Lucir en forma y saludable
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Con la llegada de los días soleados muchos comienzan una batalla por derrotar a los kilos de más y verse bien en el verano
Con la llegada de la primavera comenzó la cuenta regresiva para ponerse en forma para el verano, y por estos días los espacios públicos, gimnasios y centros de estética reciben un importante caudal de personas que buscan conseguir la figura “perfecta” en el menor tiempo posible.
El sedentarismo y los desarreglos alimenticios del invierno obliga a muchos a sobreexigirse para verse bien en traje de baño mientras que los profesionales de la salud y del deporte tratan de concienciar sobre la necesidad de adquirir hábitos saludables que brinden mejor calidad de vida y prevengan de enfermedades metabólicas.
En estos meses son muchos los que buscan fórmulas mágicas para recuperar su figura, pero como contrapartida, cada vez son más los que durante todo el año practican alguna disciplina acorde a sus preferencias con la que se mantienen en forma y saludables.
El buen tiempo actúa como incentivo a ponerse en movimiento, y en la playa y el parque se advierte personas de todas las edades que, solos o en grupo, corren, caminan o se animan a subirse a la bicicleta.
El porcentaje de los que se someten a dietas y ejercicios rigurosos es pequeño comparado con los que comprendieron que la actividad física es una camino hacia una mejor calidad de vida y no una meta.
El hecho de vivir en una ciudad turística hace que se le dé mayor importancia a la apariencia física y todos quieren lucir delgados y bronceados con el mínimo esfuerzo.
Los testimonios son tan diversos como las personas mismas, y los que han sostenido una rutina anual de ejercicios han sido guiados por un profesional idóneo que le enseñó una técnica correcta para tener continuidad sin lesionarse.
Los beneficios de realizar actividad física son muchos, entre ellos libera tensiones, reduce el estrés, corrige posturas, mejora el sistema cardiovascular a lo que se puede agregar la activación de endorfinas para la alegría y la buena oxigenación.
La oferta incluye desde la tradicional gimnasia a jumping, pasando por spinning, Pilates, clases de ritmos, running, natación, musculación y muchas otras.
Inconstancia
La gimnasia localizada es una de las preferidas pero en muchos casos les gana la inconstancia porque “hay quienes piensan que la actividad es solo para adelgazar y modelar el cuerpo”, afirmó una instructora.
Los jóvenes y adolescentes no escapan a esta realidad a la que se le suma una alimentación inadecuada.
Otros prefieren tomar clases de baile para mantenerse activos y además agregar una cuota de alegría a su ejercicio físico. Los hombres se van animando y disfrutan de la rutina que proponen las clases de zumba.
“Antes hacía artes marciales y cuando abandoné la práctica busqué algo entretenido” sostuvo Carlos Araujo.
Por su parte, Verónica Curries, que además practica voley, indicó que “estaba en tratamiento por depresión y en cuestión de meses cambié las pastillas por zumba”.
En general todos los que se atreven a incursionar en alguna actividad buscan bienestar y tener un espacio donde alejarse de los problemas.
En tanto que en opinión de una nutricionista, hoy en día hay más conciencia, la gente busca cuidarse, comer saludable y hacer ejercicio, pero el gran problema radica en los que se acuerdan tarde y buscan soluciones mágicas, cayendo en dietas que publican las revistas o en manos de personas inescrupulosas que recetan medicación para adelgazar y no cuentan con matrícula.

Hábitos
Se puede visitar a un nutricionista en cualquier etapa de la vida y lo que se recomienda es un cambio de hábitos, respetando las seis comidas diarias para el buen funcionamiento del metabolismo.
En ese sentido, Sonia Todesco contó que “hago actividad física todo el año, camino, voy al gimnasio y hago yoga además de llevar una dieta saludable, que la incorporé como algo habitual”.
Según la tercera encuesta nacional de factores de riesgo, de cada 10 argentinos, cinco son sedentarios; seis tienen sobrepeso y dos son obesos.
En esta época se incrementa notoriamente el interés por bajar de peso a través de la alimentación, el ejercicio y las consultas nutricionales pero también es posible ver el aumento en la oferta de productos que prometen lograr aquello que no se pudo hacer durante el año, en algunos casos poniendo en riesgo la salud.
Lo importante es que la gente consulta más, presta más atención a su alimentación y se mueve más, “esto puede ser útil cuando se piensa en continuar más allá de la estacionalidad y apuntar a cambios, no tan drásticos, pero si compatibles con la vida de cada uno para que sean sostenibles en el tiempo”, destacó una nutricionista.
Hay quienes toman contacto con un gimnasio para rehabilitarse de una lesión y descubren que les resulta saludable continuar con la actividad, ya sea fortaleciendo su musculatura en la sala de máquinas, haciendo natación, aquagym u otra opción.
Tal el caso de Daniela San Justo que desde hace cuatro años entrena diariamente y se dedica al fisicoculturismo quien contó que “vine por una lesión en la espalda y cuando gané masa muscular me propusieron entrenar”.
Mientras que en la misma sala se encontraba Daniel Letorneau quien desde hace un par de años asiste tres veces por semana al gimnasio y expresó que “no me gusta caminar y de esta forma he logrado tener actividad continua”.
Bienestar
Como se mencionara anteriormente, el baile es una de las formas de ejercitación preferidas por el bienestar que produce y Juan José Eguren contó que “por problemas de salud tenía que hacer alguna actividad y como me gusta la música elegí zumba”.
Mientras que cuando se acercaba el tiempo de jubilarse Liliana Gómez buscó algo que la divirtiera porque realizaba un trabajo de mucha exigencia intelectual y afirmó que “siempre hice mucha actividad pero ahora además me divierto”.
Las opciones son muy diversas, y en la urgencia por verse bien hay quienes recurren a productos que prometen un rápido descenso de peso cuando las dietas parecen no ser suficientes aunque a veces pongan en riesgo su salud.
La situación es idéntica entre jóvenes y adultos, y no hay distinción de géneros. Cuando empieza el buen tiempo todos empiezan una dieta y el gimnasio pensando en el verano.
En cambio hay quienes se cuidan durante todo el año, comen sano y realizan ejercicio, “salgo a correr y me cuido en las comidas para disfrutar de mis vacaciones”, afirmó
Los centros de estética también son buscados para lograr resultados “mágicos”, “la mayoría espera a último momento cuando lo ideal es cuidarse de adentro hacia fuera, porque somos lo que comemos”, aseveró una profesional.
La realidad indica que en unos tres meses se pueden obtener resultados positivos pero el paciente debe modificar muchos de sus hábitos de forma permanente “porque no es sólo usar una máquina o ponerse una crema”.
Mabel Lanzetti destacó que “hace 25 años que hago deporte, he hecho running y ahora nado y hago salidas en bicicleta y además no como carne ni pollo, son dos componentes que alteran el estado de ánimo”.
En la actualidad los gimnasios brindan una orientación hacia el bienestar y la salud porque mejorar la condición física previene enfermedades metabólicas como el colesterol, triglicéridos, azúcar en sangre y regula la tensión arterial.
Combinar el trabajo muscular con el sistema cardiovascular ayudan a mejorar la salud integral.
El cuidado de la estética es importante aunque cada actividad que se realice debe estar acompañada por la supervisión de un profesional del área que cuide la parte física general y la salud, lo que en algunos casos requiere de consultas a médicos, nutricionistas u otros especialistas para acompañar el cambio de hábito.
En ese sentido, Lix Nahir comentó que “después de las vacaciones se nota mayor movimiento en los gimnasios, quizá tenga que ver con el buen tiempo, no obstante no se termina de tomar conciencia que la actividad física está más relacionada con una cuestión de salud”.
Mientras que Eugenia Pérez señaló que “siempre me gustó correr pero me costaba arrancar y desde marzo lo hago con continuidad” para agregar que “trato de no esperar al verano para cuidarme, me gusta comer y me cuesta tener disciplina.Hago lo que me gusta para poder mantenerme”.///