Luego de 20 años, aparecen nuevas ideas para el futuro del Casino
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Desde el municipio se evalúa la subasta parcial del edificio. Un pasado bajo el modelo de concesiones y de iniciativas inconclusas
Desde hace algunos meses, se ha empezado a debatir qué hacer con el Complejo Casino y desde el municipio se ha adelantado la idea de que algún sector sea subastado o vendido, terminando de alguna manera con el modelo de concesiones que se ha impuesto durante años, algo que tendría incluso el apoyo de ciertos sectores de la oposición. Hoy se estima el valor de las tierras en cuestión en US$ 30.000.000.
A raíz de esta situación, es que traemos a la memoria algunas iniciativas municipales, que quedaron inconclusas.
Traspaso del edificio
El 25 de julio de 1998, se producía el traspaso definitivo del edificio del Complejo Casino a la Municipalidad de Necochea, por parte de la provincia de Buenos Aires. Desde aquel momento, a su vez, se empezaba a debatir en ámbitos municipales un tema que hasta el día de hoy, con algunos intentos fallidos, no se le ha encontrado una salida: qué uso darle a semejante edificio con predio incluido y de qué forma ponerlo en funcionamiento con una propuesta atractiva, rentable y que se mantenga en el tiempo.
Como suele pasar en estos casos, en aquel entonces se formó una comisión de seguimiento del traspaso del Complejo Casino, formada por funcionarios y concejales que además de seguir de cerca el proceso de transferencia del edificio, tenía como objetivo evaluar propuestas privadas para la explotación del complejo, que incluía también el Jardín de Rocas.
En el mismo momento en que el Concejo Deliberante homologó en 1998 el decreto por el cual el intendente Julio Municoy aceptaba la donación (Ley Nº 12110) del edificio del Complejo Casino, convalidaba también la convocatoria del municipio “a la iniciativa privada”, a través de la cual se convocaba a un concurso de interesados en la explotación del complejo, con excepción de la sala de juegos, que seguiría estando en manos del Instituto Provincial de Lotería y Casinos.
La citada convocatoria a la iniciativa privada era a los efectos de recibir propuestas sobre el destino del Complejo Casino, con la intención de hacer en una segunda etapa un llamado a licitación.
Convocatoria a privados
Desde el 25 hasta el 29 de julio de ese año, se publicaba en Ecos Diarios la convocatoria a los privados para la presentación de propuestas y el mismo aviso se reproducía en medios nacionales. Quizás esta iniciativa, si bien no prosperó, fue una de las pocas apuestas importantes que se hicieron desde el municipio y Concejo Deliberante para intentar una alternativa para el complejo.
En cumplimiento del decreto 1292/98, se convocaba a la iniciativa privada para la “Concesión de uso y explotación a título oneroso del Complejo Casino de Necochea” y para “Propuestas de uso y explotación a título oneroso del área denominada Jardín de Rocas, siempre que la propuesta tuviera una relación directa con la explotación del complejo Casino y su rentabilidad. Se admitirán propuestas que incluyan la transferencia definitiva del sector”. Esta última línea de la convocatoria daba cuenta que incluso había una intención de la gestión municipal de aquel momento, de transferir el Jardín de Rocas definitivamente a un privado si la propuesta resultaba conveniente.
Se establecía además una concesión parcial o total del edificio por 30 años con opción a una prórroga de 10 años.
Siete interesados
Después de un mes y medio que duró la convocatoria, el 15 de septiembre de 1998 se conocieron las propuestas de los privados. Siete grupos empresarios se mostraron interesados en la explotación y administración del Complejo Casino y en las cuatro hectáreas correspondientes al Jardín de Rocas. Cuatro de esos grupos presentaron propuestas, mientras que tres de ellos solicitaron una prórroga para presentar los proyectos.
Son llamativas las propuestas de las empresas privadas y, de alguna manera, demuestra que puede haber varios interesados en invertir en el complejo, siempre y cuando haya una definición clara por parte del Poder Ejecutivo.
En aquel entonces, se presentó la firma Incop S.A. de Capital Federal, que propuso la refuncionalización del edificio para explotarlo con máquinas tragamonedas, bingo y otros entretenimientos, así como el montaje de un spa y construir un hotel cinco estrellas de nivel internacional en las cuatro hectáreas del Jardín de Rocas.
San Marcos S.R.L. de la ciudad de Tandil, propuso rehabilitar integralmente el edificio del Casino y la construcción de un complejo de cien cabañas en el Jardín de Rocas. Tuder S.A. de Capital Federal propuso construir un hotel cinco estrellas en el actual edificio del Casino y la refuncionalización del mismo, con la incorporación de un salón de convenciones para 800 personas. En el Jardín de Rocas, planificó un paseo recreativo, golf, viviendas y un centro de descanso y rehabilitación.
La empresa Conmitar S.A., de la Capital Federal, propuso la reparación del Casino y la adquisición del Jardín de Rocas en un millón de pesos, para construir allí un apart hotel. Ofreció pagar un canon por el edificio del Casino y planificó erigir una estación de servicio y un minishop.
Asimismo, Emprendimientos Sur S.A. de Lanús, Construno S.A. e Ingeniero Raúl Buad S.R.L. manifestaban su intención de participar en una futura licitación y pedían más tiempo para presentar la propuesta.
Tras la presentación de estos proyectos, la Comisión de traspaso y seguimiento del Casino debía evaluar las propuestas, analizar la prórroga solicitada por las algunas empresas y luego el Ejecutivo iba a confeccionar el pliego de bases y condiciones para hacer un futuro llamado a licitación.
Momento de definición
Lo que sigue es historia conocida, esta iniciativa no prosperó ni tampoco el trabajo de dicha comisión. Los años fueron pasando y la única ocurrencia que tuvieron todas las gestiones municipales siguientes fue la concesión de los diferentes espacios del Casino por separado: la pileta, el bowling, la confitería, el teatro, el salón de fiestas, entre otros, dejando caer de esta manera el edificio porque la realidad es que funcionó bien sólo unos pocos años. Si algo quedó claro es que el modelo de concesiones no dio resultado para mantener el complejo más o menos en condiciones.
Se suma a esta situación actual del edificio, el vencimiento del convenio con el Instituto de Lotería y Casinos para el funcionamiento de la sala de juegos, lo que significa que en unos meses más, quizás al terminar la temporada, también podría quedar ese espacio vacío.
Sin dudas, estamos en un momento crucial de definiciones, que requiere ideas, debate, discusión, acuerdos, pero fundamentalmente decisión política para cambiar el rumbo del Complejo Casino en una propuesta que implique una verdadera transformación de ese sector de la Villa Díaz Vélez. Lo único esperanzador es que en el último tiempo han aparecido nuevas propuestas desde el Poder Ejecutivo que, al menos intentan, romper con este modelo concesiones que está demostrado que no funciona.///