“Estos chicos venden los celulares por $ 50, para dosis de paco o de cocaína”
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Sostuvo el comerciante Horacio Hansen, quien marcó una cruel secuencia de lo que ocurre en la sociedad. “Llevamos 23 robos en nuestro local y fue el tercer asalto que sufrimos”, puntualizó. El atraco ocurrió a metros de sede policial
Horacio Hansen es un comerciante de muchos años en la ciudad. Este jueves estaba en Mar del Plata cuando dos ladrones armados sorprendieron a su hijo en el momento en que habría el local de calle 63 al 2600, a metros del taller de policía y la Jefatura Departamental.
El hombre lamentó lo sucedido en el negocio de venta de telefonía celular y accesorios, ubicado en pleno centro, pero al mismo tiempo brindó una mirada social del momento urticante que se vive.
Fue más allá del robo, de las armas y que dos individuos “hicieron poner de rodillas” a Cristian, su hijo, para sustraerle teléfonos celulares.
“Llevamos 23 robos en 20 años, tres fueron a mano armada y los demás se perpetraron cuando no estábamos en el local. Incluso, cuando no tenía la cortina metálica me rompían la vidriera y se llevaban lo que podían”, señaló el comerciante.
Durante el diálogo con periodistas de Ecos Diarios agregó que los dos asaltantes “se llevaron más de veinte equipos de celulares de baja gama, que son los que más posibilidades tienen de reducirlos de manera rápida y hacerse de dinero”.
Entre los accesorios de celulares robados hay cargadores, baterías, manos libres, todo original.
Hansen marcó otra cruda realidad, al manifestar que “estos chicos venden los aparatos por $ 50, seguramente, es para adquirir la dosis de paco o de cocaína”. La droga enquistada en Necochea desde hace mucho tiempo y generadora de episodios delictivos, sin lugar a dudas.
Sin prevención
El comerciante consideró que “falla la prevención, no hay otra. Después que nos robaron, para qué queremos seis móviles frente al negocio, el polvito que arrojan los de Policía Científica, etcétera”.
Reconoció que “llama la atención que acá nunca se descubre nada, no pueden encontrar la serie de teléfonos celulares que es única en el mundo”.
El asalto a mano armada “fue a diez minutos de las 9 de la mañana, a metros de la jefatura de Policía, frente a un edificio de Justicia (Tribunal de Trabajo), donde también hay cobertura policial, es increíble, en pleno centro de la ciudad”.
Repitió en que “no hay prevención en la ciudad y los jueces garantistas tienen la puerta giratoria que funciona. Además, hay tres generaciones de jóvenes que no saben lo que es trabajar… Y por eso sacan millones de votos (en política), porque no les enseñaron a trabajar”.
Horacio Hansen fue más profundo todavía con el poder político “en realidad, les hicieron entender que se puede vivir sin trabajar, es decir, vivir de arriba, se puede robar y todo lo demás. Existe falta de cultura, de educación, a mí me educaron de otra forma, a los 6 años ya trabajaba en casa y, a los 12 años, estaba en la calle vendiendo”.
Un dulce de leche
Con mucho temperamento y una postura firme, el hombre expresó que “nuestro comercio es un dulce de leche, lo tengo muy en claro, sabía que estaba en la lista. Habían robado celulares en el negocio de calle 62 (casi 61), en Pampa Artículos para el Hogar, al ‘Tano’ José Gentile, entre otros. Por eso digo que estábamos en la cola”.
Añadió sobre el flagelo de la inseguridad que “no hay solución si no hay cambios de verdad” y puntualizó que “menos mal que no estaba mi nieto cuando ocurrió todo, porque si Horacio Hansen se pone nervioso cuando hace una nota periodística, imaginate cómo me pondría si le llega a pasar algo a un nieto”.
Remató con que “no sé que espera Necochea, que haya un muerto por estos episodios y no sólo pasan estas casos en la ciudad, también en cualquier otro lugar del país”.
Asaltantes lo maniataron y obligaron a arrodillarse
El joven Cristian Hansen es la víctima del robo
“No fue demasiado violento, me sorprendieron cuando abría y uno no piensa que las primeras personas que entran al negocio te van a robar. Lo único que pretendía es que no me hicieran nada, agaché la cabeza y que se llevaran lo que quisieran”, narró Cristian Hansen, la víctima del atraco que además fue maniatado por los asaltantes.
Agregó que “venían a buscar los celulares y listo, yo no podía hacer nada, tenía todo para perder, respiré hondo y me mentalicé que debía ser así. Lo único que quería es que se fueran lo antes posible”.
Dos delincuentes armados con capuchas y lentes negros ingresaron ayer al local céntrico de venta de celulares y accesorios, ubicado en calle 63 al 2677 casi 60, y lograron llevarse más de veinte equipos.
Una cámara de seguridad de una entidad bancaria situada en calle 60 entre 63 y 65 captó imágenes de los delincuentes cuando escapaban en moto. Este material podría ayudar a los investigadores policiales y judiciales para tratar de identificar a los autores del atraco.
Huyeron en moto
A poco de perpetrado el robo, Nora Coronel, propietaria del lugar y madre de Hansen habló con la cronista de Ecos Diarios web y narró lo sucedido. El joven trabajador fue maniatado en una oficina, con una soga que los propios delincuentes llevaron.
La víctima del robo al ver que los ladrones se alejaban con la moto que usaron para cometer el atraco, se desató y pidió auxilio. Posteriormente, efectivos policiales acudieron al negocio que debió cerrar sus puertas al público debido al acontecimiento.
El hecho fue caratulado como “robo calificado” e intervienen instructores de Delitos Complejos de la Fiscalía y la DDI.

Sustraen celulares para usar las piezas como repuestos
“A los teléfonos ya no se les puede cambiar el número de serie, como ocurría en algún momento. Se necesitan de máquinas especiales para eso, se trata de un negocio multimillonario para las empresas y los delincuentes”, sentenció Horacio Hansen.
Acotó que “la realidad de los celulares robados es que cuando querés cargar el número de serie no podes hacerlo porque te dicen que no existen. Es decir, no pueden usar los aparatos sustraídos, pero entendemos que los aprovechan para utilizar las piezas como repuestos”.
El comerciante aclaró que “los teléfonos que me llevaron están en fase negativa mundial porque la empresa Claro no los dio de alta y nosotros tampoco, porque le damos el alta cuando aparece una línea nueva”.
Explicó además que “estoy convencido que los aparatos sustraídos están destinados al uso de repuestos, porque hay problemas de importación y no se consiguen de manera fácil, es material costoso, etcétera”.