Lunes 13 de febrero de 1995
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Se cerraba a toda música la Fiesta de los Pescadores
Valeria Lynch y los Autenticos Decadentes se presentaban en la última jornada de esta popular celebración local
Con la actuación de la cantante Valeria Lynch y el grupo musical Los Auténticos Decadentes, culminaba una nueva edición de la Fiesta de los Pescadores, que como en años anteriores volvía a convocar a una multitud de público durante cada una de las tres jornadas en las que se desarrollaba junto a la banquina de Puerto Quequén,
Tras haber ofrecido temas de su último trabajo discográfico “Caravana de sueños", así como otras canciones de su extensa trayectoria, la popular intérprete lograba que el público acompañase cantando el recital.
Por su parte, Los Auténticos Decadentes, le ponían ritmo festivo a la noche, incluyendo su versión del tema "Siga el baile", que habían llegado a grabar con Alberto Castillo.
Dichas actuaciones estaban comprendidas en el programa de recitales gratuitos que habían sido impulsados por el gobierno bonaerense, coincidiendo en este caso con la celebración de la comunidad pesquera de Necochea y Quequén.
Pasada la medianoche, la fiesta en la margen Necochea del Puerto se prolongaba con la actuación del grupo Sol Negro.
Durante la noche, siguieron funcionando a pleno los stands con comidas típicas de mar y de las distintas colectividades, ofreciendo los más variados productos gastronómicos, en pintorescas instalaciones.
Como sucediera el sábado, el domingo 12, numerosa cantidad de turistas y lugareños efectuaban paseos en las tradicionales lanchas amarillas, que en forma gratuita fueran ofrecidos por los pescadores, para navegar en el antepuerto (Pileta) y a escasa distancia de la costa, en el mar.
En horas de la tarde se concretaba, además, una procesión en lancha para recordar a los pescadores fallecidos en el mar, ofreciéndose posteriormente una misa de campaña. Por la noche se entregaron menciones a los pescadores más antiguos de la colonia, previamente a la actuación de Valeria Lynch.
Ampliación red cloacal
Mediante el decreto Nº 251/95, la Municipalidad de Necochea aprobaba los contratos celebrados entre los propietarios de los inmuebles beneficiados con la ampliación de la red cloacal en avenida 42 e/ 63 y 65, acera impar - 50 metros - y la Usina Popular Cooperativa, de acuerdo a un proyecto elaborado por la Dirección de Obras Sanitarias de la comuna.
El plazo de ejecución de la obra se había fijado en 10 días.
El costo del emprendimiento, como así también los trabajos complementarios, iban a ser de pago obligatorio para los propietarios y poseedores a título de dueño de los inmuebles beneficiados, en razón de que dicho emprendimiento era declarado "de utilidad pública y pago obligatorio".
El prorrateo del costo total se haría por frente y superficie, pudiéndose realizar los pagos al contado o a plazos.
El decreto de referencia llevaba la firma del intendente José A. Aloisi.
Concreciones en el estadio
A las 19 del viernes 10 de marzo, el estadio de fútbol del Club Atlético Rivadavia, con la llama panamericana presidiendo la escena, seguramente iba a tener un marco imponente para dar la bienvenida a los 12º Juegos Deportivos Panamericanos.
Tras la oficialización de la subsede necochense, allá por enero de 1994, se conformaba la Comisión de Apoyo a la Subsede local, que era presidida por el ex basquetbolista José Ignacio De Lizaso, timoneaba un proceso de ingentes esfuerzos, con puertas que se cerraron o abrieron inesperadamente, concreciones importantes en el estadio y promesas incumplidas.
A menos de un mes de una gesta que prometía ser histórica, no sólo para nuestra ciudad sino para el país, el titular de dicha comisión y el presidente del Club Rivadavia, ingeniero Juan Alberto Arano, realizaban un balance de lo realizado y daban su impresión acerca de cómo los necochenses vivirían esa fiesta deportiva.
Tras los primeros exámenes a las instalaciones rivadavienses y los cálculos posteriores, la novel comisión determinaba que serían necesarios 600 mil pesos para contar con un estadio a la altura de las circunstancias. Sin embargo, el primer trago amargo lo tuvo cuando el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos (Copan) comunicaba que solamente enviaría a Necochea 180 mil pesos.
Gestiones políticas, por ejemplo, ante el vicegobernador bonaerense, Rafael Romá o el ministro de Gobierno, Fernando Galmarini, para incrementar el monto, parecía que prosperarían pero quedaban en promesas.
El poco dinero conseguido obligaba a agudizar el ingenio de los dirigentes locales y más que nada recortaba en gran forma lo planificado, quedando para mejores épocas la construcción de una tribuna en el arco que da espaldas al Hospital Municipal y de dos nuevos sectores de plateas, a los costados de la actual.
Se calculaba que de lo proyectado en la cancha albiazul se podía cumplir casi con un 50 por ciento, lo que al menos servía para no quedar mal parados.
Muchos recordaban, no sin un dejo de comicidad, el lanzamiento oficial de la subsede local, en julio del año pasado, en que un corte de luz obligaba a cambiar el escenario del Teatro Municipal por el despacho del intendente Aloisi, realizándose a la luz de faroles. "Empezamos a oscuras, pero terminaremos a toda luz", vaticinaba en esa oportunidad un esperanzado Jorge De la Canale, uno de los directores del Copan.
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