Mala experiencia en Albania para Gabriel Martinena
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Retorno anticipado. Sobre su proyecto formativo se lamentó: “Siento que Necochea no tiene interés en las cosas nuevas”
El regreso de Gabriel Martinena a la Liga de Albania terminó lejos de las expectativas para el delantero de nuestra ciudad. Más allá de tener continuidad como titular en el Kamza FC esta temporada, el equipo cambió de entrenadores en una pobre campaña, perdió la categoría y entró en una crisis económica que le impidió cumplir con sus compromisos asumidos, entre ellos con el propio Martinena que decidió entonces retornar al país antes de la finalización de su contrato.
El surgido en las infantiles del Club Atlético Palermo se sumó al Kamza en agosto del año pasado, jugando en la temporada 2018/2019 cerca de 30 partidos oficiales y amistosos. El equipo estuvo lejos de ser competitivo y actualmente con 4 victorias, ya está condenado al descenso, a 23 puntos de los puestos de salvación, y con dos fechas aún en el calendario. Una mala experiencia y en las antípodas de su paso hace 9 años cuando jugó en el Dinamo de Tirana, en la misma liga.
Con bronca pero tratando de dejar atrás rápidamente el mal momento, Martinena retornó a Buenos Aires a fines de abril, enfocado en seguir su carrera: “Estoy trabajando en un centro de entrenamiento junto a otros jugadores, viendo las posibilidades. Mi idea es seguir jugando, estamos en la búsqueda”, aseguró el necochense de 32 años y de una extensa carrera de una docena de clubes en el ascenso nacional, Chile y Ecuador, desde su debut como profesional en 2008 con Gimnasia y Esgrima de La Plata.
Proyecto trunco
Paralelamente a su carrera como futbolista, Martinena trabaja en un proyecto de formación de jugadores, aunque lamentablemente no ha encontrado eco en nuestra ciudad para poder desarrollarlo como era su primera intención: “Nunca avanzó. Siento que Necochea no tiene interés en las cosas nuevas, se queda en el pasado. Me da pena porque es una ciudad tan linda, para hacer millones de cosas. Pero bueno, siguen con esa mentalidad retrógrada”. Antes de irse a Albania, el jugador buscó instalaciones y socios para el emprendimiento, pero no tuvo acompañamiento.