Lunes 3 de febrero de 1992
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Copa de padle “Ecos Diarios”
“Este año van a intervenir unas 300 parejas», estimaba Walter Saide, organizador de la quinta edición de la Copa «Ecos Diarios» de padle, al hacer referencia al certamen que comenzaría este miércoles, en los complejos de 59 y 66 y 68 entre 61l y 63.
El organizador brindó detalles organizativos de la importante competencia considerada «la mejor del verano» y consideraba que «hay gran expectativa en el ambiente de este deporte por esta realización, a pesar de la gran cantidad de torneos que se disputan en nuestra ciudad».
Al ofrecer los detalles organizativos, Saide explicó que «el miércoles comenzarán a competir las categorías caballeros de tercera y quinta, veteranos de segunda y cuarta, damas de segunda y cuarta, ladies de cuarta y niños categorías 78 y 79”.
Más adelante dijo que la segunda etapa del certamen más importante del verano proseguiría el martes 11, cuando comiencen a competir los jugadores de segunda, cuarta y sexta, veteranos de tercera, damas de tercera y quinta, ladies de tercera y niños categorías 82 y 83″.
Anticipó que «ya se inscribieron parejas foráneas, de Tandil, Lobería, Tres Arroyos y la zona», pero presagió que en estos días se van a anotar muchos binomios de la colonia
turística que nos visita, porque hay una buena expectativa por esta realización».
«El campeonato se jugará al mejor de tres sets, y se disputará por eliminación directa en las categorías que cuenten con la intervención de más de 18 parejas, caso contrario -agregó- se conformarán zonas de tres clasificando las dos mejores».
Fútbol
La entrega sin vacilaciones de Luis Del Negro, ayer perfecto en las subidas por su lateral y la solvencia de Guillermo Dindart, ambos defensores, fueron las figuras principales de Estación Quequén en el partido que éste perdió ayer ante Calaveras de Pehuajó.
Según el criterio de nuestros cronistas, el análisis individual de las labores albiverdes, era el siguiente: Carlos Helling (5): No fue mayormente requerido y en el primer gol no tuvo nada que hacer. Tal vez en el segundo pecó de lentitud, pero el disparo de Daniel Lamanna fue mortifero.
Luis Del Negro (6): Jugó cada pelota como si fuera la última y hasta tuvo resto, sobre todo en la segunda parte, para erigirse en arma ofensiva y complicar permanentemente con sus precisos centros. Positiva perfomance.
Guillermo Dindart (6): Manejó con criterio los tiempos en la defensa local. Sin sumarse al ataque cumplió barriendo su zona.
José Fermín (5): Nervioso, impreciso. Se fue asentando en la segunda etapa. Muchas veces apeló al foul innecesario.
Julio Del Negro (5): Pese a sus ganas está lejos del Jugador que se viera en la anterior etapa. Muchas veces fue superado por el atacante rival y le costó recuperarse.
Torneo
La faz espiritual, a esta hora seguramente mellada, la garra necesaria para salir de las difíciles, deberían ser ahora los argumentos en los cuales Estación tendría que erigir sus
pretensiones de clasificación a la tercera fase del Torneo del interior, enteramente complicada tras la inmerecida victoria de ayer de Calaveras de Pehuajó por 2 a 1, en el propio «Carlos Cuomo».
Por un momento fue justiciero triunfo, luego un empate que no se ajustaba a lo visto y terminó siendo dolorosa derrota, por el trámite y por el momento psicológico del que venía en el plantel verdiblanco y del que le era necesario escapar.
El partido no pasó de tono discreto. Con un primer tiempo para el aburrimiento y una segunda etapa emotiva, donde llegaron los goles de Luis Sánchez para el local y Carrica y Daniel Lamanna para la visita.
En los asistentes al cotejo de la víspera quedó tras los primeros cuarenta y cinco minutos la sensación de que Estación «regaló» la etapa. Fundamentalmente porque dispuso casi siempre del balón, ante un equipo que lo respetó en demasía y que se atrevió apenas con algún remate desde lejos.
Disponiendo del esférico, el local no encontró la vía para llevar peligro real al marco de T’orres. Franklin Martínez, esporádicamente, trató de transformarse en manija. El resto fue lucha, forcejeo, entrega y pres1ón en la salida del rival.
Recuperación del balón y volver a perderlo en imprecisos pases, todo a un ritmo por momentos exasperantemente tibio, con una pizca de excesiva confianza.///