Los tutoriales en Internet, un método alternativo de aprendizaje
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Las nuevas generaciones ya lo tienen incorporado. Desde materias del colegio hasta las reparaciones de elementos en casa
Hoy no hay excusas. El que quiere aprender a hacer algo, puede encontrar una respuesta en Internet. Para el ocio o para saber cómo trabajar en un oficio, casi todo está allí.
En distintos sitios web se puede ver cómo hacer distintas tareas, trabajos o manualidades e incluso se pueden encontrar respuestas a preguntas sobre la vida cotidiana. Sin embargo, el mayor éxito se lo llevan los tutoriales en video que se pueden ver gratuitamente desde plataformas como YouTube.
En la actualidad, los jóvenes y adolescentes ya no dependen tanto de que un adulto cercano les diga cómo hacer algo de manera correcta, porque hoy pueden buscar un método de aprendizaje alternativo.
Los tutoriales son videos explicativos hechos generalmente por profesionales de cada tema, aunque también pueden ser videos de prueba y error de principiantes que muestran su proceso de aprendizaje, para que la persona que vea el video no cometa los mismos errores.
El aspecto positivo
Esta herramienta es muy útil para chicos y grandes cuando se le sabe dar un buen uso.
Por ejemplo, cuando los chicos no entienden un ejercicio de matemática, tienen la posibilidad de acudir a videos tutoriales que hablan del tema con profesores de distintas partes del mundo que explican de maneras diferentes. Entonces, tarde o temprano, con buena predisposición, terminan comprendiendo y sabiendo resolver de manera correcta los ejercicios.
De igual manera, cuando alguien quiere aprender a trabajar en madera, soldar, coser, tejer, reparar autos, arreglar celulares o instalar una cañería de agua, puede encontrar a personas dispuestas a enseñar. Ocurre lo mismo con el aprendizaje de idiomas o hasta con el manejo de distintos programas de computadora.
De estos últimos, un ejemplo es el uso de un software de diseño tridimensional, que no es sencillo de aprender ni tiene un aspecto “amigable” para quien nunca ha manejado un programa similar. En este caso, se lo puede aprender a usar de forma básica en siete u ocho videos de diez minutos, que explican desde cero cómo hacer buen uso de cada herramienta.
Lo negativo
De la misma manera en que las posibilidades de aprender son muy amplias, también existe un lado negativo ante tanta oferta de información.
Por ejemplo, en nuestra ciudad, está el caso de Miguel, que con sus 27 años está construyendo su casa poco a poco. Hace un tiempo, con los $28.000 que había juntado, logró comprar los cerámicos para todo el piso de la casa pero, cuando consultó a un albañil, le pasó un presupuesto de más de $15.000 para colocarlos.
Sin tener idea de albañilería ni familiares que puedan asesorarlo, se dispuso a aprender en videos de YouTube a colocar los pisos y, con ayuda de su novia, lograron hacerlo casi con la misma prolijidad que si lo hubiese hecho un profesional. De esta manera, el albañil perdió un cliente, que optó por intentar hacerlo por sus propios medios.
Aunque no siempre se den cuenta, lo mismo les está ocurriendo a profesores particulares de distintas áreas, que pierden ante la gratuidad de estos tutoriales, que no siempre son efectivos pero que se han vuelto una moda en constante aumento en la última década.