Lucía Giamberardino: gran carrera y una anécdota para el recuerdo
La jugadora de handball, representa a la ciudad y a Argentina, al más alto nivel en Europa y recuerda lo que es portar la antorcha olímpica, en la previa a Tokio 2020+1
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La jugadora de handball necochense, Lucía Giamberardino cuenta con una gran trayectoria a nivel internacional y ha defendido los colores de la Selección Argentina en importantes torneos fuera del país. En la actualidad, se encuentra en Teramo y disputa la Serie A1, la máxima categoría del balonmano en Italia.
Durante su receso en la escuadra italiana y en la previa a retornar, para comenzar su segunda temporada en tierras europeas, la representante local visitó el programa Desde Temprano de Ecos Radio y contó todo acerca de su carrera.
¿Retiro?
“Hace tiempo venía transitando esta idea de hasta cuándo seguir jugando porque jugué profesional durante los años de selección, cuando era más chica… Estaba jugando en Argentinos Juniors actualmente antes de irme a Italia y me surgió esta posibilidad de irme a Italia un año más como profesional y al momento de la propuesta fue todo un planteo de decir, ‘bueno, ¿cómo se transita esta experiencia?’, ya con una cabeza de madurez”, comenzó con un racconto sobre su actualidad deportiva y el haber tenido casi todo listo para emprender su alejamiento de la práctica, pero a la par seguir como profesional.
“Por suerte no tuve que dejar mi trabajo, entonces eso fue un plus. Lo vivo como un regalo, como una posibilidad de ver qué pasa con esta cabeza con otra mentalidad. Uno a veces habla del disfrute en el alto rendimiento y a veces se puede y a veces no se puede tanto. Entonces, con otra cabeza, con otra madurez, la posibilidad de disfrutar está más al alcance de la mano, así que estoy estoy en esa”, aseguró Lucía Giamberardino.
Respecto de ello y del disfrute dentro de la práctica profesional, la necochense aseguró: “Cuantos más años tenés, más conciencia y más dedicación necesitás. Hay mucha más inversión en el cuidado y en la recuperación que en lo que es jugar, porque jugar, el cuerpo ya sabe lo que es jugar al handball después de 20 años jugando al handball. Entonces no es la parte por la que hay que preocuparse. Hay que ocuparse más de esto; hago yoga para poder estar mejor, para la flexibilidad, tengo un fisioterapista que también me acompaña allá en Italia, entonces como que armé todo un equipo. De hecho, antes de viajar, la pregunta común fue, ‘¿estoy para esta?’ y la respuesta fue sí, así que bueno, vamos para adelante y vamos a disfrutarlo”.
¿Cómo sigue?
“Es una pregunta abierta, que yo también la tengo abierta, o sea, no es algo que tenga definido. Es verdad que no es lo mismo hacer una movida con 20, que hacerlo con una edad un poco más madura. Ahora ya el planteo puede ser un poco más de que uno va y no sabe qué cosas se van a abrir, qué posibilidades, entonces, yo haciendo mi carrera profesional también de manera remota, las posibilidades son bastantes”, dijo sobre lo que puede venir, una vez finalizada su segunda temporada, que asoma en Italia.
En ese sentido, Lucía detalló: “Cuando estaba cerrando esta carrera deportiva, haciendo todo el proceso de cómo cerrarlo y demás, estaba en París, en los Juegos Olímpicos del año pasado y dije ‘estoy preparada’. Y cuando dije es el momento, me llega el mensaje del manager diciendo, ‘¿Te interesa jugar afuera?’. No estaba previsto, pero llegó y dije ‘vamos a vivirlo’, y la verdad que hoy puedo decir después de haber terminado la temporada, que fue una buena decisión y que estoy muy contenta de haberlo vivido”.
Una anécdota para el recuerdo
Lucía Giamberardino no solo ha forjado una gran carrera dentro del handball, sino que a la vez se ha dedicado bastante a una formación por fuera del deporte, pero que tiene directa influencia sobre lo que ocurre dentro de los límites de los terrenos de juego. Esto, sin dudas desembocó en lo que fue una gran experiencia: portar la Antorcha Olímpica en Grecia.
“Lo que sucedió es que tuve la oportunidad de correr, de ser relevista de la Antorcha Olímpica en Grecia, en Olimpia, que es la cuna de los Juegos Olímpicos. Fue una historia muy linda de contar. Cuando me retiré de la selección, cuando se me terminó el proceso de Selección Argentina, empecé a trabajar para el mundo del antidopaje, para la Comisión Nacional Antidopaje en ese momento como psicóloga social y ayudando a los deportistas a conocer sus derechos y sus responsabilidades. De esa manera conocí la Academia Olímpica Argentina, que es un evento en el que participan personas del deporte argentino y una mujer y un hombre son seleccionados para viajar a Olimpia, a la Academia Olímpica Internacional, que es donde se hace lo mismo, se discute sobre gestión deportiva en dos semanas pero en la cuna de los Juegos Olímpicos, que es Olimpia. Ahí ya era un sueño cumplido”, contó.
“Al año siguiente me convocan como coordinadora del mismo evento, ya desde la organización, entonces participo como coordinadora. Y de ahí el Comité Olímpico Helénico, el griego, lo que hace es dar lugares para que esos participantes puedan ser relevistas si quieren y sortearon nombres. En esos nombres de las personas que estábamos presentes, que eran más o menos 25, sortearon cinco nombres y yo estuve en esos nombres. Fue suerte sí, pero también fue el hecho de estar en ese momento, el hecho de haber caminado los pasos y lo puedo apreciar de esa manera”, se sinceró Giamberardino, sobre su camino.
Y continuó su relato sobre la gran experiencia vivida: “Salgo sorteada y al año siguiente en el 2020 se hace el relevo. Los relevos del fuego olímpico funcionan de la misma manera para todos los Juegos Olímpicos, hago un poquito de historia como para compartir el conocimiento: nacen en Olimpia, se encienden del rayo del sol en un espejo parabólico… Ese rayo de sol enciende la llama, esa llama se porta por Grecia una semana y viaja en unas portadores de llama olímpica”.
El trabajo desde afuera
En cuanto a lo que es el soporte desde la formación y el interiorizarse en temáticas importantes que influyen en el deporte y colaboran con los deportistas, la jugadora local dijo que “es lo invisible que uno no ve, pero que sostiene al deporte. La gente que trabaja en la gestión deportiva, en las federaciones, en los comité, en las secretarías de deportes, en los organismos… Son los que en definitiva sostienen todo para que los protagonistas, que son los que están en cancha, puedan lucir los recursos que tengan. Mi conocimiento del olimpismo, de hecho, vino una vez que salí de la cancha, porque yo no sabía que practicaba una filosofía que existía y que tenía un nombre, que se llamaba olimpismo. Cuando le ponés nombre, le ponés teoría, decís que esto es lo que hago desde que soy chiquita y empecé en la Escuela Municipal en Necochea”.
Su trabajo como Anti-Doping Support, de la Federación Internacional de Básquetbol (FIBA): “Es muy interesante, la verdad. Yo cuando empecé a trabajar para el antidopaje, era todo una inquietud porque siendo deportista, uno desconoce muchas veces de qué se trata, pero lo que vi fue como la posibilidad de poder ayudar a deportistas a conocer sus derechos y sus responsabilidades básicamente. Es decir que si el deportista conoce sobre sustancias y conoce los riesgos y conoce qué se puede, qué no se puede a la hora de hacerse el control, por ejemplo, digamos todas las cuestiones que son como medio un desconocimiento y que a veces generan como una ansiedad porque ‘me están controlando y no sé qué es esto’.
Yo quería sumar desde el lugar que sea, empezando en la Comisión Nacional Antidopaje”.
“Para lo que es la Federación Internacional, el trabajo es el mismo, o sea, es dar soporte a todo el programa de antidopaje, pero ya es una mirada más global; nosotros trabajamos con todos los países, es un desafío muy lindo porque es trabajar para el plano internacional con lo cual es un mundo enorme. El básquet también es un deporte de muchísima participación a nivel mundial. Entonces, es un desafío muy lindo, es algo que me hace crecer y que me gusta. Mientras tanto, me sigo formando como psicóloga; la idea es esa, en un futuro poder dedicarme a dar ese apoyo a deportistas desde otro rol, que es la parte de la psicología”, cerró Lucía Giamberardino, sobre su trabajo, siempre en apoyo al deporte y un vistazo general de su carrera por fuera de lo deportivo, que puede aplicar en jugadores de diversas disciplinas, con una mirada más integral.
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