Los tres objetivos del consorcio portuario
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Jorge Álvaro señaló que trabaja paralelamente en ellas y que sigue pidiendo que se tenga en cuenta la vuelta del ferrocarril
Cuando Jorge Álvaro llegó para presidir el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, se encontró con que había muchas cosas por hacer y muchas ideas e intenciones que la sociedad necochense llevaba décadas demandando su cumplimiento, sin lograr tener respuesta. Sin embargo, con el correr de los meses, también fue dándose cuenta de los largos plazos que todo eso implicaba, de la cantidad de pasos burocráticos y autorizaciones que requiere cada movimiento y de que no se puede hacer todo al mismo tiempo.
Por eso, hoy no es el mismo Álvaro que tomó el cargo en noviembre de 2020. Ahora conoce, se ha asesorado y solo se limita a hablar de obras que pueden estar al alcance de Puerto Quequén, a pesar de requerir obligadamente una ayuda económica externa para poder realizarlas.
Lamentablemente, la vuelta del ferrocarril no está entre esas esas obras, ya que considera que hablar de eso es “cambiar de escala”. E incluso se animó a decir, entre risas, que una inversión así requiere “que aparezca un hada madrina de por medio”. No obstante, a pesar de que considera que su rol ante estas gestiones es el de “un jugador muy lateral”, sigue enviando documentación al Gobierno nacional referente a este tema porque desde el Ministerio de Transporte le han dado alguna esperanza de tener los recursos antes de que termine el mandato de Alberto Fernández. “El ferrocarril es un anhelo que hace a la logística portuaria y sería una incorporación sustancial y estratégica. Por eso, humildemente, desde acá aprovechamos cada oportunidad que tenemos de incidir y apoyar esa iniciativa, porque no es una cosa descabellada. Hablar de una obra de 100 millones de dólares, para el Estado nacional, no es una cifra descabellada; es una voluntad política que depende de las prioridades que tengan”, señaló el directivo a Ecos Diarios.
La prioridad
Habiendo dejado lo anterior en claro, el titular de Puerto Quequén señaló que ha focalizado las prioridades en tres obras que son fundamentales para el desarrollo y crecimiento de la infraestructura portuaria y sus capacidades.
La primera de ellas es el soterramiento de la línea de alta tensión que cruza desde Necochea hacia Quequén por encima del río, perjudicando peligrosamente el paso de los buques de altura y limitando la capacidad de carga considerablemente. Respecto a ella, dijo que ya hubo un acercamiento con Transba y que mantiene diálogos con la Unicen para firmar un convenio mediante el cual el Puerto contrate a la universidad para que sean ellos quienes ejecuten el proyecto. En este sentido, dijo que desde su punto de vista, y en lo que respecta a operatoria portuaria, es la más importante de las tres obras y para la cual “hay muy buena predisposición”.
El puente
La segunda obra es la reconstrucción del puente Ezcurra, cuyo proyecto ya fue realizado a conformidad hace dos años, debiendo ser presentado ante el OPDS, la Dirección Provincial de Recursos Hídricos y ante Vialidad Provincial, para que todos lo aprueben y así tener la certeza de que se puede realizar. “El proyecto técnico está y es un muy bueno. En eso el puente le saca como seis meses de ventaja al soterramiento de la línea de alta tensión, porque ya tiene un paso importantísimo dado. Yo mantengo informada a la Subsecretaría de Puertos de la Provincia y nos queda la etapa ulterior a todas esas aprobaciones, que es diseñar el pliego licitatorio y conseguir la financiación”, explicó Álvaro.
Consultado acerca de esa financiación, explicó que se trata de una obra que ronda entre los 10 y 11 millones de dólares y que existiría la posibilidad de que Anses la financie. “No nos van a regalar nada. Nos están pidiendo información financiera, como cualquiera que va a prestar plata”, amplió Jorge Álvaro, quien dijo también que esa posibilidad fue sugerida desde el Ministerio de Producción.
Actualmente los movimientos financieros del Puerto están muy sujetos al compromiso del préstamo por dragado y profundización que vienen pagando y con el que se encuentran al día, pero les demanda casi 600.000 dólares mensuales. En este sentido, la Anses debe garantizarse que el Puerto tenga la capacidad de asumir un compromiso parecido en las formas pero muchísimo menor en volumen.
La tercera
La tercera obra que es fundamental para el correcto funcionamiento del Puerto es tan importante para la logística portuaria como sacar de la vía aérea los cables de alta tensión.
Se trata del retiro de los barcos que llevan años abandonados en el Puerto, perjudicando innecesariamente la seguridad náutica y la fluidez del agua del río. “Un cauce limpio es menos dragado y los tres cascos que están al lado del puente Ezcurra, si hacemos el puente nuevo, tienen que salir sí o sí. Le mandé un mensaje al señor que ganó en 2009 la licitación del desguace de dos de los tres cascos que están al lado del puente viejo. Veremos qué pasa y cómo sigue eso”, contó el titular del Puerto.
Baliza, asfalto y contenedores
El pasado miércoles se abrió la oferta económica de la primera obra física que realizará en la gestión de Jorge Álvaro, por fuera de los proyectos anteriormente mencionados. Se trata de la reposición de la baliza del extremo de la escollera Sur, que es un elemento muy importante para la operatoria de los buques y que se perdió en una tormenta.
“Cuando pase el confinamiento de los nueve días estará adjudicada y en un plazo no mayor a 120 días estará colocada”, aseguró.
Respecto al asfalto de las instituciones escolares de Quequén y el hospital Irurzun, dijo que el lunes pasado se volvió a trabajar en esos lugares y que avanza según lo previsto.
Finalmente, es importante mencionar que desde que Álvaro se hizo cargo del Puerto, dejó ver un entusiasmo por hacer del puerto cerealero de nuestro distrito un puerto en el que también ingresen contenedores. Si bien esto ha sido solo un deseo, dentro de poco habrá una experiencia vinculada a ello: llegará un buque con 20 contenedores que los dejará para que sean llenados con cebada y luego los retirará. Álvaro cree que esto será “un lindo ejercicio” para “dejar de imaginarse las cosas y empezar a ver las superficies con los contenedores en el lugar”. “Es algo que me genera expectativa, porque verlo no es lo mismo que una simulación”, concluyó.
Quieren alcanzar otro año con más de 6.000.000 de toneladas
En la entrevista con Ecos Diarios, Jorge Álvaro aseguró que el Puerto está funcionando con normalidad desde que terminó el “largo conflicto con los camioneros”, porque antes de eso “prácticamente no se trabajó” y que “eso estadística y financieramente se nota”.
Tras el conflicto, la tendencia ha sido creciente y Álvaro cree que otra vez llegarán a los 6.500.000 de toneladas este año (como lo hicieron en 2020), dado que vienen con 2,5 millones de toneladas cargadas en el primer cuatrimestre de este 2021, a pesar de que en enero perdieron varios días de trabajo y tuvieron buques que no pudieron ser cargados. “Esto significa que es un año de tranquilo a optimista. La subida de los precios internacionales de los cereales tiene que ver con el movimiento de cargas y parece que no se detiene”, manifestó el titular del Ente.
Sin embargo, señaló que de aquí a fin de año todo dependerá de “la disponibilidad de exportables que tengamos, el tipo de cambio y las elecciones” porque esas tres cosas son las que generan “confianza, expectativas y especulación”, pero, mientras tanto, “seguiremos con los dedos cruzados para que no dejen de entrar los camiones”.///