidad de imagen si no se cuenta con un servicio de televisión por cable o satelital que también sea HD. Por ejemplo, el servicio de cable más popular que se brinda en Necochea, en su formato HD, cuesta unos 1.150 pesos por mes mientras que el más reconocido de televisión satelital tiene un costo similar, con la posibilidad de resolución 4K (superior al Full HD) y ofrece la opción también de tener un abono prepago para pagar solo por los días que se va a usar.
Además, si se compra un televisor también se debe comprar un soporte de pared, que suma entre $450 y $630 más en el caso de los fijos y unos 1.200 para los que permiten mover el televisor en distintos ángulos.
Caída del precio de hasta un 25% en cinco meses
Según un relevamiento realizado por la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), que representa a los fabricantes de Tierra del Fuego, la caída más importante se dio en uno de los televisores Phillips SmarTV de 43 pulgadas, que costaba $13.349 el 6 de octubre pasado para compras online y en marzo de este año se conseguía a $9999.
Al menos tres modelos LED de 32 pulgadas (de las marcas Noblex, Philips y Samsung) bajaron entre 11,22% y casi 13% en el mismo período analizado y de una lista de nueve productos, el que más creció superó apenas el 2%, de manera que su precio perdió claramente contra la inflación.